Una solución a la crisis migratoria en Nueva York es: “permisos de trabajos”

La concejal de Manhattan, Gale A. Brewer, instó a USCIS a que eliminen el retraso en la solicitud de autorización de empleo.

Las estrategias políticas implementadas por el gobernador de Texas, Gregg Abbott, de enviar a la ciudad de Nueva York a los inmigrantes en busca de asilo, llevó a que el alcalde Eric declarara Estado de Emergencia la semana la pasada, lo que pone a prueba una vez más la identidad de Ciudad Santuario y su capacidad para afrontar la masiva llegada de inmigrantes.

La mayoría de los inmigrantes provenientes de América Latina llegan en busca de mejores oportunidades, pero se encuentran con una serie de trabas, entre ellas, la difícil obtención de un documento que les permita trabajar legalmente.

Esta misma situación, en definitiva, los convierte en una carga económica para la ciudad, porque se ven obligados a solicitar refugio en los albergues de la ciudad. Sin embargo, estas personas no desean ser una carga, sino más bien contribuir económicamente a una ciudad y un país que los ha acogido.

La concejal de Manhattan, Gale A. Brewer, instó a la agencia de los Servicios de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS, por sus siglas en inglés) a que eliminen el retraso en la solicitud de autorización de empleo I-765 para garantizar que los inmigrantes en busca asilo que solicitan permisos de trabajo se puedan conectar con un empleo legalmente lo más rápido posible.

Cuando el alcalde Adams declaró estado de emergencia el viernes 7 de octubre, indicó que las cifras de los solicitantes de asilo son alrededor de 17.000 personas y la ciudad de Nueva York ahora tiene más de 61.000 personas en nuestro sistema de refugios.

Eso incluye a miles de neoyorquinos sin hogar y miles de solicitantes de asilo que han sido trasladados en autobús en los últimos meses desde otras partes del país.

Según Brewer, quien recibió a los inmigrantes en la Port Authority Bus Terminal, aseguró que los inmigrantes que han llegado a la ciudad en buses desde Texas “están listos y en condiciones de trabajar”.

Pero, “de conformidad con la ley federal, los solicitantes de asilo pendientes deben presentar una solicitud de autorización de empleo para obtener cualquier forma de empleo legal”. Una condicionante que no les permite trabajar, ni obtener ingresos. Por ende, acceden a los albergues y no estar en situación de calle.

Con la llegada de miles de inmigrantes a la ciudad existe una urgencia actual para dar salida a esta crisis que el mismo alcalde Adams ha denominado de “proporciones humanitarias, que fue creada por manos humanas”, refiriéndose directamente al gobernador Abbott.

La concejal Brewer explicó en la misiva que, durante más de 20 años, el proceso estándar de USCIS era procesar las solicitudes de los solicitantes de asilo en un plazo de 30 días, pero el 21 de agosto de 2020, USCIS implementó una regla que eliminó el requisito de procesamiento de 30 días.

Los proveedores locales sin fines de lucro y las organizaciones comunitarias informan tiempos de procesamiento de 6 a 12 meses para estas solicitudes. Algunos solicitantes incluso tienen que esperar más tiempo para recibir una respuesta de USCIS.

Este es un problema particular que sí se podría paliar porque según Brewer, su oficina ha recibido varias solicitudes de empresas en la ciudad de Nueva York para contratar a estos solicitantes de asilo, pero no pueden ser contratados por los empleadores porque los inmigrantes no tienen un documento legal que les permita trabajar.

“Dada la urgencia de la situación actual, hago un llamado a USCIS para que implemente la regla anterior que requería una revisión de 30 días de las solicitudes o asignara recursos que permitan tiempos de procesamiento más rápidos”, expresa parte de la petición de la concejal de Manhattan.

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