
Por Fernando Campos
IMPACTO
A pesar de que la palabra “espectacular” está un poco trillada, se nos ocurre que es la más apropiada para describir la apertura de la Novena Feria del Libro Dominicano en Nueva York, que se llevó a efecto la noche del 26 de septiembre en el teatro United Palace, en el Broadway del alto Manhattan, a la altura de la Calle 175.
Este viejo teatro, una verdadera reliquia de los albores del pasado siglo, acomodó unas 2.000 personas para esta celebración anual organizada por el licenciado Carlos Sánchez, quien como bien se sabe ha estado realizando una brillante labor en su capacidad de Comisionado Dominicano de Cultura en los Estados Unidos.

Con el lema “El libro es un tesoro,” Sánchez agradeció públicamete todo el respaldo que recibió del Presidente de la República Dominicana, Danilo Medina, y del cónsul general de ese país en Nueva York, Eduardo Selman, a más de destacar el inmenso apoyo que recibió de los patrocinadores y en pleno de toda la comunidad dominicana.
El arquitecto Selman, dijo por su parte: “Yo quiero decir brevemente que se me pueden atribuir algunas cosas como la realización de este acto que en alguna medida me tocó intervenir con el honorable Presidente de la República, licenciado Danilo Medina, porque eran necesarios unos recursos que el Ministerio de Cultura no tenía disponible para un programa como el que se ha iniciado esta noche en el exterior.”
Este año la Feria fue dedicada al poeta, ensayista, narrador, periodista cultural y profesor universitario Eugenio García Cuevas, quien desde hace tiempo reside en Puerto Rico, desarrollando una admirable trayectoria literaria. En su momento, el conocido intelectual calificó como “muy acertado” el lema del evento, señalando que “el libro es siempre una fuente inagotable de riqueza.”
Pero nosotros fue grata la presencia en el United Palace del Ministro de Cultura de la República Dominicana, José Antonio Rodríguez, quien nos dió a conocer que la nación dominicana consume más de once mil millones de pesos en cultura, de acuerdo al dato dado a conocer por el Banco Central. Y por supuesto aplaudimos mucho al eminente Marcio Veloz Maggiolo, autor de “El hombre del acordeón” y uno de los escritores dominicanos que más admiramos.

Fue también muy de nuestro agrado escuchar las elocuentes palabras del concejal Ydanis Rodríguez, uno de nuestros políticos locales más prominentes; y de saludar personalmente al periodista y amigo Fausto Polanco, editor de espectáculos de El Día, en Santo Domingo, quien presentó en la Feria su extraordinario libro “Merengueros,” profusamente ilustrado y a todo color, en el que se relatan las historias de los grandes exponentes de la música quisqueyana.
Pero, por supuesto, el plato fuerte de la gran apertura de la Feria fue la segunda parte del programa, encabezada por el estelar cantante Danny Rivera, ese puertorriqueño tan dominicano, que realmente deleitó al público con varias canciones en su estilo impar. También fue objeto de muchos aplausos la talentosa Ingrit, la Domi, quien ya cuenta con una legión de admiradores en nuestro entorno. Y fue también de alto nivel el tributo que se le hizo a la patria hermana de México con la presentación del grupo de danza Calpulli.
La parte artística final fue sorpresiva, de gran impacto y de mucho colorido, con un carnaval muy al estilo dominicano, en el que los participantes usaron las máscaras tradicionales y disfraces inspirados en “Las mil y una noches” en versión decididamente de trópico dominicano.
Además, durante toda la jornada quedamos muy bien impresionados con el aspecto técnico de la produccion, con tomas cinematográficas que dieron mucho realce a este gran evento anual.
En palabras del licenciado Sánchez: “Esta fiesta del libro y la cultura es un evento plural e inclusivo, donde los asistentes disfrutan de lecturas de textos, presentacionesde libros, conferencias y coloquios literarios. Disponemos también de áreas físicas destinadas a proyectar las artes plásticas, la artesanía, el teatro, el cine, el folklore, la declamación y la música quisqueyana.”
Debido al factor tiempo no pudimos disfrutar de todo lo que nos ofreció esta edición Novena de la Feria del Libro Dominicano, pero por lo menos pudimos ver la presentación escénica de la pieza teatral “La danza de Mingó,” de Haffe Serulle, en la Sala Teatro del Comisionado, dirigida por Billy Martin Mejía y con buenas actuaciones de Angie Regina, Maite Bonilla y Frances Mateo.
Y también presenciamos la presentación del primer libro de Miguel Ángel Rodríguez, el presidente emérito de la filial neoyorquina de Acroarte, en la Escuela Superior Gregorio Luperón, donde el domingo 27 se celebraron numerosas actividades de la Feria, la cual desde cualquier punto de vista fue un éxito que pone en relieve el aporte cultural de la comunidad dominicana en la ciudad de Nueva York.


























