Ydanis Rodríguez, la realización del sueño latinoamericano

ENTREVISTA EXCLUSIVA

YDANIS
Ydanis Rodríguez, es el primer latinoamericano y la segunda persona de color en ocupar el cargo de comisionado del Departamento de Transporte de la ciudad de Nueva York. Su oficina actual se encuentra en el mismo edificio en donde un día trabajó preparando comida cuando recién había emigrado.

Desde enero del 2022, Ydanis Rodríguez ejerce como el primer latino nombrado comisionado del Departamento de Transporte (DOT) de la ciudad de Nueva York, una de las dependencias municipales más grandes a nivel nacional.

Su historia es por demás inspiradora. Emigró de su natal República Dominicana a Nueva York cuando tenía dieciocho años y siguió la dura ruta de los recién llegados, ejerciendo trabajos como taxista y preparador de alimentos, mientras estudiaba en la universidad.

Se graduó del sistema de universidades públicas de la ciudad (CUNY), donde obtuvo una licenciatura y una maestría. Desde entonces mostró su liderazgo, impulsando un movimiento estudiantil para mantener accesible la educación superior para los estratos populares. Fue maestro en escuelas públicas de la ciudad durante más de quince años y en esa función, co-fundó dos escuelas para apoyar a inmigrantes latinoamericanos recién llegados, en su transición al sistema educativo estadounidense.

Para la prensa es un rostro conocido, ya que desde el 2009 hasta el 2021 fue electo y reelecto concejal, representando al popular distrito 10 en el Alto Manhattan. En esa función integró y presidió el Comité de Transporte del Consejo, dirigiendo la supervisión de las agencias de transporte, luchando por mejoras en el transporte público, implementando iniciativas ecológicas y facilitando el uso del sistema de transporte público a las clases populares. Patrocinó más de tres docenas de proyectos que fueron aprobados, incluidas leyes para proteger a peatones y ciclistas y otras para mejorar y ampliar los derechos de inmigrantes, mujeres, trabajadores y neoyorquinos que buscan servicios.

Actualmente el comisionado Rodríguez tiene a su cargo a cinco mil quinientos empleados y administra un presupuesto operativo anual de 1.4 mil millones de dólares.

YDANIS
El comisionado Ydanis Rodriguez, es el primer dominicano y latinoamericano en la historia de la ciudad de Nueva York en manejar una dependencia municipal que maneja a cinco mil quinientos funcionarios y un presupuesto billonario.

En medio de su agitada agenda de trabajo, nos concedió esta entrevista.

En este tiempo en funciones ¿cuál ha sido el reto más grande?

-Cambiar la cultura que tienen muchas personas, de creer que las carreteras son propiedad privada de los que tienen carro y que comprendan que las carreteras son espacio público. Cuando llegue en 1983, Broadway era un parqueadero de autos, nunca hubiéramos imaginado que Shakira iba a hacer un concierto con cuarenta mil personas, en un espacio que en los ochenta era solo para los carros.

Cuando en Quisqueya plaza al norte de Manhattan, tuvimos la visión de apoyar convertir un bloque y cambiar su uso solo para parquear vehículos, tomó dos años, lograr que los residentes del área se dieran cuenta que cuando pensábamos el balance de un espacio para veinticinco vehículos, versus un espacio público donde se ha realizado un festival de cine latino, espectáculos musicales, ferias gastronómicas y que se ha convertido, para que las personas mayores comiencen los domingos de verano a sacar su silla y junto a otros vecinos, que no pueden pagar un boleto de concierto o por los horarios, puedan disfrutar.

A instaurar el Summer Street y lograr una extensión de lo que solo eran siete millas, desde el puente de Brooklyn hasta la calle 79 y el 2023 lo llevamos hasta la 125, ampliando espacios en cada uno de los condados, estamos dando a la comunidad, formas de cómo pueden disfrutar los espacios públicos y poco a poco cambiando la cultura de que sí, hay 1.9 millones de personas que tienen auto, pero el 75% en Manhattan no, porque hay un buen sistema de transportación y la mayoría de neoyorquinos se movilizan en trenes y buses. Aun estando a poco tiempo del covid, vimos a 4.5 millones de personas usar trenes diariamente. La carretera es para el que tiene auto, pero también para los que caminan, para los que hacen entregas en bicicleta, etc.

