Entrevista Exclusiva
“Latinoamérica es uno de los centros de producción cinematográfica más importantes a nivel mundial.” -Carlos A. Gutiérrez

Establecida hace dieciocho años como una entidad sin fines de lucro, Cinema Tropical se ha consolidado como la plataforma más sólida e inclusiva de promoción del cine latinoamericano en Nueva York.
Cinema Tropical co fundada por Carlos A. Gutiérrez, inició su trabajo proyectando la cinta argentina Silvia Prieto, de Martín Rejtman, siguió con la premier de la película Amores Perros, del mexicano Alejandro González Iñárritu, continuó con la proyección semanal de películas latinas en Nueva York y expandió las proyecciones a trece de las salas más importantes en Chicago, Portland, Boston, entre otras ciudades.
Carlos A. Gutiérrez, quien tiene estudios formales de cine en la Universidad de Nueva York y en comunicaciones en la Universidad Iberoamericana de Ciudad México, donde nació, es su Director Ejecutivo y actualmente es uno de los más activos y respetados activistas culturales latinoamericanos a nivel nacional.

¿Cuál es la situación del cine latinoamericano actualmente?
-Es estupenda, la gente sabe que Latinoamérica es uno de los productores más importantes del cine mundial. Los últimos veinte años se dio la gran revolución del cine latinoamericano, que inició en Argentina y se expandió por todo el continente. La región produce actualmente más de seiscientas películas al año, nunca antes se había producido tanto y tan bien en Latinoamérica, obviamente países grandes como Brasil, Argentina, México siguen produciendo más, pero incluso países más pequeños, como Costa Rica, en solo dos años duplicó el número de películas que había hecho en su historia.
¿A qué se debe?
-Es una combinación de factores, que tiene que ver mucho con los que ha pasado en la región política y socialmente, con los nefastos ochentas y noventas que fueron décadas complicadas para la región, la sociedad civil se empoderó, hubo avance a pesar de los problemas tremendos, la gente se organizó y comenzaron a cambiar dinámicas políticas, en ese sentido también los artistas y cineastas comenzaron a hablar de temas que no se hablaban, de poner cuestiones en la mesa que antes por censura, mentalidad y tabúes no se topaban. El cine se convirtió en una herramienta para comenzar a mover la sociedad en Latinoamérica.
¿Otro factor?
-Además se diversificaron las formas de financiamiento, dando una libertad artística que no había antes, de repente tienes una generación más grande de cineastas que tienen acceso a filmar. La manera de hacer cine se abarató y los cineastas latinoamericanos han sido muy inteligentes en crear mecanismos diversos de producción, que no dependen de una sola fuente y así mantienen su libertad artística, que es clave y que no pasa en otras partes del mundo, incluso aquí en Estados Unidos donde no hay mucha libertad artística, el acceso al dinero es limitado, entonces ya viene muy sesgado el tipo de películas que se pueden hacer. En Latinoamérica hay fondos públicos, privados y coproducciones con otros países.
¿Es un crecimiento de ciertos países?
-La región en general creció mucho, son ciclos, pero se pusieron buenas bases para el cine, para que se siga enriqueciendo de diferentes lados, por ejemplo en México y Brasil las corporaciones pueden hacer deducción de impuestos produciendo películas, coproducciones, en Colombia y Argentina hay un impuesto a la taquilla y como ha subido la asistencia al cine hay más fondos para producir, cada país a creado sus propios contextos.
¿Dónde se ve más cine latinoamericano?
-Vemos más cine latinoamericano en Nueva York que en Buenos aires, Ciudad de México o en Sao Paulo. Nueva York se ha convertido en la capital mundial del cine latinoamericano, porque no se ve cine latinoamericano en Latinoamérica, quizás se ve algo, pero generalmente los espacios para distribución y exhibición están más abiertos a producciones más industriales, de perfil más grande, pero mucho cineastas independientes están muy marginalizados allá, dependiendo de los países. Nueva York es una ciudad que se ha abierto mucho al cine latino los últimos años y con la cantidad de festivales, de ciclos y demás, se ve más cine latinoamericano aquí que en Latinoamérica.
¿Cuál es el mayor reto del cine latinoamericano actualmente?
-Sigue siendo el mismo de siempre, así como hay más de seiscientas películas al año, aunque se exhiben en festivales, series, ciclos, pocas consiguen distribución aquí, estamos hablando como de treinta películas por año que consiguen salida al cine aquí, que es solo el cinco por ciento. El reto continúa siendo como crear más visibilidad y mejor distribución para muchas películas que son de lo mejor del mundo. El problema con el entorno en que nos encontramos es que el mundo del cine sigue siendo muy eurocentrista. Mucha de la validación internacional continúa sucediendo en los festivales europeos, Can, Venecia, Locarno y solo validan una muy pequeña parte de la producción latinoamericana. El reto es cómo democratizar la validación. Hay muchos cineasta, muchas películas importantes que muy poca gente llega a conocer, incluso en sus propios países de origen, que es una ironía.
¿Cómo es el proceso de promoción del cine latinoamericano?
-Un productor latinoamericano primero debe ir a Europa a los festivales, para luego venir a Estados Unidos y para regresar a Latinoamérica a que lo reciban bien, se vuelve complicado el sistema de validación cinematográfica mundial y eso es lo que estamos tratando en Cinema Tropical, de democratizar la validación de nuestras producciones.
¿Hay que cambiar la mentalidad de los latinos?
-Es una cuestión mundial, no es cuestión solo latinoamericana. En general seguimos pensando que el mejor cine sigue siendo el europeo, el francés y americano, lo cual no es cierto, hace rato que estos dos países no están produciendo, obviamente hay excepciones y buenos directores, pero en ese sentido Latinoamérica ha logrado mucho espacio, pero no ha sido validado.
¿Y el aporte de los cineastas mexicanos?
-Es muy importante en cuanto al mundo de Hollywood y respeto muchísimo lo que hacen, porque no es fácil hacer una película que uno quiere ahí. Hollywood es una industria transnacional, entonces hacer las películas que Cuarón, que Del Toro, que González Inárritu quieren, es muy difícil y es impresionante lo que han logrado, entonces ellos son los que tienen más visibilidad por la industria de Hollywood, pero así como hablamos de ellos podemos hablar de Dominga Sotomayor de Chile, que acaba de ganar el Festival de Locarno como directora, uno de los más importantes del mundo y fue la primera mujer directora y la primera directora latinoamericana en ganar, o podemos hablar del mexicano Amat Escalante, que ha sido el cuarto director del mundo y el único latinoamericano en ganar el premio al Mejor Director en Venecia y en Can, además de Martin Scorsese, Paul Thomas Anderson y Emir Kusturica. Estamos conquistando por todas partes, parece muy fragmentado pero si juntamos todo lo que hemos logrado, somos potencia mundial en cine.
Mensaje final
-Que sepan que hay muchísimo cine latinoamericano, muy bueno y para todos los gustos, cine infantil, películas de horror, documentales, todos los países latinoamericanos están produciendo cine de la mejor calidad a nivel mundial.


























