Entrevista Exclusiva: Sabina Berman, Periodista, Dramaturga y Novelista Mexicana

Por Nilda M. Tapia

NOTAS LUEGO DE LA LECTURA DE “DEADLINE”

Nueva York (ILN).- Después que se leyera en la flamante sala Alice Griffin Jewel Box Theater del Pershing Square Signature Center el pasado 26 de marzo, 2012, a las 7:30PM en el programa de Stagefest  la polémica obra de Sabina Berman,”Deadline”, con una producción a la altura de Broadway y lectores como  Jimmy Smits y Jenn Colella, esta dramaturga pasó a ser el centro de las miradas en el teatro latino de esta ciudad.   Observar como ella juega al gato y al ratón con las nuevas propuestas sexuales que están surgiendo en el lugar de trabajo con aquello de que la mujer debe de tener derech0s laborales a la par del hombre y la forma en que esta dramaturga trae esta confrontación al teatro nos interesó ahondarlo con ella para poder absorber su obra mucho más que lo que habíamos logrado en la lectura. Más aún cuando esta autora propone como respuesta a la proposición masculina de: “te quieres casar conmigo”, unas evasivas femeninas que levantarían de la tumba a nuestras femeninas abuelas y hasta nuestras madres y las harían agitar sus elocuentes abanicos.

“Quiero un teatro con más literatura. No soy muy seguidora del teatro moderno, con frases cortas y diálogos chispeantes… Prefiero el teatro de Arthur Miller, de Tennessee Williams que tanto nos enseñaron”, dijo Berman

La mujer actual no responde a la propuesta matrimonial con aquel entusiasmo clásico de un rotundo Sí.  A la oferta masculina, ella no está dispuesta a claudicar de su independencia y de su vida organizada a su manera.  Sus comentarios no se dejan esperar… y Berman le pone a su heroína palabras tan comunes a nuestros días, que se necesitó una dramaturga con intuición periodística para traer este tipo de diálogo al escenario.  ”No queremos casa…no la necesitamos… somos autosuficientes.  Mi casa ya la tengo…” --y yo agregaría-- bien puesta, por supuesto. De acuerdo a sus necesidades y estilo de vida.

A las otras propuestas que el hombre moderno le pudiera hacer, como “Puedo ser tu mentor….   La  mujer de negocios de hoy, le contesta al enamorado con un … “Yo tengo mejores contactos que tú…”  Pero el hombre moderno de Berman no claudica así, tan fácil e insiste… “Podemos escribir un libro juntos…”  La heroína que nos ocupa está más que preparada para contestarle: “Ya tengo un nombre en el mercado. Tengo varios libros con ventas exitosas…  te podría ayudar yo en eso…”  A estas alturas, el hombre comienza a mostrar cierta inquietud y reclama:  “Pero yo soy tu mentor, te recogí de la universidad y te traje aquí como editora…”  La hembra sigue en su posición de defensa…”Pero yo soy mejor editora que tú…”

El hombre de “Deadline” es un clásico y sigue comportándose como tal.  Se enamora y pretende llevar a su enamorada a su casa, para meterla en la cocina y que le cocine. Berman oficiosamente lo envuelve en una profunda propuesta romántica.  Pero a ella la aferra a su realidad y le hace desechar por completo el romanticismo que ha hech0 de la mujer la encantadora esclava de todos los tiempos.  En un inusitado vuelco dramático, la mujer saca sus cartas llenas de realidades y le dice a su jefe enamorado, “lo que yo quiero es tu puesto…  no me interesa ser tu mujer”.

Wow… qué hará el jefecito ahora…  Al final y después del pugilato verbal, él se alegra…  La observa que no está pasiva, que lucha por su sueño, aunque este sea el derrumbe propio.  Y genialmente se despoja de todo romanticismo y le contesta… “Si no peleas por este puesto, no lo mereces”.

Luego de una interesante y acalorada discusión final, la mujer ya segura de haber conseguido su cometido se quita su máscara femenina y llama por teléfono a su pareja femenina y le dice: “quiero adoptar tu hijo!”

Hondando con la autora, confiesa que los problemas sexuales de tono insultante, tensos, esa parte le sirvió a ella para introducir un poco de comedia a su discutido  texto.  Según ella, la obra trata del sexo, como unidad humana, y de poder.  Del poder del hombre y del poder que ha adquirido hoy  la mujer.  Es como una revisión de lo que trae la nueva ola a la mesa de discusión.

“La gloria es el no poder y ninguno de los dos es fiel a eso”, dice Sabina.  “Ella, la heroína de la obra, quiere ser la Presidenta del Periódico”. Y se siente capaz de ello, tanto que no titubea en pisar terrenos prohibidos hasta ahora en las relaciones de jefe y subordinada.

