Preparándonos para presidir la Asamblea General desde la siguiente semana pic.twitter.com/eSLOw33wcI
— María Fernanda Espinosa (@mfespinosaEC) September 15, 2018
Nueva York, sede de la Organización de Naciones Unidas se alista nuevamente para la gran Asamblea General, alejada del interés de la mayoría de inmigrantes del mundo y entre ellos de los latinos, dedicados a sobrevivir y progresar.
Sin embargo es oportuno, necesario y conveniente, conocer sobre la presencia de una huésped con credenciales espantosas en cuanto a Derechos Humanos, que publica, frontal y abiertamente a defendido a los regímenes de Venezuela y Nicaragua. Su foto con el mandatario ruso, en la visita oficial del gobierno ecuatoriano a ese país, así como su defensa delirante al terrorista cibernético Julián Assange, son evidencias de que su presencia no debe pasar inadvertida y por el contrario, debe mantener bien encendidas las alertas en todos los niveles de la justicia internacional, el gobierno estadounidense, activistas de Derechos Humanos, periodistas profesionales, intelectualidad independiente y personas con sentido de justicia, verdad, decencia e integridad.
La presencia no grata de la ex canciller de Rafael Correa, actualmente llamado por la justicia de su país para responder en las investigaciones por varios delitos durante su mandato, que incluyen pero no se limitan a la orden de secuestro y asesinato del opositor Fernando Balda, a la muerte del general de la Fuerza Aérea ecuatoriana Jorge Gabela, o el asesinato del periodista profesional Ramiro Valdivieso.
En el portal digital Cuatro Pelagatos, dirigido por el prestigioso periodista Martin Pallares y en el que colaboran importantes periodistas de la talla del colombiano José Hernández, director del diario El Comercio, entre otros, existen innumerables artículos sobre las vinculaciones directas y la defensa que del regimen nicaragüense ha realizado la actual secretaria de la Asamblea General de Naciones Unidas, como la publicada el 23 de abril de este año titulada: “María F. Espinosa carga el peso de la tenebrosa Rosario Murillo”, que devela por los videos que incluye la nota, una relación de devoción militante de la ecuatoriana con el regimen nicaragüense, acusado de más de medio millar de muertes de civiles desarmados durante estos últimos meses.
Las notas presentando elementos de juicio contra la ex canciller del buscado Correa, una de las más fervientes amigas y defensoras de Hugo Chávez y la única canciller que no quiso asistir a las reuniones de cancilleres del continente realizadas en Lima, para sancionar al regimen de Maduro, al cual a través de varias entrevistas a defendido públicamente.
Como dice la nota y se pude apreciar en el video, “María Fernanda Espinosa llegó a Nicaragua con un discurso militante de adhesión y compromiso ideológico con el régimen de Ortega que jamás podrá librarse del escrutinio de la historia. Fue una de las poquísimas cancilleres en hacer el viaje a la ceremonia en la que apenas estuvieron el presidente de Bolivia, Evo Morales y representantes diplomáticos de Venezuela y Cuba.”
Solo Dios sabe los recursos utilizados para lograr los votos países de otros continentes que desconocen la política internacional del hemisferio, para que una persona que han defendido públicamente a los regímenes más sanguinarios y represivos de Latinoamérica se ubique en un foro internacional. Entre las intensiones no se descarta el saltar a la Comisión de Derechos Humanos, para evitar el ajusticiamiento de los camaradas de bancada y todos sus coidearios del socialismo del siglo XXI.
No sería una práctica nueva, Correa logró infiltrar, con ayuda de los ecuatorianos de Nueva York que le presentaron reconocimientos, a uno de sus allegados, Patricio Pazmiño como juez en la Corte Interamericana de Derechos Humanos de la OEA, en donde es una fuerza de choque ante cualquier denuncia de las víctimas de estos gobiernos represivos y abusivos.
Pero no solo eso, la espinosa huésped de esta ciudad, ha sido no solo una defensora del terrorista cibernético Julián Assange, a quien le concedió la ciudadanía ecuatoriana, como públicamente lo anunció el 11 de enero de este año y a quien el gobierno de Lenin Moreno, cuya campaña dirigió la espinosa huésped y del cual fue su canciller, defiende y protege en la embajada en Londres, indicando actualmente que como Ecuador se opone a la pena de muerte, no pueden entregar ni entregarán a Julián Assange a la justicia internacional.
Su posición en la ONU posiblemente posibilitará que obtenga respaldo para perdonar al hacker, ante la cada vez más fuerte y creciente presión internacional para que lo entregue, toda vez que ha sido Assange quien ha vendido información para interferir en las políticas internas de países como Estados Unidos, cuando vendió los emails de Hillary Clinton a Donald Trump. Quién sabe si fue el hacker quien vende al magnate los secretos de quien se le ponga delante, como fiscales e investigadores.
Las humillantes acciones del gobierno estadounidense ante el dictador norcoreano, ante el regimen ruso, que tiene a su haber tantas muertes de opositores, activistas de Derechos Humanos y periodistas, no es casualidad. Será acaso que el hacker tiene acceso a información privada del huésped de la Casa Blanca, que posibilita que haga los que este grupo de enemigos de Estados Unidos quiere, como por ejemplo que se Estados Unidos salga del Concejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas, como ya sucedió?
No es casualidad que hace un año exactamente, Trump compartiera, no de muy buena gana como indican las fotos, la mesa con el presidente ecuatoriano. Será la extorsión con los secretos de Assange el arma usada?
El tiempo lo dirá, por ahora ha investigar más sobre la espinosa huésped, a quien los activistas de Derechos Humanos, periodistas profesionales independientes, defensores de la democracia y personas con integridad, deben conocer por su récord y mantenerle bien vigilada.


























