La acumulación de casos de asilo ha alcanzado niveles sin precedentes, lo que supone un desafío para las autoridades de inmigración y los solicitantes de asilo por igual.
A partir de abril de 2023, la acumulación de casos ha crecido a un ritmo que supera con creces cualquier crecimiento previo registrado. Esta situación ha generado preocupación, ya que podría dar lugar a retrasos significativos en la revisión y procesamiento de solicitudes, lo que a su vez afectaría la vida de miles de solicitantes de asilo que esperan una resolución.
Los solicitantes de asilo afirmativo, que son aquellos que inician voluntariamente el proceso de solicitud de asilo mientras se encuentran en Estados Unidos, han sido particularmente afectados. La acumulación prolongada de casos en esta categoría significa que muchos solicitantes pueden tener que esperar meses o incluso años antes de que se tome una decisión en su caso. Esta espera prolongada puede tener consecuencias perjudiciales en su capacidad para trabajar, estudiar y establecerse en el país.

La acumulación de casos también está ejerciendo una presión significativa sobre los recursos y el personal de las oficinas de inmigración, lo que dificulta la capacidad de estas agencias para revisar y tomar decisiones de manera oportuna y eficiente.
LA MAYORÍA NO CALIFICARÁN
La esperanza de una vida segura y prospera ha llevado a miles de migrantes a buscar asilo en Estados Unidos, huyendo de la violencia, la pobreza y la persecución en sus países de origen. Sin embargo, las recientes investigaciones indican que la mayoría de estos solicitantes de asilo podrían enfrentar un duro revés: no cumplir con los criterios establecidos por el sistema de inmigración de Estados Unidos.
Según un informe del Center for Immigration Studies (CIS), la mayoría de los inmigrantes indocumentados no califican para el asilo en Estados Unidos. El asilo es una forma de protección que Estados Unidos otorga a los extranjeros que se encuentran físicamente en el país y pueden demostrar un "temor fundado de persecución" en su país de origen. No obstante, este temor debe estar basado en motivos de raza, religión, nacionalidad, pertenencia a un grupo social particular o opiniones políticas.
En contraste con las circunstancias por las que muchas personas emigran, la pobreza y la violencia generalizada no son criterios válidos para la concesión de asilo según las leyes estadounidenses. Aunque estos son problemas graves que impulsan la migración, el sistema de asilo se creó para proteger a las personas de la persecución dirigida, no para solucionar los problemas económicos y sociales generales de otros países.
Es por esta discrepancia entre las razones de los migrantes para huir y los criterios para obtener asilo que muchos solicitantes resultan inelegibles. De hecho, el informe del CIS sugiere que hasta el 90% de los solicitantes de asilo no logran demostrar un "temor fundado de persecución".
Esto no solo plantea dificultades para los solicitantes de asilo que probablemente no recibirán la protección que buscan, sino que también ejerce una presión significativa sobre el sistema de inmigración de Estados Unidos. Cada solicitud de asilo que se presenta debe ser procesada y evaluada, lo que lleva tiempo y recursos considerables. Con un número creciente de solicitantes, muchos de los cuales no cumplen con los requisitos, el sistema de asilo se encuentra sobrecargado.
Algunos expertos argumentan que este informe subraya la necesidad de reformar el sistema de asilo de Estados Unidos. Sugieren que las políticas de inmigración deberían revisarse para abordar mejor las causas subyacentes de la migración, como la violencia y la pobreza, en lugar de centrarse exclusivamente en la persecución.
Además, abogan por una mayor cooperación internacional y la inversión en desarrollo y seguridad en los países de origen de los migrantes. Al tratar los problemas en su raíz, dicen, podríamos reducir la necesidad de emigrar en primer lugar.
No obstante, cualquier cambio en la política de asilo o inmigración será un proceso complicado y prolongado. En tanto, muchos solicitantes de asilo se enfrentarán a la dura realidad de que es probable que sus solicitudes sean rechazadas. En este contexto, la búsqueda de soluciones para esta crisis migratoria y humanitaria sigue siendo un asunto urgente y complejo.
PROCESO
El proceso afirmativo de asilo, según lo establecido por el Servicio de Ciudadanía e Inmigración de los Estados Unidos (USCIS), es una vía a través de la cual los individuos físicamente presentes en los Estados Unidos o que llegan a sus fronteras pueden solicitar asilo, independientemente de su estado migratorio.

Las etapas clave del proceso afirmativo de asilo incluyen los siguientes pasos:
Preparación y presentación del Formulario I-589: Este formulario es la Solicitud de Asilo y Suspensión de Expulsión. Debe presentarse en un plazo de un año a partir de la última entrada en los Estados Unidos, a menos que se apliquen excepciones.
Entrevista de asilo: Una vez presentada la solicitud, el solicitante es citado a una entrevista de asilo con un oficial de asilo de USCIS. Esta entrevista es para evaluar la solicitud y determinar la elegibilidad para el asilo. La entrevista de asilo generalmente se programa de 21 a 50 días después de la presentación del formulario.
