Decir gracias es un buen inicio, pero no es suficiente. El Día de los Veteranos es una muy buena oportunidad para reflexionar sobre la gratitud, que lastimosamente está desapareciendo, sobretodo en las nuevas generaciones que han perdido la buena costumbre de por lo menos decir, ¡gracias!
La vorágine de la vida, especialmente en metrópolis como Nueva York, está disolviendo elementos esenciales para el buen vivir y convivir. Aquellas buenas costumbres de saludar con un buenos días, buenas tardes, cómo está, muchas gracias, a las órdenes, se están lentamente disolviendo en parte por la invasión tecnológica que aisla cada vez más a las personas, conectadas a sus celulares, ipods, tabletas, que causan no solo la enajenación de la realidad, además está comprobado que provocan accidentes y hasta la muerte. La sociedad toda debe reflexionar y analizar la necesidad de lograr un balance y uso moderado de la tecnología como un recurso positivo y no un elemento enajenante.
Hay muchas maneras de expresar gratitud. Mientras algunas compañías aprovechan el feriado para incrementar sus ventas, en tiendas y online, existen otras que demuestran en forma más concreta el agradecimiento a los veteranos de la nación, ofreciéndoles algo especial, un descuento, un obsequio, un detalle. Esta manera de demostrar gratitud debería ser emulada por la comunidad latinoamericana, no solo porque es importante incorporarse a la estructura histórico-cultural de la nación que acoge a más de 50 millones de latinos, además porque entre los veteranos del servicio militar estadounidense, hay miles de latinos, que gracias a las investigaciones históricas, se está descubriendo y valorando su presencia, su aporte a esta nación.
Estos son los esfuerzos positivos de la comunidad y hacemos votos para que no se queden en expresiones individuales de nacionalismos exacerbados, que utilizan esta información para congraciarse con el sistema anglo y lograr beneficios individuales como grupo, es importante que en todas las áreas, incluyendo la académica, se trabaje con una luz principal, encaminada a fortalecer la identidad latinoamericana como la más poderosa fuerza de presencia y ejercicio de poder.
Muy importante el trabajo de las organizaciones y de las agrupaciones comunitarias en diferentes niveles de acción: social, cultural, humanitario, cívico, deportivo, artístico, al promover en cada trinchera de trabajo, la recuperación de los valores como la gratitud, que no se limita a la entrega de reconocimientos con calculaciones politiqueras, ni para crear plataformas de promoción de determinados actores que asisten a los tributos para lograr popularidad.
Muy importante además el ejercicio de un efectivo sentimiento de gratitud a nuestros veteranos latinoamericanos, a través de su inclusión en los programas de las antes mencionadas organizaciones y agrupaciones comunitarias, una participación más activa de los miembros de las comunidades interactuando con nuestros veteranos, visitándolos, asistiéndoles, incorporándolos de una u otra forma.
La prensa profesional como siempre, juega un rol importante, al enfocar con mayor responsabilidad las áreas sociales de auténtica importancia y posicionarlas sobre lo eventual, lo sensacionalista, lo de moda; rescatando los valores imperecederos. La prensa aficionada, reconociendo sus falencias y empeñándose en iniciar un proceso de profesionalización, con fundamento académico y enfoque social, para estar capacitados para representar a la comunidad apropiadamente, como esta lo requiere urgentemente.
Que este Día de los Veteranos sea para la comunidad latina una oportunidad de reflexionar sobre su riqueza humana, de la cual los ex combatientes y ex miembros del servicio militar de la nació, son parte importante. Aprendamos a decir gracias con acciones.



























