
Un total de 30 escuelas católicas cierran sus puertas de forma definitiva esta semana en Nueva York, en el marco de una reestructuración decidida por la archidiócesis para afrontar una caída abrupta del número de alumnos matriculados.
La medida, aprobada por el arzobispo Timothy Dolan, afecta a más del 10% de los 274 establecimientos educativos católicos de los diez condados del valle del río Hudson bajo la esfera de la archidiócesis de Nueva York, indicó Fran Davies, responsable de comunicación de la Superintendencia de Escuelas católicas de Nueva York.
Un total de "26 escuelas elementales y dos escuelas secundarias de la archidiócesis cierran este mes como resultado del proceso de reestructuración. Dos escuelas católicas privadas también cerrarán, lo que eleva el total a 30", precisa Davies.
Según la diócesis arzobispal, "estas escuelas han visto un descenso de un 71% en sus matrículas en los últimos cinco años". Con estos cierres, reducirá en 10 millones de dólares su déficit económico, se explicó.
La caída de la matriculación es "un problema compartido por muchas otras diócesis en todo el país", explicó Davies, agregando que la decisión de cerrar estas escuelas "es el inicio de un proceso a largo plazo para garantizar el futuro" de la educación católica en Nueva York.
En efecto, a lo largo de 2010, la diócesis arzobispal de Nueva York se había dedicado a preparar un plan para asegurar la supervivencia de sus escuelas, teniendo en cuenta las dificultades económicas que atraviesa y el descenso de alumnos matriculados.
El resultado de esa evaluación es el programa 'Pathways to Excellence' ('Senderos a la Excelencia'), un "plan estratégico de tres años para ayudar a los establecimientos educativos de la archidiócesis a cumplir su crítica misión".


























