
Por Fernando Campos
IMPACTO
El Festival de Comedias que el Teatro Experimental Blue Amigos, mejor conocido por sus siglas TEBA, comenzó en buena onda en Teatro Broadway Blackbox del alto Manhattan con un trabajo unipersonal llamada “La bruta bruja Bruna”, así como con una pieza absurdamente intitulada “Maduritas, Macrobióticas y Multiorgásmicas”.
Pero lo que constituyó un en- tusiasmo inicial para este cronista se desvaneció bastante con la siguiente propuesta escénica, presentada el miércoles 13 de abril por Producciones El Barrio como parte del mencionado festival.
Nos referimos a una pieza exenta de contenido con el intrigante título de “Santa Bárbara es una femme fatale,” que no pasó de ser un fútil intento de sus dos autoras — Mariana y Camila Monclova — de que aceptemos como portadoras de humor las más repulsivas vulgaridades.
Las dos protagonistas — Edmi De Jesús y Edna Lee Figueroa — por lo menos pusieron de evidencia que son actrices talentosas, y los créditos en el programa indican que ellas mismas se diri-gieron.
Pero este ejercicio de lenguaje soez es poco edificante y sugiere que en el futuro deben tener más cuidado con los papeles que aceptan.
Y ya que este Festival de Comedias de TEBA ocupa ahora nuestra atención, también conviene señalar que ya es tiempo de que el Blackbox cambie sus equipos técnicos de producción, y en particular el de sonido y luminotecnia, porque con frecuencia ponen en desventaja a los actores que participan en las distintas producciones que allí se presentan
En la mayoría de las veces, tal parece que hay poco control del sonido y el público tiene que someterse a ruidos estridentes cuando menos lo espera, y en el caso particular del reciente trabajo unipersonal “Qué Bárbara”, interpretado como parte del festival por la actriz cubana Barby Ganesh — muy buena, por cierto — nos gustaría alguna justificación por los prolongados y repetidos baches, al igual que las proyecciones de imágenes fotográficas ajenas a la acción escénica.


























