
El caso de "Bridgegate", una conspiración que cerró dos carriles del George Washington Bridge en el 2013 con laces al Gobernador Chris Christie, ha resusitado con la condena de dos ayudantes del gobernador.
Bill Baroni y Bridget Kelly fueron condenados a 2 y 1,5 años, respectivamente, y para Baroni un año de vigilada y 500 horas de servicio comunitario, y Kelly con un año de libertad condicional y 500 horas de servicio comunitario encima de su detención.
El jurado fue presentado con 7 cargos que incluyen conspiración, fraude, mal uso de infraestructuras públicas y violación de los derechos civiles de los ciudadanos.
En septiembre 2013, dos carriles del puente George Washington, que une a Fort Lee y el Alto Manhattan, cerraron derrepentemente, creando una congestión de tránsito que afecto a lado de Nueva Jersey por cuatro días.
El alcalde de Fort Lee, Mark Sokolich, un demócrata no había apoyado al gobernador Christie durante su campaña de reeleción.
Pero la sospechosa relación tiene mérito, ya que Kelly quien era la jefa adjunta al gabinete de Christie, envió a varios miembros del equipo del gobernador un correo electrónica la cual fue la pista necesaria, el mensaje que dijo "es tiempo para algunos problemas de tráfico."
Baroni, quien tenia el puesto el Autoridad Portuaria, ignoró por bastante tiempo los mensajes del líder demórata de Fort Lee, que se quejaba de los problemas de seguridad que causaba la congestión de tránsito para autobuses escolares, vehículos de emergencia y usuaros del puente.
"Bridgegate" llevó además a que el entonces presidente de la Autoridad Portuaria de Nueva York y Nueva Jersey (PANYNJ), David Samson, quien también había sido interrogado, se retiro de su cargo en 2014.
El aspirante a la presidencia, Christie, negó en todo momento de tener cualquier conocimiento de lo sucedido, aunque los involucrados eran varias personas de su círculo más cercano.


























