
Los razonamientos de perogrullo están prevaleciendo en la “guerra” contra los monumentos que perennizan a personajes de siglos atrás.
Y podría significar abrir el “enjuiciamiento” histórico contra los peregrinos de Plymouth -por quienes celebramos el ‘Día de Acción de Gracias’- quienes iniciaron la conquista del oeste de lo que luego sería Estados Unidos de América.
Aquí en Norteamérica no fueron los españoles, con Cristóbal Colón a la cabeza, que iniciaron la “integración” de los sioux, cherokees, comanches, apaches, etc. Quienes acá lo hicieron fueron los peregrinos conquistadores de origen inglés, alemán, holandés, francés, etc.
Entonces, ¿debemos acaso borrar del mapa el Dia de Thanksgiving o de Acción de Gracias, que significó “el inicio del genocidio” de los indígenas, según palabras de los “críticos” modernos del pasado-? Los españoles se establecieron en lo que hoy es México (incluyendo California, Texas y partes de Florida) hacia el sur.
Colón fue el navegante, no el conquistador. Sus viajes de Europa al nuevo mundo fueron como ir a la Luna o Marte en el siglo XV.
El recordatorio y homenaje a su figura es por lo que él significó para la humanidad entera, cuando se creía la Tierra era plana, uniendo dos mundos. Llegando a América, Cristóbal Colón constató en la práctica, que la Tierra era redonda, cambiando todas las tesis filosofales de esa época.
Con el criterio simplista del asambleista neoyorquino Charles Barron, que quiere borrar del mapa a Cristóbal Colón, deberíamos entonces dejar de celebrar el día de Thanksgiving, por el “genocidio” posterior que ocasionaron los peregrinos no-españoles. Barron ha tenido la imprudencia de soltar la “idea” que “algunos historiadores dicen que Colón nunca llegó a América”.
Tal vez está leyendo muchos websites de teorías conspirativas.


























