Rivalidades que no matan
¿POR QUE EL ALCALDE BILL DE BLASIO Y GOBERNADOR ANDREW CUOMO SE PISAN LOS TALONES?

Se quieren, se odian, coinciden, y/o se rechazan políticamente. Se vituperan y lanzan indirectas. A veces parecen estar unidos por el “enemigo” común de ambos, Donald Trump, y le lanzan peroratas parecidas. Pero luego vuelven a la senda de cada cual tirar agua para su propio molino.
AMBOS LIBERALES
El gobernador Andrew Cuomo y el alcalde Bill de Blasio, ambos de origen italiano, aunque los dos son liberales demócratas o demócratas liberales, son como el agua y el aceite. ¿Será que los dos tienen aspiraciones presidenciales, y no solo el gobernador Cuomo que ya habría dado los primeros pasos poniendo a su lado a un experimentado organizador de campaña?
En la administración de Bill Clinton, Andrew Cuomo, hijo del ex gobernador Mario Cuomo, ya tenía el perfil del joven que quiere perdurar y entronizarse en la política de grandes ligas, con el juego mayor: la presidencia de los Estados Unidos.
Clinton nominó a Cuomo como secretario de Vivienda, y un empleado suyo fue Bill de Blasio. Cuomo tenía la ‘alcurnia’ de haber tenido un padre gobernador, aunque él siempre mostró un perfil campechano y orgulloso de haber vivido en un barrio de trabajadores en Queens.
La vida real reciente, sin embargo, los ha puesto en posiciones encontradas.
Por el mal servicio del subway, el alcalde Bill de Blasio -midiendo el barómetro de la opinión pública empezó a emplearlo y a cuestionar el mal trabajo que está haciendo la MTA, que de rebote le cayó al gobernador Cuomo.

DIVIDIDOS POR TREN
De Blasio sacó en cara que su administración dio dos mil 500 millones de dólares en los dos años anteriores. ¿Y dónde estaba Andrew Cuomo?
Se quejó que la administración del gobernador cortara hace algunos años $450 millones del presupuesto estatal para la MTA, y ahora pida - a través de Joe Lhota, presidente de MTA, nominado por Cuomo- sea la ciudad la que abone ese dinero faltante.
De Blasio dijo que “el estado de Nueva York -léase Cuomo- ha usado la MTA como una alcancía, tomando como 500 millones de la MTA para usarlo en el presupuesto estatal”.
En el reciente Desfile Nacional Puertorriqueño, nuevamente tuvieron posturas distintas: Cuomo no creyó era correcto homenajear a Oscar López Rivera, nacionalista boricua, acusado de violentista y terrorista. De Blasio sí lo respaldó, e hizo maromas de rodo tipo para que su presentación no sea dejada de lado.
Cuomo, a diferencia de De Blasio, no respaldó la protesta de los ‘descamisados’ de Wall Street contra el 1 por ciento de ricos. Nunca fue y es partidario de mayores impuestos, y eso le ha granjeado choques de locomotora con De Blasio.
NI FU NI FA CON BOLSAS
Asimismo, Cuomo ha sido y es firme partidario de las escuelas chárter, palabras que a De Blasio parece se le atragantan en la garganta. Por eso Cuomo hizo mítines con niños, padres de familia y docentes de dichas escuelas, sabiendo que De Blasio estaba en el otro extremo.
Pero también, hasta en el uso de bolsas de plástico o no andan en discordia: Cuomo cree deben continuar porque dejarlas afectarían a los más pobres, de Blasio piensa en que usarlas empeorará el problema de la contaminación: Albany le dio la razón al gobernador.
Como si no fueran pocas las discordias anteriores, en la salida del comisionado de Policía de Nueva York, Bill Bratton, habría existido ingredientes que tendrían que ver con la disputa Cuomo-De Blasio.
Bratton renunció sorpresivamente, y de inmediato se supo que trabajaría para una empresa con conexiones a la entonces candidata demócrata a la presidencia Hillary Clinton.
Fue un baldazo de agua fría para De Blasio, más aún luego del discreto papel que tuvo el alcalde en la convención demócrata de Filadelfia, donde fue marginado y postergado para favorecer al gobernador Cuomo.
¿FACTOR DIAZ?
Pero si Andrew Cuomo ha jugado maquiavélicamente bien en contra del alcalde de Blasio, es teniendo a su lado a Rubén Diaz Jr., presidente del condado de El Bronx.
Cuomo y Díaz Jr. como que han jugado en dupla contra de Blasio. “Mientras se han propuesto planes que han languidecido por décadas, estamos tomando acción para finalmente corregir los errores del pasado, reconectando las comunidades de sur del Bronx que han lidiado con barreras innecesarias para la revitalización y crecimiento”, dijo el gobernador Andrew Cuomo al mejorar el acceso al mercado de Hunts Point, el río de El Bronx y Parque Starlight.
Cuomo dio dinero también para una subvención de $ 1,6 millones para abrir un estudio de cine llamado Silvercup Norte, para producción de películas en la ciudad. El Bronx también verá la construcción de cuatro nuevas estaciones de Metro-North en Hunts Point, Parkchester, Morris Park y Co-op City, abriéndose para la comunidad y el turismo y ofrece acceso directo al Penn Station para los residentes locales.
Mientras de Blasio lanzaba un programa de ahorro escolar para el college futuro, Cuomo se apareció con el el college gratuito, que virtualmente sepultó la idea del alcalde que lucía interesante.
COLLEGE GRATIS
El college gratuito de Cuomo será el primero-en-la-nación, gradual a lo largo de tres años, y estará disponible para los neoyorquinos que ganen hasta $ 100.000 al año en el otoño de 2017, se elevará a $ 110.000 en 2018, y alcanzando $ 125.000 en 2019.
Si los anunciados recortes federales a la ciudad de Nueva York han unido a Cuomo y De Blasio, aún es prematuro saber hasta cuando.Cuomo les escribió una carta a los líderes del congreso expresándole su preocupación por los guillotinazos federales, mientras de Blasio tuvo halagos discretos para para Lynne Patton, funcionaria nominada por Trump para la región Del HUD de Nueva York.
En materia de inmigración Cuomo y de Blasio, parecen estar jugado su propio partido, tratando de consolidar sus piezas, sin interferir el uno del otro.
Cuomo ha dado énfasis a la Oficina de Nuevos Americanos y al Fondo de Defensa Libertad, de ayuda legal a los nuevos inmigrantes que tiene una partida de $10 millones. De Blasio , no comparte esos criterios y ha fortalecido su propia oficina de asuntos del inmigrante.
IMPUESTOS SI O NO
Cuomo no quiere más impuestos, de Blasio sí, para favorecer a los sectores menos pudientes. Entre Cuomo y de Blasio ha habido serias discrepancia en materia de impuestos “extras” a quienes más ganan.
De Blasio indicó que cuando se venda una casa por valor de $ 2 millones o más, se pagará un poco más en impuestos. El alcalde se mostró partidario a un impuesto por la transacción de mansiones que ayudaría a proteger a 25.000 personas mayores más para llegar a 500,000 neoyorquinos. Su propuesta ha quedado en el limbo.
En lo más reciente, de Blasio señaló quiere se aumente 0.5 por ciento de los impuestos a quienes ganen más de $500 mil, y parte de la recaudación se emplee para financiar los viajes reducidos a quienes ganen menos.
Albany, controlado por Cuomo, tiene sin embargo la última palabra: posiblemente no.


