¿Cómo fue asumir el cargo después de la peor pandemia del siglo?

-Primero debimos mantener el servicio básico, desde el punto de vista de la transportación. El DOT toca la vida de todo neoyorquino, de la clase trabajadora, media y alta, del que tiene salón de belleza o bodega, el que tiene supermercado y necesita un rótulo sobre el descargo de su mercadería, pero también para el Madison Square Garden, que requiere un sinnúmero de letreros para mantener libres las áreas donde deben llegar camiones a descargar lo que se necesita para cada evento, o para un hospital que tiene un puente que conecta edificios, todo eso está bajo nuestra responsabilidad, proveer permisos.

Lo primero es mantener los servicios, asegurarnos de manejar la organización del veinte y siete por ciento de la superficie de la ciudad, esa nuestra responsabilidad, calles, aceras, los más de ochocientos puentes, y túneles, plazas, la señalización de carreteras, de diferentes colores, millones de indicaciones para el que conduce, para el peatón. Son tantas señales, que si las juntamos podríamos darle la vuelta al planeta cinco veces. El ferry de Staten Island.

En segundo lugar, cumplir con la misión del DOT de organizar y administrar los espacios públicos, para que podamos transportar eficientemente y en forma segura a las personas y objetos a sus destinos.

¿Cuál es la diferencia entre el DOT y la MTA?

-Nuestra responsabilidad no es manejar los trenes, ni programar el horario de los autobuses. Nosotros hacemos las líneas de recorrido de los autobuses y tenemos la responsabilidad, con contratistas privados, de manejar donde paran los autobuses, pero la programación, personal y todo lo relacionado con los autobuses es responsabilidad de la MTA.

Nuestra responsabilidad son aceras y carreteras, donde debemos producir el cincuenta por ciento del asfalto, debemos renovarlas anualmente. Trabajamos con las compañías de utilidades, Verizon, ConEd y otras que usan y mueven cables por debajo de las carreteras, cada vez que van a extender un cable, el DOT les debe proveer de un permiso. Nosotros tenemos responsabilidad con las líneas de bicicletas, el año pasado hicimos treinta y dos millas protegidas para bicicletas, esa cantidad es más que la cantidad de millas protegidas que hicieron todas las grandes ciudades a nivel nacional.

Estamos reorganizando las líneas de bicicletas, las estamos ensanchando, porque ya no es solo para un ciclista de bicicleta normal, en los últimos diez años han llegado los scooters, las bicicletas eléctricas y otras formas de transporte. Ochenta por ciento de neoyorquinos hace una orden semanal por Amazon, UPS, FedEx y 22% ordenan cuatro veces a la semana, entonces, cómo organizamos para que lleguen los deliveries, estamos incentivando a que las grandes compañías de entregas lleven un camión a un lugar y después utilicen vehículos más pequeños, preferiblemente eléctricos.

Su experiencia como docente y en la comisión de transporte del concejo, ¿le han ayudado en su actual función?

-Para mí lo importante son los valores de fé, a mis hermanos menores yo los preparé para su primera comunión. Creo que las destrezas que tengo y que se requieren para ejercer este cargo, son producto de una formación donde el proyecto de la Teología de la Liberación que se desarrolla en Brasil luego va a Colombia y los jesuitas lo llevan a República Dominicana y otros países, nos enseña de niños que el trabajo de un buen cristiano es trabajar para que su comunidad sea lo más parecido a lo que es el cielo, que no se espere a que le digan cuanto tiempo le queda de vida, para ser una persona más humanitaria.

Son los valores. Mi hermana mayor, Zoila Rodríguez, fue la responsable y es la jefa de la familia de trece hermanos, como hermana mayor. Yo soy comisionado afuera, pero dentro de la familia la respetamos, ella fue parte de un grupo de personas con limitaciones materiales, pero que nos enseñaron que éramos millonarios en lo espiritual. Recuerdo que cuando era niño solo había burros, caballos y me prometieron durante años que me iban a dar una bicicleta, que llegó después de siete años.

