El Concejo Municipal de la ciudad de Nueva York con una abrumadora mayoría aprobó la legislación Intro 1867 que permite a los inmigrantes con tarjeta verde, permiso de trabajo poder ejercer su derecho al voto en las elecciones municipales.
La ciudad de Nueva York se ha caracterizado por ser un bastión de los demócratas, lo que podría significar un faro de luz para los inmigrantes. Con la aprobación de esta legislación se da un paso en favor de esta comunidad y de la democracia, al permitir que casi un millón de inmigrantes, incluyendo beneficiarios de DACA y TPS, puedan tener una voz en las elecciones locales.
Eva Santos, originaria de República Dominicana, lleva más de 23 años viviendo y contribuyendo a la ciudad de Nueva York, es beneficiaria del programa Acción Diferida para los Llegados en la Infancia, o mejor conocido como DACA.
En referencia a este proceso legislativo, dijo que Nueva York es la “única ciudad que puedo llamar mi casa y me siento super feliz de poder alzar mi voz y decidir por el futuro de mis tres hijos" nacidos en Estados Unidos, por quienes sentía temor de no poder “decidir sobre su educación, salud y seguridad”.
El representante del Distrito 10, concejal Ydanis Rodríguez, introdujo la legislación en enero del 2020 y este jueves 9 de diciembre de 2021 fue aprobada con 33 votos a favor, 14 votos en contra y dos abstenciones.
"No es ningún secreto, hoy estamos haciendo historia. 50 años después, cuando nuestros hijos miren hacia atrás en este momento, verán una coalición diversa de defensores que se unieron para escribir un nuevo capítulo en la historia de la Ciudad de Nueva York al darles a los inmigrantes neoyorquinos el poder de la boleta", dijo la concejal Ydanis Rodríguez.

La Coalición de Inmigración de Nueva York, United Neighborhood Housing y Our City Our Vote Coalition, han sido las principales organizaciones de la sociedad civil en impulsar esta legislación y sus procesos jurídicos, con el apoyo del Defensor Público Jumaane Williams y autoridades electas a nivel local y estatal.
Los principales argumentos de estas organizaciones junto a los 33 miembros del Concejo Municipal, es que, si los residentes inmigrantes “envían sus hijos a las escuelas, pagan sus impuestos y contribuyen a su ciudad”, también deberían tener derecho a votar en sus elecciones locales.
La legislación se enmarca únicamente en la ciudad de Nueva York, es decir, en las elecciones municipales para los cargos de Alcalde, Contralor, Defensor Público, miembros del Concejo Municipal y Presidente de Condado.
Los nuevos electores podrán también, participar en las elecciones municipales, incluyendo todas las elecciones primarias, especiales, generales y de segunda vuelta para los cargos mencionados en el párrafo anterior, así mismo, todas las medidas que requieran del sufragio.
Es muy importante tener en cuenta que las personas que se registren sólo podrán votar en las elecciones municipales, esta ley no aplica a elecciones estatales o federales. Dentro del formulario de inscripción estará estipulado y declararán expresamente que no están capacitados para votar en otras elecciones fuera del sistema electoral de la ciudad de Nueva York.
Según indica la ley, se ordenaría a la Junta Electoral de la ciudad de Nueva York, que elabore un plan de implementación para julio y los nuevos electores podrán registrarse para mediados de noviembre. El siguiente y último paso sería que se les permita votar y los electores asistan a las urnas en las elecciones de 2023.
Antes de la votación autoridades electas, y miembros de decenas de organizaciones integradas en la coalición “nuestra ciudad nuestro voto” pidieron a los concejales que votaran en favor de la ley.
Bajo este proyecto de ley, cualquier neoyorquino que sea residente permanente legal o autorizado para trabajar en los Estados Unidos, que haya sido residente de la ciudad de Nueva York durante al menos 30 días consecutivos y que cumpla con todos los requisitos para registrarse para votar bajo la Ley Electoral que no sea la ciudadanía estadounidense, sería elegible para registrarse para votar como "votante municipal".
La medida legislativa se enfoca en que los inmigrantes con documentos legales puedan formar parte de una democracia participativa en la que se enfatiza una estrecha interacción social y política entre los ciudadanos y los candidatos.
“Staten Island es el lugar donde crecí, donde trabajo, donde voy a la escuela. Mi voto y voz son importantes”, dijo Angel Salazar, quien aseguró que seguirá luchando desde la organización comunitaria La Colmena para que todos los neoyorquinos sin un documento legal tengan “dignidad y respeto”.
“Podré decirle a mi madre que su voz ahora cuenta a través de mí y poder hacer la diferencia en las elecciones municipales. Estoy listo para cambiar el panorama político para bien de mi comunidad”, agregó Salazar originario de México y beneficiario del programa DACA.

Se precisa entonces con la aprobación de la ley, incentivar y fomentar una cultura política ciudadana acorde a la evolución social y diversa que ha experimentado en los últimos años la ciudad de Nueva York, bajo la perspectiva de una democracia de doble rostro: representativa y participativa.
“No es ningún secreto que dentro de estas cámaras, el Concejo Municipal de Nueva York está haciendo historia. Muchas otras ciudades en todo el país, así como en el extranjero, vieron esta reunión hoy”, dijo el concejal Rodriguez.
Los legisladores catalogaron la aprobación de la ley como un momento histórico para Nueva York al convertirse en la ciudad más grande del país en permitir este derecho. Algunas ciudades de Maryland y Vermont desde hace varios años permiten que las personas no ciudadanos voten en las elecciones locales.
En contraposición a la ley, algunos legisladores como Joseph Borelli de Staten Island se opusieron diciendo que devalúa la ciudadanía y es esta misma, el estándar por el cual la Constitución no permite el sufragio en todos los niveles.
Respondiendo a los argumentos de Borelli, el concejal Ydanis Rodríguez en una entrevista con Impacto Latino, aclaró que no se trata de un problema legal, sino de empoderamiento de la comunidad para casi 800.000 neoyorquinos que serían los beneficiados de la ley.
Según Rodríguez, la constitución y las leyes federales de los Estados Unidos expresan que “los estados y las ciudades regularizan sobre quienes votan. Estamos preparados para una demanda es parte de la democracia”, agregó.
“Con esta legislación los políticos sabremos cómo invertir los impuestos de los neoyorquinos en las calles, educación, salud, empleo. Esto hará que la comunidad inmigrante salga de las sombras y sean visibles después de varias décadas”, dijo el representante del Distrito 10 que finaliza su periodo este año.
Rodríguez insistió que muchos oficiales electos se han sentido conforme que a los inmigrantes “se les ofrezca únicamente clases de inglés o celebrar las culturas” sin que eso les permita dar un paso más allá y que su voz sea escuchada.
Se trata de darles respeto a los inmigrantes y discutir con la comunidad las plataformas políticas y la agenda de los candidatos. Esto es una decisión política y el impacto a corto o mediano plazo será también político.
El alcalde Bill de Blasio, había expresado su preocupación por esta legislación, diciendo que “es algo que no estoy seguro que sea la forma correcta de hacerlo”. Sin embargo, semanas atrás durante una de sus conferencias matutinas diarias agregó que no tenía la intención de vetar.
Se espera que de Blasio, quien finaliza su periodo administrativo este 31 de diciembre, firme la legislación. Posiblemente a pesar de la abrumadora mayoría de votos, la legislación se enfrente a procesos legales.
La ciudad de Nueva York: un ejemplo de democracia participativa




























