
Una inspiración en las noches europeas de cabaret de las décadas de los años 40 y 50 fue lo ofrecido por el destacadísimo actor colombiano Jei Osorio, en los predios del teatro LATEA, del centro cultural Clemente Soto Vélez, del Bajo Manhattan.
El glamur, arte, magia y voz de este inconmensurable artista puso su exquisito arte de manifiesto, de principio a fin de la representación, el cual rompe barreras, ofreciendo plenamente un espectáculo digno de ser visto por todos y por todas.
Jei Osorio fue quien nos deleitó, algunas temporadas atrás con el personaje de la mexicana Julia Pastrana, conocida como “La mujer barbuda”, personaje real que debido a un desorden hormonal le hacía tener abundante vello facial. Este trabajo le valió dos importantes premios, el ACE y el HOLA, por su encomiable labor escénica.

Jei Osorio, posee una voz masculina de contratenor característica original de los castrati del arte barroco de antaño. En esta ocasión Osorio no pudo ser más genial y artista a la vez, presentando su performance por todo lo alto, combinando la ópera, la zarzuela y la comedia musical norteamericana.
Lucimiento especial en el pequeño espacio reservado para la actuación (el bar de copas del teatro); Jei Osorio se las ingenió para sacar partido a los cuatro escalones que separan el espacio del teatro principal de LATEA para brindarnos un trabajo de primera línea.
“Carmen”, “La canción de Mari Pepa”, “Tristán e Isolda” Whatever Lola Wants, de “Dawn Yankees”, fueron algunos de los números que este formidable actor, nos deleitó en una velada cuajada de buen gusto y reverencia artística.



