En ese momento pensaba que era pobre, pero ahora me doy cuenta de que éramos ricos, porque lo que comíamos era orgánico, sin darnos cuenta hacíamos Montessori, midiendo como brincábamos de una planta a otra, calculando el tiempo para que madure una fruta, aprendíamos con el abuelo, que no tenía una educación académica pero que era un experto en comprender la naturaleza.

Todos esos valores, sin darnos cuenta y sin comprender ese momento que me iba a servir para ser comisionado, como Tony Morrison decía, que requiere de todo un pueblo para criar a un niño, en el callejón donde me crié había cinco casas y ahí nos desarrollamos, progresamos porque había apoyo, porque las primeras personas que tuvieron auto en el barrio se paraban y nos ofrecían un aventón para llegar a la escuela.

Lo que ahora, a mis cincuenta y nueve años aprecio, es que hay personas que viven diciendo lo que hicieron en tal fecha, pero hay otras que hacen un estilo de vida, aquí en Nueva York hay personas que tienen noventa años y que continúan marchando por la paz del mundo y lo continúan haciendo hoy como cuando tenían treinta años. Si veo que mis hijos son material universitario, como puedo decir que hay personas que no lo son, hay seres humanos que no tienen la oportunidad. 

Lo más importante es lo que traigo cuando llego a esta ciudad y llego aquí, a lavar platos, a hacer sandwiches en una cadena de cafeterías de las cuales una estaba aquí en este mismo edificio, en el piso cuarenta.

Mi formación, mi activismo. Di varias entrevistas a Impacto cuando no soñaba que iba a postularme a un cargo público, cuando se dieron protestas para mejorar las relaciones entre la policía y la comunidad, cuando ocurrió la muerte de Kico García a manos de la policía en Washington Heights, cuando la protesta de Ronny King, entonces traemos a Rigoberta Menchu cuando ganó el Nobel de la Paz y no se me olvida que fue el día del veredicto de Rodney King, porque ese día estábamos protestando.

Toda esa formación, desde el punto de vista de los valores y tener un enfoque, me ayudaron. Desde el punto de vista académico, profesional, me ayudó, primero mi licenciatura en Ciencias Políticas, mi maestría en Educación Bilingüe, mis doce años de concejal donde fui miembro del Comité de Transportación y los ocho años que fui presidente de ese comité, cuando me correspondía supervisar cómo funcionaba el DOT y ahora me supervisan a mí, me chequean a mí, me ponen demandas y lo acepto correctamente, como lo hacía en esa función.

Pero también en el portafolio tenía a la Comisión de Taxis y Limusinas, a la MTA y así se fueron doce años rápidamente y el alcalde Adams, -a quien conozco desde 1989 y a quien le dirigí la campaña latina cuando ganó-, nos dio la oportunidad por la experiencia y capacidades que hemos desarrollado, de dirigir esta agencia, que maneja el sistema de transportación más complejo del país, de 

¿Qué les diría a los nuevos refugiados?

-Que cuando ahondamos la conversación con un italiano, polaco, irlandes, griego o caucásico, escuchamos de ellos que alguien de su familia, -cien o ciento cincuenta años atrás-, vino aquí sin hablar el idioma, que fueron discriminados, que no le daban empleo.

Los judios también lo fueron, los italianos, los japoneses, los puertorriqueños.

En este país, a menos que usted sea descendiente de indígenas, sea un inmigrante recién llegado o con dos o tres generaciones de nuestra gente que vino aquí, sea con residencia o cruzando la frontera, de esa misma manera, los que ahora están viniendo, la mayoría viene no solo a ofrecer mano de obra barata, la mayoría también viene con el deseo de aportar a construir esta nación, que ha sido, -fuera de los indígenas-, construida por inmigrantes, que tienen destrezas administrativas, educación superior, son ingenieros, abogados, doctores, a quienes muchas veces la barrera del idioma no les permite insertarse rápidamente. 

Ydanis Rodríguez
Ydanis Rodríguez.

Un mensaje final.

-Que tengan paciencia, que sean disciplinados, que se mantengan enfocados. A un niño que anda con su madre vendiendo mercancías en el tren, hay que protegerlo, porque un día va a ser el médico que nos va a curar.

Compartir
[fbcomments]