
Se busca individuo con aspiraciones a alcalde, alto, bajo, media estatura. Sea algo conocido, no importa ¿la raza?
Lo último que se menciona en círculos políticos en Nueva York es que el gobernador Andrew Cuomo estaría buscando a alguien que quiera postular para alcalde de la Gran Manzana en remplazo de Bill de Blasio.
¿Tendrá en cuenta a Rubén Díaz Jr., o solo está pensando en políticos blancos de su entorno? Desde hace varias semanas, el alcalde De Blasio ha dejado en el limbo su campaña De Blasio 2017, al grado que hace dos meses atrás se vio forzado a cerrar la organización que lo catapultó Campaign for One New York.
Cuando fue electo alcalde, De Blasio no tenía pisándole los talones a un fiscal federal de nombre Peel Bharara, ni a un poderoso gobernador de nombre Andrew Cuomo, queriéndolo dejar como cartón de tiro al blanco.
Pero el fiscal viene investigando a tirios y troyanos envueltos en hechos poco claros. Sobre Campaign for One New York se menciona habría recibido donaciones de entidades y sindicatos que se han beneficiado de negocios con su administración.
Igualmente, se investiga por orden de quien se dio beneficio a un grupo comercial al que se le autorizó el cambio de razón social de un asilo a un condominio privado de lujo, por el que se habría beneficiado de $72 millones.
Da la casualidad que el lobista es un fiel aportante a su campaña de relección. Cuomo, según The Wall Street Journal, estaría asistiendo en recaudaciones de fondos (fundraisers) a “potenciales rivales” de De Blasio.
¿La razón? En un reino solo cabe un rey. Y Cuomo creería, él lo es.


