Decisión: Después de la entrevista, USCIS toma una decisión sobre la solicitud. Esta decisión puede ser una concesión de asilo, una recomendación de concesión (para aquellos que necesitan una autorización de seguridad adicional), un aviso de intención de denegar (para aquellos que son elegibles pero no tienen estatus legal) o una referencia a un juez de inmigración para procedimientos de asilo defensivos.
Apelaciones: Si se deniega la solicitud y el solicitante tiene estatus legal, puede apelar la decisión dentro de los 30 días siguientes.
Los solicitantes de asilo afirmativo no están detenidos y pueden vivir en los Estados Unidos mientras se procesa su solicitud. También pueden solicitar permisos de trabajo si su solicitud de asilo no ha sido decidida en 150 días. Los solicitantes de asilo afirmativo no son removidos de los Estados Unidos a menos que su solicitud de asilo sea denegada y ya no estén en un estatus legal.
Los solicitantes de asilo también pueden incluir a su cónyuge e hijos solteros menores de 21 años en su solicitud de asilo. Si se otorga asilo, los solicitantes y sus familias pueden solicitar convertirse en residentes permanentes legales (obtener una Tarjeta Verde) un año después de ser concedidos el asilo.
AUTORIZACIÓN DE TRABAJO
Los solicitantes de asilo en los Estados Unidos enfrentan un largo y a menudo complicado proceso para obtener la autorización para trabajar legalmente en el país. Comprender los plazos y requisitos asociados puede ser clave para la planificación y la estabilidad financiera durante este período.
El primer paso para un inmigrante que busca asilo en los Estados Unidos es presentar una solicitud de asilo afirmativo o defensivo. Este es un procedimiento legal que puede ser complicado y generalmente requiere la ayuda de un abogado de inmigración. Una vez presentada la solicitud, el solicitante de asilo debe esperar un período obligatorio de 150 días antes de poder solicitar un Documento de Autorización de Empleo (EAD).
Es importante notar que estos 150 días solo comienzan a contar si la solicitud de asilo ha sido recibida oficialmente y no ha sido negada. Si el solicitante recibe una notificación de rechazo durante este período de 150 días, el reloj se detiene. Por otro lado, cualquier demora causada por el solicitante, como solicitar la cancelación de una entrevista, puede prolongar este período de espera.
Una vez transcurridos los 150 días, el solicitante puede presentar una solicitud para obtener un EAD. Este es un documento crucial que permite a los solicitantes de asilo trabajar legalmente en los Estados Unidos. Sin embargo, obtener la aprobación para un EAD no es automático y puede llevar varias semanas o incluso meses adicionales. Durante este tiempo, los solicitantes de asilo pueden enfrentar dificultades económicas y limitaciones de vida.
A pesar de estos desafíos, tener la oportunidad de trabajar legalmente en los Estados Unidos puede ser un factor de cambio para muchos solicitantes de asilo. No solo les proporciona medios para mantenerse, sino que también puede ayudarles a integrarse más plenamente en la sociedad estadounidense y mejorar su bienestar general.
Es fundamental que los solicitantes de asilo estén al tanto de las actualizaciones de las leyes y políticas de inmigración. Las reglas y plazos pueden cambiar, y la duración del proceso puede variar dependiendo de factores individuales y las condiciones actuales del sistema de inmigración. Se recomienda hablar con un profesional legal para obtener orientación precisa.
NUEVO CENTRO DE AYUDA
En medio de un panorama de incertidumbre y desafío, el alcalde de la ciudad de Nueva York, Eric Adams, anunció la creación del “Asylum Application Help Center” (El Centro de Ayuda para la Solicitud de Asilo) .
La nueva iniciativa busca proporcionar apoyo a miles de solicitantes de asilo para presentar sus solicitudes, esenciales para obtener la autorización de trabajo.
Durante el último año, decenas de miles de migrantes han llegado a la ciudad buscando refugio, muchos de ellos han sido puestos en libertad condicional por la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de EE.UU. Sin embargo, la mayoría de ellos aún no ha presentado oficialmente sus solicitudes de asilo, retrasando su elegibilidad para trabajar.
En respuesta a esta necesidad inminente, y en ausencia de una estrategia nacional, el Centro de Ayuda para la Solicitud de Asilo colaborará con los solicitantes de asilo para completar y presentar sus solicitudes. El centro contará con asistentes de aplicación capacitados para responder preguntas y asesorar a los solicitantes, así como con abogados de inmigración experimentados para supervisar y guiar el proceso. Además, se proporcionarán intérpretes para asistir en persona con el idioma.
Esta iniciativa, nacida del compromiso de Nueva York con los recién llegados en busca de refugio, es un paso importante hacia la independencia de estos individuos. Según palabras del Alcalde Adams, "Debemos actuar rápidamente para garantizar el bienestar de los miles de migrantes cuyo plazo para presentar una solicitud de asilo se acerca rápidamente, y este centro nos ayudará a hacerlo".
