
Por Camille Padilla Dalmau IMPACTO LATIN NEWS
El presidente Barack Obama dijo después de las elecciones de medio término que si el Congreso no pasa la ley bipartidista de la reforma migratoria, él tomará acción ejecutiva.
“Yo de manera consistente he dicho que mi preferencia y mi interés profundo es ver que el congreso prepare un un proyecto de ley de reforma de inmigración que fortalezca nuestras fronteras, que modernizar nuestro sistema para poder atraer a la gente más inteligente del mundo, y que le demos la oportunidad que han vivido aquí en muchos casos por muchos años y que tienen hijos que son ciudadanos de este país que tengan la documentación apropiada,” dijo Obama.
Mientras tanto, el presidente de la Cámara de Representantes, John Boehner (R.), advirtió al presidente que no pase las medidas ejecutivas.
"Cuando juegas con fósforos corres el riesgo de quemarte. Él se va a quemar si continúa por ese camino", dijo.
El Senado de Estados Unidos aprobó un proyecto de ley que se enfoca en proteger los derechos de los trabajadores indocumentados y la Cámara aún no ha votado para aprobarlo. Y parece que no lo aprobará.
“Francamente, no creo que hay esperanza que pase [la reforma por el Congreso].
Teníamos esperanza a principio del año, pero ya no,” dijo el profesor de Sociología en la Universidad de Columbia Van Tran quien se enfoca en asuntos de inmigración.
"La gente ha votado y no quiere que el presidente actúe unilateralmente sobre esto," dijo Boehner. Sin embargo, la voz de los votantes no representa las actitudes del pueblo—especialmente los hispanos.
Las elecciones de medio término son comúnmente conocidas por tener a pocas personas salir a votar.
A pesar del aumento de la población Hispana en EE.UU. y de los esfuerzos de campañas para sacar a latinos a votar, este año los Hispanos forman parte del 8 porciento del agregado electoral del país -la misma cifra que el 2006 y el 2010.
En un artículo por Latino Decisions llamado “Lo que nos enseñó el 2014” el centro de investigación concluye que el presidente y los Demócratas no debieron posponer la decision de usar acción ejecutiva en inmigración hasta después de las elecciones en un intento por salvar a varios puestos del Senado de la derrota.
No solamente perdieron sillas del Senado, pero perdieron la confianza de la comunidad Hispana.
Aunque que nadie puede estar seguro de las acciones ejecutivas que tome el presidente, hay algunas especulaciones.
Tran explica tres opciones.
La primera es parar el proceso de salidas y esperar que el Congreso cree un camino a la naturalización. La segunda es crear un programa similar al DACA—cual protege a los niños que fueron traídos a EE.UU. de los procesos de deportación.
“Algo para los padres de los dreamers—un tipo de programa de acción diferida que permite a los individuos que han vivido aquí por mucho tiempo y no tienen ningún tipo de record criminal a tener un status temporero en el país.”
La tercera, más liberal, y la que Tran espera es que el presidente decida darle amnistía a todos los inmigrantes.
Eso haría que todo los individuos indocumentados le den un tipo de residencia permanente y status legal.
“Lo que tenemos ahora es: ninguna reforma migratoria, números récord de deportaciones, mucha gente infeliz y inmigrantes indocumentados en el mismo sitio de cuando Obama empezó,” dijo Kevin Johnson, decano y profesor en la escuela de leyes de UC Davis.
Entre candidatos hispanos electos existen discrepancias en cuanto lo que quieran que haga el presidente.
Carlos Curbelo de Florida dijo en CNN, “El presidente debe de tener paciencia en la reforma migratoria porque creo que se puede pasar con el próximo congreso y el presidente ha enseñado mucha paciencia en este asunto ya que prometió pasar la ley en su primer año de presidencia en el 2008 y no movio un dedo.”
Curbelo que ganó como candidato Republicano continúa, “Creo que sería un error grave.”
Ganadores Hispanos, Demócratas quieren que el presidente tome las acciones ejecutivas. Ruben Gallegos de Arizona le dijo a CNN, “Estamos bien frustrados que una buena ley que vino de los esfuerzos bipartidistas de republicanos y demócratas—la reforma migratoria comprensiva—no se ha movido.
Esta sentada en el escritorio del presidente de la Cámara Boehner y mientras tanto muchas de nuestras familias están siendo deportadas.”
Las deportaciones dentro de la administración de Obama han llegado a más de dos millones. Esta cifra a causado muchas críticas.
Algunas de las deportaciones son criminales.
Johnson explica que el aumento de las deportaciones se debe a programas como los Secure Communities and Administrative Immigration Policies cual requiere a la policía estatal y local de avisar cuando arrestan a un no-ciudadano para deportarlos y así sacar a los inmigrantes con malas intenciones.
Sin embargo, las deportaciones no-criminales también siguen aumentando.
“Si el presidente está preocupado por su legado en la historia y quiere aliviar a las personas que han estado esperando tanto tiempo, tiene que actuar decisivamente,” dijo Johnson.
Dice que si Obama toma decisiones ejecutivas, hubiera por lo menos una discusión necesaria de la reforma migratoria.
“No voy a esperar nada más. Creo que es justo decir que he mostrado una gran paciencia,” dijo el presidente a sus ciudadanos en la conferencia de prensa.
Por ahora, se ve más probable que la reforma se resuelva por acciones del presidente Obama. “Las personas que nos representan no están trabajando de una manera constructiva, amigable, o colegial. Si el presidente maneja la reforma solo. Va a mandar un mensaje bien claro de la ineficiencia del Congreso.
La reforma migratoria afecta desproporcionadamente a los latinos en el país. Alrededor de 60 porciento de los 11 millones indocumentados en EE.UU. vienen de un país—México. Según Tran, la raíz del problema de indocumentados en nuestra sociedad es resultado de políticas contradictorias que empezaron en los 90.
En el 1994 firmamos el Tratado de Libre Comercio en América del Norte (NAFTA en sus cifras en inglés) que aseguraba una zona libre de comercio para Canada, EE.UU., y México.
“Es tiempo para nosotros de cumplir nuestras promesas con más integración de estos tres países,” dijo Tran quien dice que queremos el capital y productos pero no la fuerza laboral que nos puedan dar.
Para Tran, aprobar la reforma migratoria no es solamente un asunto legal, si no de derechos humanos.
“Al no pasar la reforma migratoria estamos arriesgando crear una clase baja que vive en en la sombra de nuestra sociedad sin derechos legales, objetos de opresión y abusos por empleadores y personas anti-inmigrantes que viven en constante temor de ser abusados y deportados.”
Tran continúa, “Estas no son las condiciones cual que queremos someter a 11 millones en nuestro país.”



























