Cuando los derechos de los inmigrantes son vulnerados, las organizaciones defensoras en los 5 condados de la ciudad se han convertido en un refugio que les brinda información sobre exigir sus derechos y protecciones laborales.
Organizaciones comunitarias se reunieron frente a la alcaldía municipal para recordarle al alcalde Eric Adams y los miembros del Concejo Municipal, que los jornaleros ayudaron a mantener a la ciudad de Nueva York en movimiento y sobrevivir a la pandemia.
Estos mismos cientos de trabajadores son los que construyen los edificios, limpian, mantienen los edificios de la ciudad, lo que se enfrentaron directamente al virus alimentado a quienes se quedaron en sus casas por temor a contagiarse.
Por su trabajo esencial antes y durante la pandemia, los activistas y defensores de los inmigrantes reclamaron que estas personas que están expuestas al maltrato y el acoso merecen la inversión de las autoridades electas en el presupuesto del año fiscal 2023.

"Que la ciudad continúe invirtiendo en los centros de jornaleros significa un reconocimiento y el compromiso a la clase trabajadora. Estamos aquí para asegurar que ese compromiso continúe, pero a la misma vez seguir luchando con concejales y mujeres comprometidas para que se invierta en la clase trabajadora”, dijo Ligia Guallpa, directora del Proyecto de Justicia Laboral.
Para los activistas es inaceptable y terrible que en nuestras comunidades de inmigrantes los trabajadores de primera línea, que son esenciales para esta ciudad, no hayan recibido lo suficiente durante la pandemia en términos de recursos y servicios del gobierno.
Avanzar en una recuperación estable, según indicaron los activistas, significa invertir en centros de jornaleros.

Yesenia Mata, directora ejecutiva de La Colmena, recordó que en pleno apogeo de la pandemia tenían dos opciones, “cerrar o permanecer abiertos”, y lo que decidieron hacer fue permanecer abiertos.
“A los voluntarios, los miembros, los empleados de La Colmena cuando trabajamos lo hacemos con mucho amor porque sabemos que el trabajador inmigrante merece respeto y dignidad. Los trabajadores inmigrantes son importantes”, afirmó Yesenia Mata.
Los inmigrantes en la ciudad de Nueva York son esenciales y forman parte del tejido estructural que desde décadas se ha venido destacando en diferentes áreas económicas sociales y políticas, lo que representa en la actualidad grandes desafíos para la nueva administración al continuar protegiendo a este importante sector de la población.
No es ajeno que los trabajadores inmigrantes e indocumentados, después de muchos años, mantengan firmes las exigencias de sus derechos.
Cientos de mujeres, jóvenes, adultos que trabajan como repartidores de comida, vendedores ambulantes, en fábricas, en bodegas, en restaurantes, en la construcción, jornaleros y como trabajadores agrícolas, históricamente han enfrentado riesgos graves de maltrato, violencia, acoso sexual y condiciones laborales deprimentes y estos centros comunitarios les ayudan a exigir sus derechos o llenar algunos requisitos laborales como OSHA.

El alcalde Eric Adams y la presidenta del Concejo Municipal de Nueva York, Adrienne Adams, entre vítores y aplausos anunciaron a inicios de semana que habían aprobado el presupuesto un presupuesto municipal de $101 mil millones que, no asigna dinero suficiente a estos centros que están en los 5 condados.
La comunidad latina e inmigrante está plenamente convencida que Nueva York a la que llaman hogar, necesita mantener y fortalecer esas protecciones a los inmigrantes acorde a sus necesidades, ya que ellos representan un importante aporte al desarrollo económico de la ciudad.
Gabina Santamaria, originaria de Puebla, México, destacó como miembro de La Colmena, que estas organizaciones les enseñan cómo organizarse y pelear por sus derechos.
Es bien importante seguir apoyando nuestras comunidades, necesitamos de los recursos de la ciudad”, dijo la Sra. Santamaría, quien también aseguró, “vamos a seguir luchando mi gente porque nosotros necesitamos de nuestras organizaciones y siempre hay que seguir apoyando”.




























