
De Federico García Lorca. Con David Ponce, Lina Echeverri, Alicita Lora, Yanet Caraballo, Tamara Melián y Cindy Pérez Solla. Musicalización y vocalización, Alicita Lora. Diseño de maquillaje, Adela Prado. Diseño de tocados, Lisandra Neiley Molina. Asistente de dirección, Jorge Carrigan. Escenografía, vestuario, luces, adaptación y dirección general, Juan Roca. Coproducción de HAVANAFAMA y CODOCUL.

Desde 2015 el maestro Juan Roca viene deleitándonos con sus acertadas y maravillosas puestas realizadas en su teatro y por su grupo Havanafama, con residencia en la ciudad de Miami.
Primero sucedió “¿Dónde metemos al muerto?”, simpatiquísima pieza de Julie De Grandy, que presentó en CODOCUL, a las que siguieron “Dos viejos pánicos”, de Virgilio Piñera en Thalia Spanish Theatre; “Las pericas”, de Nicolás Dorr y “La orgía”, de Enrique Buenaventura, ambas en los predios del Comisionado Dominicano de Cultura, en sucesivos años.

En esta ocasión tocó turno a una versión muy personal de Roca, sobre el texto de Federico García Lorca “Don Perlimplín con Belisa en su jardín”, la cual el director miamense tituló “Aleluya Erótica de Don Perlimplín” y donde vuelve lucirse con maestría este artífice del buen teatro.
La producción es en cuatro cuadros y cuenta con seis personajes: Perlimplín (hombre cincuentón y solitario, verde es su color favorito pero para conquistar a Belisa, viste de rojo); Belisa (esposa joven e infiel carente de timidez y con gran dulzura, se le representa con el color blanco); Marcolfa, sirvienta incondicional de Perlimplín quien une a su amo con la joven; Madre de Belisa (mamá alcahueta quien planea la boda por poseer toda la autoridad sobre su hija); El Misterioso Hombre Moreno (personaje inventado por Perlimplín quien se disfraza para lograr la conquista de Belisa, ya que él es muy viejo); y las Criaturas de la Luna (personajes sobrenaturales que tratan de ayudar a Perlimplín, ocultando la infidelidad de Belisa en su noche de bodas).

La esencia poética de la obra está de manifiesto en esta puesta, dejando a un lado lo trillado de otros trabajos, mostrándonos a su protagonista con más vitalidad y energía. David Ponce, vuelve a deleitarnos con su profesionalismo y dominio teatral, ofreciendo lo requerido por su director y aportando mucha picardía a sus parlamentos; Lina Echeverri, es un total acierto por su sensualidad, belleza, erotismo y logra convencer al máximo con escenas repletas poesía teatral; Alicita Lora, una primerísima figura y actriz quien logra un trabajo ejecutado a la perfección, el amor por su amo manifiesta lo que la vida y nuestros ancestros nos han enseñado: la lealtad total. Su momento musical resultó ser de grandes vuelos, presentándonos una magnifica actriz que canta como actúa y actúa como canta.
La actuación de Yanet Caraballo, fue apoteósica e impactante, su papel de la madre alcahueta fue de grandiosidad vital a la puesta donde por momentos lucia como una irreal aparición.

Y por último las Criaturas de la Luna, interpretadas por las maravillosas Tamara Melián y Cindy Pérez Solla, combinando la esencia lorquiana de su poesía, la exquisitez estética y delicadeza de movimientos todo al unísono.
Juan Roca, debe sentirse satisfecho con este su último estreno neoyorquino, donde los campos de la ficha técnica que el ejecutó; el maquillaje de Adela Prado; los tocados de Lisandra Neiley Molina; y la música de Alicita Lora, obtuvieron los más encomiables comentarios de parte del público que llenó los predios de Comisionado Dominicano de Cultura.



























