Decenas de vendedores ambulantes se manifestaron en El Bronx para exigir a las autoridades la cancelación de exorbitantes multas, que sus ingresos económicos no les permiten pagar.
A principios de este año el Concejo Municipal aprobó una legislación que permite a la ciudad emitir 400 nuevos permisos anuales durante los próximos 10 años, con el objetivo de eliminar la venta clandestina.
Sin embargo, esto no ha sido suficiente para miles de personas que a raíz de los embates económicos provocados por la pandemia del COVID-19 y los despidos masivos, tuvieron que recurrir a la venta ambulante.

Estas malas circunstancias, son de poco o mínimo interés para algunos oficiales del NYPD, que, a pesar de no estar obligados, imponen multas a personas que dignamente venden en la calle para sobrevivir y llevar alimento a sus hogares.
Tal es el caso de Lucio González que participó en la marcha porque en menos de 24 horas recibió tres multas que ascienden hasta los $ 2,050 por vender tacos, aguas frescas y jugos de naranja en Fordham en El Bronx.
“Este es un ciclo de pobreza y criminalización creado por Nueva York”, expresó la organización Street Vendor Project , quienes fueron los organizadores de la marcha en El Bronx, en apoyo al Sr. Lucio.
La ciudad estableció una nueva oficina de cumplimiento, que coordinará el cumplimiento realizado por varias agencias de la ciudad, incluida la salud y el saneamiento. Por ello los oficiales del NYPD se atribuyen responsabilidades que no les competen al multar a los vendedores.
Al igual que el señor Lucio González, miles de trabajadores perdieron sus empleos durante la pandemia y no han recibido ningún tipo de ayuda económica estatal o federal, lo que provocó el frenético ajetreo a través de la venta ambulante para sobrevivir.
La frustración entre estas personas que apenas sobreviven, aumenta a medida que hacer este tipo de manifestaciones, es “la única salida para que sean escuchados por las autoridades” electas.
Qu defienden una mayor cantidad de permisos, alegan que esteienes ayudan a los vendedores, que en su mayoría son inmigrantes indocumentados a dinamizar la economía de la ciudad de Nueva York, en esa meta compartida de reapertura total, después de sufrir una histórica devastación económica durante la pandemia.
El Sr. Lucio González junto a la decena de trabajadores ambulantes demandan a la ciudad de Nueva York y sus autoridades que perdonen las multas. Así mismo, solicitan a los legisladores estatales que eliminen el límite máximo de permisos.
Durante muchos años, la ciudad de Nueva York ha limitado el número de permisos, lo que ha permitido que se cree un mercado clandestino, en el que expone a miles de vendedores a ser vulnerables a exorbitantes multas.

El asambleísta Kenny Burgos, se unió a los vendedores ambulantes para manifestar que, desde la asamblea estatal de Nueva York, están trabajando para la aprobación de una legislación que beneficie a los vendedores ambulantes.
“Los vendedores ambulantes son trabajadores esenciales y muchos no han recibido ni un centavo desde el inicio de la pandemia. Multar y criminalizar a los vendedores es inmoral y devastará aún más a las comunidades afectadas por COVID-19”, dijo el asambleísta Burgos.
Por su parte, la candidata recientemente electa por el Distrito 14 ante el Concejo Municipal, Pierina Sánchez, expresó un emotivo mensaje para los vendedores ambulantes.
Recordó cuando emigraron en los años 80 desde República Dominicana hacia Nueva York y su padre era vendedor ambulante que trabajaba para mantener un “techo sobre nuestras cabezas”.
“Eres parte del tejido de nuestra ciudad, de nuestra comunidad. No es un crimen trabajar para poner comida en la mesa. Lucio se merece más, por eso necesitamos más permisos y un sistema justo para compartir el espacio de la calle ”, dijo Sánchez, que se ha comprometido a apoyar a los vendedores desde el Concejo Municipal.
Mujeres harán historia al liderar el Concejo Municipal de la ciudad de Nueva York



























