A pesar de todo avanzamos

EDITORIAL

Cuando se observa el panorama de la representación latina en sectores clave de la ciudad de Nueva York, aún en medio de la pandemia del Covid-19, renace y se refuerza la esperanza, porque existen importantes avances, gracias a la presencia de latinos que con su preparación, talento, trabajo y visión hacia el futuro, nos representan de la mejor manera.

Todos los trabajos honrados son dignos y vitales para la sociedad, sin embargo la época en que los latinoamericanos éramos vistos y cotizados únicamente como mano de obra barata y accesible, quedó atrás y paralelamente al crecimiento cuantitativo, existe una importante representación en el liderazgo en importantes áreas de la ciudad más diversa de toda la nación.

Es importante reconocer que estos logros son resultado del trabajo de varias generaciones anteriores de latinos, que no solo soportaron condiciones adversas, además lucharon para sobrellevarlas y para superarlas.

No solo resistieron, levantaron su voz y además se prepararon, logrando la excelencia y rebasando expectativas.

Gracias a ellos y a sus esfuerzos estamos en una situación de progreso. Desde los padres de familia que mantenían varios trabajos para poder financiar una mejor educación, hasta el esfuerzo de los hijos en las aulas, el mayor logro de los latinos es sin duda la educación como medio de progreso.

Los latinoamericanos no solo somos muchos, millones, además somos parte sustancial de la estructura del sistema americano y parte vital en todos sus tejidos. Sin embargo no es la conquista final ni definitiva, hay muchos y nuevos retos, incluyendo el impuesto tan brutal y súbitamente por el Covid-19. El mayor reto consiste en continuar preparándose, no solo a nivel académico y profesional, es fundamental el rescate y mantenimiento de los principios
morales, de la honestidad, la integridad, además de la comprensión de que la adaptabilidad y creatividad son las armas para lo que vendrá.

Desde los esfuerzos por mantener activa la cultura y las artes, la educación, la participación cívica, la lucha por sostener en pie la defensa de los trabajadores, -que son el motor y sangre que mantiene funcionando a la ciudad-, hasta la prestación de servicios esenciales en la salud, alimentos, la atención a las comunidades menos favorecidas y el servicio público, ya sea desde una oficina gubernamental, organización comunitaria, sindicato obrero, consultorio de salud, empresa privada, etc., los latinoamericanos continúan demostrando su valía, entereza, esfuerzo, dedicación, iniciativa, solidaridad, decisión, constancia, persistencia y son quienes dan significado a las celebraciones del Mes de la Herencia Hispana, que sin duda este 2020 son las más singulares, representado un reto
y simultáneamente una oportunidad, para demostrar lo que es capaz de hacer nuestra comunidad.

Desde los trabajadores esenciales, los trabajadores de primera línea, hasta los trabajadores de las artes, la cultura, la educación, los retos y posibilidades son innumerables, la diversidad étnica de los latinos es una de sus mayores riquezas, al igual que los elementos comunes que les identifican, les conceden características únicas.

Los retos del momento demandan una responsabilidad histórica, en donde las fuerzas del bien y del mal disputan grandes batallas.

Los latinoamericanos no deben permitir que se importen todos aquellos males de los cuales fueron obligados a escapar, abandonando su patria, su familia, su vida.

El sacrificio, el esfuerzo y los aportes de los latinoamericanos que han emigrado a Estados Unidos han sido doblemente superados, manteniendo una cultura, unas raíces y adaptándose a todo lo nuevo, que no cesa de sorprender, de retar.

Las contribuciones de los latinoamericanos a esta nación son diversas, desde todas las expresiones culturales, artes visuales, música, tradiciones, gastronomía, los aportes esenciales del diario laborar, las contribuciones de toda una vida, las horas diarias, las limitaciones y retos, son parte de un gran esfuerzo de toda la comunidad por progresar.

Nos enorgullecemos de los líderes sindicales, pero sin olvidar el trabajo de pioneros como César Chávez, nos enorgullecemos de los líderes en el sistema educativo, pero sin olvidar el esfuerzo de latinos como Jaime Escalante.

Los latinos hemos roto barreras, las hemos superado, hemos trazado nuevos caminos y expandido las posibilidades para las nuevas generaciones.

Nueva York a pesar de los retos del Covid-19 sigue siendo latina, con la identificación que la naturaleza multiétnica de nuestra comunidad tiene para lograr empatía con todos los grupos existentes, los latinos poseemos el equipo genético más completo para jugar en las ligas mayores, las únicas barreras son las que nosotros mismos nos imponemos.

Este 2020 inolvidable, nos deja grandes lecciones, de entre las cuales rescatamos la fortaleza espiritual de nuestra gente.

Adiós Mes de la Herencia Hispana, estamos seguros que las próximas celebraciones serán mejores. ¡Viva nuestra herencia!

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