La creación de este centro de ayuda no solo es testimonio de la compasión y el compromiso de Nueva York con los derechos humanos, sino también un esfuerzo para navegar la complejidad del proceso de inmigración. Esto es aún más importante dada la escasez de abogados de inmigración en relación con la demanda, un problema que la ciudad busca mitigar con este centro y la inversión adicional de $5 millones para apoyar a los proveedores de servicios legales.
"Los servicios legales son un paso crítico en el enfoque de la ciudad para apoyar a las personas que buscan asilo mientras trabajan para alcanzar la independencia", dijo Anne Williams-Isom, Vicealcaldesa de Salud y Servicios Humanos. La ciudad está haciendo inversiones importantes en el Centro de Ayuda para la Solicitud de Asilo en asociación con una serie de socios del sector privado.
El centro operará de lunes a viernes en la sede del American Red Cross Greater New York en Midtown Manhattan, y solo estará abierto con cita previa.
Sin embargo, la ciudad también sigue expandiendo el acceso a la asistencia de inmigración para los inmigrantes recién llegados a través de inversiones continuas y aumentadas en su red de proveedores de servicios legales de inmigración contratados.
El establecimiento del centro de ayuda no es la única iniciativa de la ciudad para apoyar a los solicitantes de asilo. Desde el inicio de esta crisis humanitaria, la ciudad ha tomado medidas urgentes, abriendo un total de 175 sitios de emergencia para proporcionar refugio a los solicitantes de asilo, incluyendo 11 centros de ayuda humanitaria a gran escala; estableciendo centros de navegación con el apoyo de organizaciones comunitarias para conectar a los solicitantes de asilo con recursos críticos; inscribiendo a miles de niños en las escuelas públicas a través del Project Open Arms, y más.
En las próximas semanas, otros servicios de apoyo ofrecidos en el “Asylum Seeker Resource Navigation Center”, que actualmente opera en la sede del American Red Cross Greater New York, se trasladarán al “Asylum Seeker Arrival Center” de la ciudad, con base en The Roosevelt Hotel. Estos servicios incluyen la inscripción a la escuela del Departamento de Educación de la ciudad de Nueva York, la inscripción a Fair Fares, IDNYC, la inscripción al seguro de salud, y el acceso a asesoramiento de salud mental.
Este anuncio marca un paso importante en el camino que Adams delineó en su plan "The Road Forward: A Blueprint to Address New York City's Response to the Asylum Seeker Crisis", lanzado en la primavera. La administración de Adams sigue instando con firmeza al gobierno federal a utilizar todas las herramientas a su disposición para proteger y apoyar a los recién llegados migrantes y solicitantes de asilo, y a los municipios que los apoyan, expandiendo el Humanitarian Parole y el Temporary Protected Status, y agilizando la autorización de trabajo basada en asilo.
Las palabras de Angela Fernandez, directora ejecutiva del Safe Passage Project, resumen el valor y la necesidad de la iniciativa: "No hay suficientes abogados de inmigración para representar a nuestros vecinos más nuevos, así que al coordinar y aprovechar los recursos, la ciudad está ayudando a garantizar que los solicitantes de asilo tengan una oportunidad justa en este proceso legal complejo".
Esta crisis migratoria presenta un desafío sin precedentes, pero también una oportunidad única para demostrar el compromiso con los valores humanitarios. Como afirmó el Alcalde Adams, Nueva York ha sido un líder en el apoyo a los solicitantes de asilo que llegan, y con el “Asylum Application Help Center”, la ciudad está demostrando una vez más su voluntad de actuar donde el gobierno federal ha fallado.
APOYO ADICIONAL
Es fundamental reconocer que el trabajo no termina con la presentación de la solicitud de asilo. Las necesidades de los solicitantes de asilo se extienden mucho más allá de la obtención de estatus legal. Organizaciones como Lutheran Social Services y Make the Road New York trabajan incansablemente para proporcionar apoyo adicional a esta población vulnerable, abordando necesidades como el alojamiento, la alimentación, la educación y los servicios de salud mental.
Cecilia Aranzamendez, directora ejecutiva de Servicios Comunitarios de Lutheran Social Services de Nueva York, aplaude la creación del Asylum Application Help Center, calificándola de "un paso crucial para abordar las necesidades de los solicitantes de asilo y demostrar el compromiso de la ciudad de Nueva York con el apoyo y la defensa de la dignidad de esta población tan vulnerable".
En la misma línea, Theo Oshiro, co-director ejecutivo de Make the Road New York, resalta la importancia de garantizar el acceso a una representación legal de calidad para los solicitantes de asilo. "Hoy, la ciudad de Nueva York está dando un paso importante y significativo para hacer esto una realidad. Esperamos trabajar con la ciudad para que esta iniciativa sea un éxito y continuar innovando maneras de apoyar a los solicitantes de asilo", afirma.




























