
Por Vincent Villafañe
IMPACTO
El pasado viernes 10 de julio Andrew Rivera perdió el conocimiento por un fuerte dolor de cabeza que finalmente produjo la muerte el mismo día a este activo joven de 28 años, amoroso esposo y ejemplar padre, dejando sorprendida a su familia por tan repentina muerte.
HERMOSOS RECUERDOS
Ashley Rivera, su esposa, lo describió como "Un buen hijo, esposo, padre y amigo” quien educó a sus hijos, Mateo de nueve años y Justin de cinco, con valores de respeto y rectitud por lo cual admiraban. Su esposa recuerda además que: "Le gustaba compartir con sus hijos sus días libres, llevándoles al parque a jugar sus juegos favoritos. Fue un esposo amoroso y pesar de las diferencia normales que tiene un matrimonio, siempre buscaba la manera de estar bien conmigo” y añade: “Era fanático de los cómics, juegos de video y super héroes, amaba a Batman y Hulk.

HERÓICA DECISIÓN
Emulando a los héroes que admiraba, Andrew Rivera tomó en vida una decisión valerosa por lo que su familia se refiere a él como "un héroe excepcional” y realmente requiere valor, decisión, entrega y generosidad su deseo de donar sus órganos, por lo cual luego de su fallecimiento, sus padres y esposa cumplieron con este deseo, donando sus órganos y partes de su cuerpo para la investigación científica. Entre los órganos de Andrew donados con fines investigativos estuvieron su corazón, hígado, riñones y córneas, destinados a salvar la vida de otras personas. Su médula ósea de las extremidades fue donada para la investigación científica, destinada a encontrar cura a varias enfermedades y trastornos.
SEGUIRA VIVIENDO
Su familia no comprenden por qué Andrew se fue tan pronto, pero saben que se ha convertido en un héroe anónimo salvando vidas aún luego de su partida y saben que su corazón seguirá latiendo en otra persona. Su familia se siente muy orgullosa ya que dentro de la comunidad latina existen muy pocos donantes de órganos, por lo cual le consideran un verdadero héroe.



























