EDITORIAL
En Estados Unido cada año se suicidan aproximadamente 30.000 personas y hay 750.000 intentos de suicidio. Una de cada veinticinco personas que atentan suicidarse muere. A nivel nacional muere más gente por suicidio que por homicidio.
La Ciudad de Nueva York ha tratado de dar pasos importantes para proveer servicios a personas con problemas mentales, incluyendo a los desamparados, ya que se considera que casi el cuarenta por ciento de ellos, que viven en las calles, tienen problemas mentales, sin embargo hace falta un mayor envolvimiento por parte de las agrupaciones comunitarias, así como de los medios de comunicación masiva.
Otro factor interesante en los diferentes servicios para ayudar a las personas en riesgo de suicidio, incluyendo a las mujeres latinas jóvenes, es que los servicios estén diseñados para satisfacer las necesidades culturales y lingüísticas de las adolescentes y sus familias, ya que pudimos comprobar que muchos de los servicios de asistencia al suicidio, particularmente a nivel del Estado de Nueva York, no están disponibles en linea y una gran mayoría no están disponibles en español.
Organizaciones particulares están realizando esfuerzos importantes para informar, educar y alertar sobre la gravedad del tema de los suicidios entre los latinos y particularmente entre las mujeres, mediante campañas educativas que resaltan el tema como una verdadera epidemia, que gracias al actual ambiente de intolerancia, con seguridad se incrementará, golpeando fuertemente a la comunidad hispana.
Por este aspecto muy particular, es importante que se diseñen nuevos programas para asistir a los inmigrantes y particularmente, a sus hijos, con énfasis en las hijas mujeres, que se encuentran ante una grave disyuntiva y una gran presión emocional.
La depresión, que es la causa principal que motiva a cometer suicidio, es una enfermedad que tiene impacto económico en la comunidad, en diferentes aspectos, desde el rendimiento escolar, el caer en el consumo de drogas, la deserción escolar, los embarazos indeseados, los abortos inducidos, el alcoholismo, etc., etc.
Los inmigrantes, que son el sector más explotado de la sociedad a nivel laboral e incluso de la prestación de cualquier tipo de servicio en el que se los ve como un simple negocio, ya sea de venta de comidas étnicas, espectáculos, asesorías, etc., son un importante referente productivo y parte, por no reconocer son la base, en la cual se sustentan innumerables negocios de la Ciudad de Nueva York.
Particularmente el trabajo con las adolescentes latinas, es un tema clave, ya que a pesar de que actualmente la mujer a nivel laboral y profesional lucha por igualdad, no puede deslindarse del rol de procreadora y por lo tanto, de ser la primera transmisora de valores de los futuros ciudadanos.
Las adolescentes latinas, que viven una profunda disyuntiva cultural, incluso legal, una incertidumbre sobre su futuro y el de sus padres y familias, son quienes tienen un alto riesgo de cometer suicidio y las estadísticas así lo demuestran, por ello es fundamental que se desarrollen más actividades en que se promueva, a través de la educación, entrenamiento a todo nivel, de escuelas, de familias, de amistades, de barrio, para apoyar su desarrollo emocional, a fin de que puedan sobrellevar situaciones de crisis, que son las que agravan la depresión y degeneran en el suicidio.
Las relaciones familiares saludables son fundamentales y para ello el diálogo respetuoso, pero permanente, es muy importante. Las relaciones en el seno de la familia determinan la vinculación de las jóvenes adolescentes con el resto de la sociedad. Las escuelas, primarias y secundarias, requieren la implementación de educación especifica para la prevención del suicidio en las adolescentes.
La epidemia de suicidios entre adolescentes y jóvenes latinas require urgentemente apoyo en términos de financiación, estudios de investigación y programas de prevención del suicidio.
Los porcentajes actuales sobre el suicidio entre adolescentes latinas es alarmante y comenzando por los oficiales electos locales es importante que se promueva mayor educación con información para salvar vidas y ayudar a las adolescentes latinas y sus familias, comenzando por la inclusión obligatoria de programas de prevención del suicidio en toda escuela secundaria de la ciudad.
Aproximadamente el setenta cinco por ciento de quienes mueren por suicidio, muestran algunos signos de advertencia, por lo que debemos estar mejor educados sobre ellos, para tratar de detectarlos y ayudar a las personas de nuestra comunidad.
Si usted o alguien que conoce exhibe signos de advertencia de suicidio, actúe de inmediato, existe información completa en Internet, gratuita y las veinticuatro horas del día, los siete días. Existen organizaciones que trabajan específicamente con el suicidio.
El suicidio es un tema del cual nadie quiere hablar, pero es muy importante hacerlo. Difícilmente una persona reconocerá sobre sus ideas suicidas, pero es un problema real y latente en la Ciudad de Nueva York.
https://impactolatino.com/dolorosa-realidad-la-crisis-suicidios-latinas-jovenes-nyc/



























