EDITORIAL
Por cansancio, incredulidad, necesidad, rebeldía, vicio, etc., muchos no apoyan la lucha contra el Covid-19 y esperan que con una vacuna se resuelva el problema.
Con las noticias de las farmacéuticas sobre los resultados positivos de las pruebas de sus vacunas hay esperanza y hay optimismo, pero ante todo debe haber disciplina, solidaridad, organización, local, nacional e internacional, es un problema global y debe ser tratado y abordado como tal.
En medio de la competencia mundial por encontrar la vacuna, a nivel de farmacéuticas, de países, de potencias, hasta de partidos políticos, vemos que Latinoamérica lleva desventaja y en ese sentido el liderazgo latino nacional debe hacerse presente para lograr que se canalice ayuda hacia el resto del continente.
El apoyo a los latinos en Estados Unidos debe hacerse efectivo ayudando a Latinoamérica a superar la pandemia.
Los resultados del ensayo de nuevas vacuna contra el Covid-19 no significan el fin de la pandemia, el desarrollo de vacunas es prometedor, pero pasarán meses antes de que las vacunas estén disponibles.
Lo más pronto que las vacunas contra el coronavirus podrían estar ampliamente disponibles sería para la próxima primavera.
Con la actual explosión de contagios a nivel nacional, se deben tomar medidas inmediatas.
La única forma de reducir las infecciones por ahora, será evitar grandes reuniones en interiores, usar mascarillas, practicar el distanciamiento físico y utilizar otras medidas de salud pública, todo particularmente en una temporada en que tradicionalmente las reuniones se pensaba eran obligatorias.
Apoyar la lucha contra el Covid-19 es un asunto de salud pública, es un asunto de sobrevivencia, las restricciones son necesarias y se requiere disciplina, solidaridad.
No es un asunto de las autoridades, es un sentido de respeto básico por la vida de las personas, es un asunto de sentido común y las diferencias instancias de la sociedad, desde la familia, las comunidades en los barrios, las agrupaciones, los educadores, medios de comunicación y oficiales electos, tienen el deber de continuar promoviendo la importancia de la prevención.
Si bien las noticias de la efectividad de las vacunas ayudaron a robustecer la Bolsa de Valores, se debe comprender que la temporada navideña no será igual, que todavía estamos en pandemia y que no se puede bajar la guardia en esta guerra que está aún lejos de terminar.
A pesar de las noticias sobre las vacunas, debemos estar conscientes de que deberemos convivir con la pandemia por muchas semanas y meses, incluyendo la temporada festiva de fin de año, que es bastante preocupante, ya que representa una tentación que puede provocar un rebrote masivo.
Las largas colas para hacerse la prueba no son suficiente para detener la pandemia, es importante, pero no es suficiente, se debe trabajar en varios frentes.
Además de la aprobación, distribución y aplicación masiva de la vacuna se requieren medidas y estrategias efectivas para que todos se envuelvan en esta lucha o no se conseguirá vencer al virus pronto.
La pandemia no es un asunto de partidismo o ideología, es un asunto de ciencia, pero en este punto cuando se manejan cifras de contagiados y fallecidos se debe reconocer que el Covid-19 se ha convertido en un asunto de seguridad nacional, toda vez que ha sido el causante de miles de muertes en lo que tiene todas las características de una guerra biológica.
No se trata de estados o autoridades de tal o cual partido, lo que debe comprenderse es que cada estado, cada ciudad tiene un funcionamiento y una manera de ser diferente, obviamente las medidas de contención de la pandemia no pueden ni deben ser las mismas, pero los criterios unificados en base a elementos y factores científicos si deben estar unificados.
No se trata de médicos o científicos de tal o cual partido, ya las elecciones pasaron y es momento que tanto los científicos como los medios y la gente dejen de usar al virus como un tema de política y se unifiquen criterios para proteger y salvar vidas.
La mayoría de estados se han resistido a tomar acciones estrictas y comprenden que la gente está agotada y fastidiada con la situación, pero aún se requiere esfuerzos porque las infecciones y muertes por Covid-19 continúan y en muchos lugares se han incrementado, no hay opción.
Además de las protestas, las campañas electorales, el proselitismo político, los saqueos y todo lo que ha vivido intensamente la ciudad de Nueva York, las actividades sociales, deportivas, recreaciones, culturales aún pueden convertirse en un escenario de propagación de esta peste.
En este momento en la ciudad de Nueva York, que ya entra en una nueva etapa electoral las autoridades actuales no pueden sucumbe al temor de la impopularidad por adoptar medidas para aplacar la pandemia, muy por el contrario, las medidas que se adopten en forma sabia y siguiendo las instrucciones de los científicos, serán la garantía para que puedan obtener el respaldo de la gente, el asunto clave es presentar las cosas en forma clara.
La lucha contra el coronavirus requiere medidas para terminar con la dispersion del virus, sin importar las calculaciones políticas, quien logre vencer al virus garantizará la gratitud de la gente y particularmente la forma como se trate y se apoye a los negocios, que no significa dejar que hagan lo que quieran, pero tampoco aniquilar las vías
para su subsistencia, en ese punto intermedio yace el éxito de las autoridades, que hasta el momento han demostrado gran ineficiencia en el manejo apropiado con la sobrevivencia de los negocios, que son la base de la economía local.
La vacuna solo será efectiva si nos mantenemos vigilantes todos, comprendiendo que el enemigo común es uno solo y se llama Covid-19.


























