
Por Fernando Campos
IMPACTO
La quinta edición de “Monologando ando” se realizó durante cuatro noches consecutivas, empezando el recién pasado miércoles 16 de septiembre en The Producers Club en la zona oeste de la Calle 44, a unos pasos de la Novena Avenida, y bien podemos decir que este evento anual — organizado por el diligente J. J. Franco a nombre de la entidad Fenixusany — sigue en camino de convertirse en una tradición indispensable en nuestro entorno teatral, ya que ofrece al público local la oportunidad no muy frecuente de conocer nuevos y ya experimentados talentos en proyectos intrínsicamente individuales, como por naturaleza son los monólogos.
Según palabras de Franco, repetidas con insistencia las veces que se dirigió al público durante las funciones del festival, la finalidad de este evento artístico es reunir fondos para la Fundación Cultural Fénix en Colombia, entidad que en ese país promueve la actividad teatral. Y aunque no sabemos con certeza si los resultados son considerables, por lo menos justifica la creación de este esfuerzo colectivo que indiscutiblemente merece nuestro apoyo.

En la primera jornada de “Monologando ando,” los participantes fueron Marcela Ferlito con la pieza de Jean Pierre Martínez “Definición del amor,” bajo la dirección de Micky Thomas; luego siguió William Pérez, quien ofreció “Sin dirección,” que escribió y dirigió Juan Guzmán; y la noche escénica concluyó con Edwin R. Bernal interpretando su propio soliloquio “Cuerpo en alquiler,” dirigido por Osbel Susman Peña.
Durante la segunda noche de competencia, Alejandra Corujo interpretó “Mito, Mujer y Monstruo,” de Julie De Grandy, dirigida por Juan Roca y George Riverón; le siguió Miriam Amanda, con el segmento “La Coreana” tomado de la obra “Vade Retro,” de José Milián, que dirigió y adaptó Clara Varona; luego Micky Thomas ofreció “El Jou” de Manuel García Cartagena, bajo la dirección de Claudio Rivera; y finalmente Renato Campilongo interpretó el “Diario de un loco” de Nikolái Gógol, dirigido por Yoshvani Medina.
El jurado calificador contó con la participación de Ernesto de Villa Bejjani, Lissette Montolío y Antonio Bones — todos ampliamente conocidos en el ambiente artístico hispano neoyorquino — y nos pareció curioso que eligieron como finalistas a cada uno de los intérpretes de la segunda jornada, coincidiendo así con la evaluación que nosotros mismos hicimos por nuestra propia cuenta.

Cabe mencionar que el veredicto oficial también estuvo acorde con el del público que llenó a capacidad la sala del Producers Club, a juzgar por los aplausos que se escucharon al final de la función cada vez que llamaban a los intérpretes de los distintos monólogos.
La ganadora del primer premio de esta edición de “Monologando ando” fue la argentina Alejandra Corujo, quien obtuvo la más alta puntuación del jurado con “Mito, Mujer y Monstruo,” gracias a un bien logrado libreto de Julie De Grandy. De hecho y sin lugar a dudas, la suya fue una convincente encarnación de su compatriota, la legendaria Evita Perón,
En cuanto al segundo premio de este festival de monólogos, coincidimos en que también fue merecido, puesto que “Diario de un loco” le dio una excelente oportunidad a Renato Campilongo para mostrar que es un actor de admirable versatilidad histriónica. Y aunque en suma total cuatro monólogos es más de lo prudente para una jornada teatral, corresponde reconocer que J. J. Franco volvió a reunir buenos talentos para la edición 2015 de “Monologando ando.”



