Pero la autora no deja de observar las posibilidades de su obra a nivel de audiencia.  “A las mujeres jóvenes no les gusta la obra,” comenta.  “La heroína que busca este tipo de poder es una mujer madura, cuyas hormonas femeninas están ya calibradas y en su lugar.  Ya pasó por el romance…  Pudo haberle ido muy bien… pero ahora su vida está hecha.  Ya tuvo marido, casa, hijos..  Ya se satisfizo emocional y sexualmente.  Ha sido esposa y madre (esto último muy duradero), ha tenido todo lo que deseaba de adolescente: una casa bonita, bien equipada, hijos en buenos colegios, tal vez en su mediana edad ya goza de sus nietos, una experiencia mucho mas sosegada en la mayoría de las mujeres.”

Y nos comenta que… “Las mujeres maduras buscan ya la pareja del mismo sexo porque tienen una relación de igual a igual en la casa…  El marido con su machismo espera una sumisión que las mujeres de hoy ya no practican…”, sostiene Berman que ya ha sido muy aplaudida en su natal México como dramaturga al día y con muchas novedades.

Pero con todo, Sabina Berman no está de acuerdo con las exigencias técnicas del teatro moderno. “Quiere un teatro con más literatura.   No soy muy seguidora del teatro moderno, con frases cortas y diálogos chispeantes…  Prefiero el teatro de Arthur Miller, de Tennessee Williams que tanto nos enseñaron”, me recalca.  Bueno, pero ese teatro, que es artísticamente mucho mas valioso, restringe mucho la audiencia de las grandes ciudades, por aquello de que aquí en Broadway, el público está todo el día en su trabajos, estresado, y lo que busca es diversión y prefiere dejar el arte para el fin de semana.  Por otro lado,  el fin de semana la gente quiere ese teatro cerca de sus casas en la periferia de la  gran ciudad y no en el mero centro de la misma.  Estas realidades son las que marcan las pautas.

Pero Sabina insiste en hacer arte y no escribir para el mercado…“El teatro tiene que buscar sus esencias que son la presencia humana y el lenguaje,” responde Sabina a esta disyuntiva entre satisfacer el arte y el mercado al mismo tiempo.  Si estamos haciendo teatro, prestemos atención a la dramaturga más exitosa de la escena mexicana, busquemos de mantener la esencia del teatro que es la presencia de un buen actor en escena con un texto que lo haga lucir y le de oportunidad a extraer lo mejor de sí para crear un personaje creíble y que le llegue a la audiencia, así sea el héroe, la heroína o los malos que traen los momentos candentes en una escena.

Según Sabina que es reportera de uno de los diarios más populares y leídos del Distrito Federal mexicano, ella defiende su metier estableciendo que “El periodismo te da la certeza de que la realidad es fascinante.  Para mí, no es la imaginación la que puede llegar a fascinar.  No te quita el juicio ponerte a contemplar lo que le ves a los personajes creados por la imaginación. Mientras que el periodismo te obliga a poner tu atención en la realidad por largos períodos de tiempo.  Y los seres humanos están en su “yo” el 90 por ciento de ese tiempo”. Y añade para corroborar esto: “Los periodistas y los científicos tienen que estar con la realidad.  No pueden ni crear ni inventar…  deben de comunicar y analizar la realidad para cumplir con sus tareas en forma ética”.

Como novelista, Sabina ha escrito ya su novela : “La mujer que buceó en el corazón del mundo” traducida ya a varios idiomas.  La versión en inglés está a punto de salir al mercado como : “Me who doved into the center of the world.”.   Sabina comenta que le atraen mucho las portadas de las versiones en coreano, japonés, hebreo, húngaro, …”Es bien interesante ver las portadas de cada punto donde se imprimen estas versiones.”  Según Sabina, al leerla sabré qué es su vida…” la mitad de las mujeres se encuentran en esa situación”, confirma y me deja con ganas de conseguirla y leerla de inmediato.

Otro acierto que Berman destaca es la labor que ha llevado a cabo con su traductora al inglés, Lisa Dillman.  “Ella es muy talentosa”, me comenta y lo apruebo.  La traducción de “Deadline” está impecable.  Nadie diría que su original haya sido escrito por una mexicana y en México.  “Lo más difícil de la traducción en el teatro es el ‘straight line’ o esas frases de rutina que pululan en los textos teatrales y que hay que igualarlas con frases que deban cobrar la misma fuerza que la original. “La traductora debe ser leal… y desarrollar un estilo que se asemeje mucho al estilo del escritor o dramaturgo.”  Ella ha sido también la traductora de su novela “La mujer que buceó en el corazón del mundo.”  Y según expresara, piensa que seguirá traduciendo la mayoría de sus obras, si es posible.  Es otro gran legado que Berman quiere dejar sentado a los escritores.  “Una vez que encuentran una traductora que sabe interpretar su obra, tanto en esencia como en estilo, deben  de tratar de mantener este vínculo, siempre que se pueda y no surjan otras exigencias...” concluye Sabina Berman en una entrevista que logré en pleno corazón de Broadway, como para marcarle una trayectoria de broche de oro a su dramaturgia.

 

 

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