ENTREVISTA EXCLUSIVA
Desde hace quince años Arelia Taveras trabaja en la industria de los restaurantes, en la cual comenzó con supermercados y bodegas, para convertirse en la reina de las licencias y servicios de esta importante industria.
Es representante del Este de la Asociación Nacional de Restaurantes Latinos, es fundadora y presidente de la Asociación de Restaurantes, Bares y Salones Latinos del Estado de Nueva York y tiene entre manos la organización de las nuevas asociaciones de restaurantes latinos de Nueva Jersey y Long Island. Es directora de negocios y planeación estratégica de la Cámara de Comercio Dominicana-Americana, por sus siglas en inglés DACHAMBER.
La industria de restaurantes es un sector vital en la economía de la ciudad y a ella asesora Arelia Taveras, trabajando con propietarios de restaurantes y bares en todo el área tri estatal, ayudándoles a seguir los pasos para operar y mantener sus negocios, mientras abogan por cambios. Arelia es una de las fundadoras del New York Business Licensing, especializada en licencias de bebidas alcohólicas y cafés al aire libre, guiando a propietarios de negocios, desde los planes iniciales de construcción, hasta las necesidades operativas.
Asiste a propietarios para obtener licencias de licor y permisos de alimentos, ofrece supervisión, asesoramiento, capacitaciones, seminarios y certificaciones a propietarios de restaurantes y bares. Su liderazgo inició una programa de recuperación de Covid-19 para propietarios de restaurantes durante los cierres por el COVID. Posee un doctorado en Jurisprudencia y Derecho de la Universidad Yeshiva y una licenciatura en Administración de Empresas.
¿Cuál es la situación de los restaurantes latinos de la ciudad actualmente?
- La situación de los restaurantes latinos no ha mejorado, los costos de los productos siguen altos, no están recibiendo los productos de la China para empacar y envasar los alimentos, están escasos y costosos; no hay trabajadores y los buenos trabajadores también escasean. No hay recursos para ayudar a los restaurantes que cerraron y todavía siguen cerrando los restaurantes, porque la deuda que iniciaron durante el Covid ha crecido y se les hace difícil salir de ella.
Adicionalmente el manejo de un restaurante ha cambiado bastante con las aplicaciones para deliveries, que actualmente son prioridad, porque la gente está cocinando en su casa o si no, están ordenando más deliveres y están saliendo menos a comer en restaurantes. También el crimen en Nueva York no está ayudando a que la gente se sienta segura para salir y finalmente, todavía tenemos el efecto del COVID, la gente continúa utilizando mascarilla, tienen miedo de contagiarse y aún sienten temor de ir a un restaurante lleno de gente.
Los restaurantes enfrentan varios retos, ¿qué está haciendo su organización para ayudarles?
- Estamos reuniéndonos con los oficiales electos tratando de buscar soluciones, como tal vez la devolución de los impuestos que pagan, para que sirvan como incentivo. Estamos tratando de unificar a los restaurantes para hablar de problemas comunes, de tratar de formar grupos para compras, buscando recursos que no han obtenido, que se les pasa, como grants o fondos y tratando de certificar a proveedores minoritarios para que busque otras metas y relaciones con el gobierno, proveyendo productos o logrando contratos, para que no estén esperando que los clientes entren por la puerta.
Estamos tratando de sistematizarlos, para que puedan optimizar y trabajar en ambientes que produzcan más y tengan mayor capacidad de hacer más entregas, llegando a más gente por redes sociales y cambiar la imagen que el COVID tanto dañó hizo durante la pandemia.
Durante las fiestas de fin de año muchos preparan sus alimentos en casa, ¿cómo ayudar a los restaurantes latinos en esta temporada?
- Queremos enviar un mensaje bien importante, de que estamos trabajando para atraer turismo a zonas de bajos recursos y de globalizar aspectos de Nueva York en zonas de bajos recursos como Washington Heights, de Brooklyn, que tienen muchas cosas bellas que no se conocen. En Fulton Street, hay muchos centros o lugares, en el Bronx, en Queens Boulevard, Astoria, hay sitios de gastronomía excepcional a los cuales no se les está promocionando.
Estamos tratando de educar a los dueños, para que ellos mismos puedan optimizarse para traer turismo y atraer a más gente a su restaurante a través de las redes sociales. También tratamos de ayudarles en general, para que su negocio sea eficaz y ahorren todo lo posible, para que puedan progresar, optimizando las operaciones de su negocio.
¿Qué proyecto importante hay para Año Nuevo?
- Uno de los proyectos más grande, es precisamente hacer la despedida del año en el United Palace, que es un sitio histórico de la ciudad, un sitio cultural, realmente un palacio, en cuyo interior uno se queda sin palabras, tenemos un diamante en el centro de una zona de bajos recursos y decidimos organizar una fiesta de fin de año, similar a la de Times Square, pero más privada, para celebrar nuestra cultura latina, que es única, la gastronomía latina es única, la gente es única.
Cuando hablamos de terminar el año con algo que simbólicamente expresa que existe una unificación de los latinos, estamos enviando un mensaje de que aquí también, en nuestros barrios, puede haber fiesta, aquí también puede haber inversión, turismo, que aquí también hay gente educada, culturas interesantes, comidas deliciosas, negocios que no han tenido visibilidad y que necesita que aporten aquí también.
Es una comunidad que dice aquí también, ¿por qué no?, traigan a su gente que aquí también pueden comer y comer saludable, traigan a su gente porque aquí también hay variedad y traigan a su gente porque aquí también hay una cultura única. Estamos en una etapa de transición, donde para crecer también necesitamos el apoyo del público aquí también.
Un mensaje final.
- Confíen en nuestra gente, continúen apoyando a nuestros restaurantes, que son tan importantes para la economía local y de la ciudad. No olviden que todo lo que buscan lo pueden encontrar en nuestras comunidades, ¡porque tenemos mucha riqueza aquí también!



























