
Desde que inició la pandemia, Avelino Campos no ha dejado de trabajar en la ciudad de Nueva York. Lo ha hecho en diferentes áreas, comenzando por la distribución de pan y expandiendo sus horizontes a otras empresas, ha asumido este tiempo de crisis como una oportunidad para expandir sus negocios.
Este poblano, con gran sabiduría, es un autodidacta con una gran curiosidad de conocer otras culturas y religiones. Nació en Izúcar de Matamoros, Calmeca Puebla, donde estaba estudiando para técnico programador de computadoras, cuando un viernes en su escuela escuchó que sus amigos iban a emigrar a Estados Unidos, le invitaron y el lunes ya estaba en Nueva Jersey.
Era 1992 cuando llegó, totalmente solo, sin familia, trabajó en una fábrica textil durante seis meses y después en una fábrica de pan, su padre era panadero, pero él terminó vinculado a la distribución del pan.
Comenzó como empleado regular de una gran empresa de pan en 1998, pero se fue
independizando. Comenzó haciendo una ruta pequeña de distribución de pan que nadie quería en Nueva Jersey, donde el negocio estaba lento, comenzó con una van y llegó a tener una flota de catorce camiones propios, de lo cual nos cuenta:
“La ventaja enorme es que llegué a ser el representante de la compañía para los hispanos y lo sigo siendo”. En el 2005 Abelino se mudó a Nueva York, donde está el centro operativo de su trabajo distribuyendo pan.
Adicionalmente es inversionista de la Bolsa de Valores, donde comenzó a comprar acciones hace un año y medio, también está en el negocio de bienes raíces.
Sus cinco hijos nacieron en Estados Unidos, su hija mayor estudia negocios en la Universidad Estatal Montclair y su segunda hija, de quince años, fue aprobada en una escuela técnica en Nueva Jersey, donde estudia ingeniería aeroespacial.

¿Cómo ha afectado la pandemia del Covid-19 a la distribución de pan en Nueva York?
-Con la pandemia la distribución de pan disminuyó en un cuarenta por ciento, las ventas
cayeron drásticamente, porque el ingreso fuerte de la ciudad, -sobretodo en la industria
alimenticia-, depende de los turistas, al no haber turista los comerciantes y restaurantes y todo lo que da hotelería, etc., se ha visto afectado, porque los ciudadanos que viven aquí no van a un hotel, el impacto fuerte es por el turismo, especialmente en Manhattan, que fue un impacto muy fuerte, fue lo que más le pegó a la economía de la ciudad. Yo me mantengo activo distribuyendo el pan en Nueva York, pero también tengo contratos con los casinos de Atlantic City, que ahora todos están cerrado y no he vuelto desde que comenzó la pandemia, es bien simple, si no hay turismo no hay consumo.
¿Como te ha impactado a ti directamente la crisis del coronavirus?
-Las cosas negativas que suceden durante una crisis, en el caso de los hispanos, siempre el débil perece, así lo registra la historia, pero débil no necesariamente financieramente, si no mentalmente, porque las crisis son oportunidades.
Ahora mismo estoy trabajando en el proceso de salir al mercado con una nueva empresa, estoy creando un supermercado en línea, con servicio a domicilio y me voy a enfocar en Nueva Jersey, porque la logística es más completa y en eso estoy trabajando ahora, si el virus no hubiera llegado, yo no lo hubiera visto, pero ahora veo el potencial de crecimiento en esa dirección. Hay que aceptar la realidad del mercado y ser realista, no sentimental.
¿De tu experiencia en bienes raíces como aprecias el impacto de la pandemia?
-A los veintisiete años compré mi primera casa en Estados Unidos, en Jersey City, la compré en doscientos sesenta mil dólares y la vendí tres años después en quinientos mil.
Compro propiedades para la venta y para la renta. La ayuda durante la pandemia se ha enfocado en las medianas y pequeñas empresas, pero no ha hecho nada en el sector de bienes raíces, no hay un solo programa que apoye ese sector, el único programa que hay es uno que ayuda a la gente a atender el plan de pagos de hipotecas, si hay el programa de los compradores de deudas hipotecarias, pero ese programa no sirve, porque protege al banco, no a la persona que tiene la hipoteca pendiente de pagar, es algo sin sentido, lo único que se ha hecho es ayudar solo a los que tienen deudas con los bancos, pero va a haber un impacto bien grande en las propiedades.
El veinte por ciento de las hipotecas se han dejado de pagar, si esto pasa en dos meses,
imagínense más adelante, si no se pueden pagar tres mil dólares de hipoteca mensual, tampoco se podrán pagar tres meses acumulados, no hay que ser genio para comprender eso.
¿Cómo ha sido tu experiencia como accionista en la Bolsa de Valores durante la pandemia?
-Yo ya había invertido en el 2005 una cantidad fuerte con un plan de inversiones de Citi Group, con un broker. Ahora estoy trabajando yo directamente en mis acciones, estoy estudiando el sistema financiero de Estados Unidos.
Con la pandemia, para quien sigue el movimiento de la bolsa, era de esperarse la caída, si alguien se sorprendió fue porque no sabía del movimiento, porque cuando la gente se asusta eso es lo que sucede.
Ahora hay una recuperación muy rápida de la bolsa, que tampoco está bien, mi opinión en ese sentido es porque la acción de inyectarle capital de la Reserva Federal es algo provisional, pero nadie está atacando al problema de fondo.
Solo se está dando dinero al sistema financiero para que no colapse, pero no es un problema financiero, la bolsa se cayó por un problema de sanidad, es contradictorio querer curar la caída como problema financiero y es resultado del pánico al no saber como enfrentar la pandemia.
Lo grave para la economía viene ahora, porque probablemente vamos a llegar a una inflación, de que vale tener dinero si está devaluado, el dólar está perdiendo valor, las acciones de la reserva federal fueron un paliativo y se van a agudizar las diferencias económicas.
Tienes acciones en la empresa que auspicio el viaje espacial que se realizó este fin de semana, ¿cómo te has sentido con eso?
-Sí, Space X, trabaja con Tesla, Space X no cotiza en la bolsa, no tienen acciones, pero nosotros invertimos en Tesla, estoy contento porque la respuesta fue agresiva, el lunes al abrir el mercado de la Bolsa de Valores, las acciones subieron con más del siete por ciento en un solo día, para lo que nosotros hacemos representó una ganancia enorme.
Soy parte de un equipo grande que estamos en la Bolsa de Valores y reporté el resultado de la participación, fue arriba del ochenta y dos por ciento de la inversión, gracias al resultado del movimiento de Tesla por haber enviado el cohete al espacio.
Creo que el ser humano tarde o temprano va a conquistar el espacio por necesidad, el llegar a la luna fue solo un pequeño paso.
Un mensaje final
Nadie nos va a abrir la puerta si nosotros mismos no la abrimos, tenemos que ser agresivos en ese aspecto, si visualizamos algo hay que ir detrás de eso, no hay que dejarlo para mañana.
Uno tiene miedo del error, pero todos nos equivocamos, podemos arreglarlo durante el camino, quedarse sin hacerlo es grave, cueste lo que cueste, es cuestión de tiempo, con este principio, todo lo que me he propuesto lo he logrado.
Uno no debe ser de determinado país para hacer algo, si se tiene el talento se hace, mi producto y lo que yo hago es bueno y eso es lo que cuenta.


























