Los comentarios vulgares sobre los genitales del golfista Artnold Palmer, y aquella otra retórica racista sobre los haitianos –“comen perros y gatos”— no son dichos espontaneos e inoportunos, sino que son palabras planeadas por Donald Trump y su equipo de cara a las elecciones del 5 de noviembre.
Trump está apelando a los instinto más bajos e insanos de la población estadounidense. En otras palabras, los comentarios sobre Palmer tienen, por detrás, el mensaje de que los hombres no deberían votar por una mujer.
En este sentido, Trump, con los otros comentarios que hace sobre Kamala Harris, “es una mujer tonta, no tiene inteligencia”, está apelando al instinto “macho” del paternalismo y del sexismo del pasado.
Por otra parte, cuanto mencionó que los inmigrantes ahitianos están “comiendo perros y gatos” en la ciudad de Springfield, Ohio, está básicamente diciendo que está población de migrantes son unos “bárbaros” que no tienen uso de razón cuando se alimentan.
Siglos atrás, una vez que los colonos europeos se asentaron en el Nuevo Continente y luego proseguieron con costumbres similares los ciudadanos euro-estadounidenses de la nueva república de Estados Unidos, objetivaron a las poblaciones de ascendencia african como mercancías.
En ese periodo fueron pocos los euro-estadounidense que pensaron más allá de un paradigma de sociedades esclavistas, en donde los grupos afrodescendientes sufrieron las más encarnizadas humillaciones.
Entonces, como Kamala Harris tiene ascendencia negra e india –su papá es de Jamaica y su madre de la India—, Trump espera que los ciudadanos euro-estadounidenses de hoy reaccionen de su letargo racial y se den cuenta que, a quien tienen al frente como candidata a la presidencia por el Partido Demócrata, es una personas cuya familia, en el pasado, tomaban parte del grupo de los esclavos.
Trump está acostumbrado a vislumbrar información con un secreto codificado. En la mayoría de los casos es muy textual en sus comentarios, pero hay veces que prefiere cargar su repertorio racista y sexista oculto en historietas y comentarios vulgares para que la gente no solamente se ría, sino también pueda reflexionar y darse cuenta de sus mensajes.
Estamos en un periodo crucial de la vida democrática de nuestro país. Si el ex presidente y actual candidato a la presidencia, se refiere de su propia población con comentarios vulgares y humillantes, estaría haciendo cosas peores una vez que llegue a la Casa Blanca.
Por eso es importante leer “entre las líneas” de sus comentarios. Asimismo, es también importante desenmascarar sus prejuicios y su racismo contra las poblaciones minoritarias del país. Trump no merece acercarse a la Casa Blanca, hay que votar por Kamala Harris.


























