La ciudad de Nueva York inauguró este miércoles el primer campamento para migrantes al aire libre, diseñado para brindar alojamiento temporal a los cientos de personas que llegan en busca de asilo, enviados por Estados como Texas y Florida, como una manera de protesta por las políticas migratorias demócratas.
En Randall's Island finalmente abre el primer Centros de Ayuda y Respuesta de Emergencia Humanitaria", para los cientos de solicitantes de asilo que llegan a la urbe todos los días después de un agotador viaje en autobús desde los estados del sur.
Inicialmente, el campamento funcionará a capacidad reducida, con sólo 500 hombres de los 1.000 lugares disponibles en total.
“La ciudad de Nueva York siempre ha sido un modelo para la nación y sigue siendo así incluso cuando nos enfrentamos a la crisis de los solicitantes de asilo”, escribió el alcalde Eric Adams en Twitter justo antes de la inauguración.
Los campamentos fueron presentados por las autoridades de la ciudad como áreas de descanso cortas, donde los solicitantes de asilo que provienen principalmente de América Central y del Sur, podrán ser acogidos y atendidos durante un máximo de cuatro días.
Según el Comisionado de la Oficina de Manejo de Emergencias, Zachary Iscol, los funcionarios de la ciudad, las organizaciones defensoras de los inmigrantes o los grupos comunitarios carecen del tiempo y el espacio adecuados para brindar servicios de acogida en la Terminal de Autobuses de la Autoridad Portuaria, a donde llegan actualmente los autobuses de los solicitantes de asilo, enviados en su mayoría de Texas.
“No existe un lugar perfecto para realizar este tipo de operaciones. Esta también es una instalación temporal. Esta es una solución a corto plazo para que las personas descubran cuál será su próximo destino”, dijo Iscol.
Después de ese período, serán enviados a su próximo destino, que podría ser un refugio para personas sin hogar, siempre en Nueva York o en otra ciudad.
Las carpas ubicadas en el estacionamiento del Estadio Icahn en Randall's Island, está equipado con un comedor con buffet y una nevera llena de agua y leche.
También hay una zona recreativa en el campo con internet, televisores, consolas de videojuegos, máquinas de palomitas, mesas de ping pong y futbolín, juegos de mesa, teléfonos fijos y estaciones de carga.
La instalación de 84,400 pies cuadrados cuenta, además, con 88 baños y duchas, con más de 20 lavadoras y secadoras.
Los remolques de baño bordean el perímetro; 88 baños y duchas están ubicados en el sitio, según indicaron las autoridades. Mientras que los remolques de aislamiento están en el lugar para albergar a los solicitantes de asilo que dan positivo por COVID-19 u otras enfermedades transmisibles.
Dos áreas separadas para dormir están llenas de docenas de filas de catres verdes, cada uno con una almohada, una manta doblada, un paquete de sábanas y una bolsa de plástico con una toalla.
Según el comisionado de la Oficina de Manejo de Emergencias, Zachary Iscol, las unidades de calefacción, ventilación y aire acondicionado (HVAC) mantienen la temperatura en los edificios aislados a unos 70 grados.
“Y aunque el campamento está ubicado en una zona de inundación, el estacionamiento tiene una pendiente de tres pies de arriba a abajo, por lo que el agua de lluvia correrá por debajo de los edificios”, dijo Iscol en respuesta a los que critican la ubicación de estas tiendas de campaña.
La ciudad de Nueva York ha gastado $325,000 para construir el nuevo complejo de Randall's Island, esta misma cantidad aproximadamente se gastó inicialmente en la construcción de estas carpas en el parque de Orchard Beach. Sin embargo, ese sitio fue desechado después de que se inundara durante una tormenta de fin de semana y varios vecinos del lugar reclamaron.
En el lugar habrá decenas de personas capacitadas para trabajar en el sitio. Los funcionarios dijeron que el 90 por ciento de los administradores de casos hablaban español, lo que ayudaría a los solicitantes de asilo a ponerse en contacto con personas en el país, además de, determinar a dónde querían ir, evaluar sus necesidades médicas y brindar otros servicios.
Un equipo de seguridad también estaba presente y se coordinaba con las fuerzas del orden locales, dijeron. Si bien los hombres podrán entrar y salir cuando lo deseen, habrá un toque de queda a las 10 p.m.
El objetivo es que las personas permanezcan en las instalaciones durante unos cuatro días, pero no habrá límite para el tiempo que los migrantes pueden permanecer, dijeron.
Otro lugar que albergará a los inmigrantes solicitantes de asilo, en el Hotel Row donde son enviadas las familias con niños en Midtown, ha estado abierto desde hace aproximadamente una semana, y los funcionarios de la ciudad están considerando otros lugares para mujeres solteras.
El Comisionado de Inmigración, Manuel Castro dijo que esta afluencia de inmigrantes fue marcadamente diferente a cualquier otra en el siglo anterior, y que “esta situación está siendo causada por actores políticos y la ciudad de Nueva York solo tiene que responder”.
New York City has always been a role model for the nation, and continues to be as we address the asylum seeker crisis.
We step up to help. That's what we're doing on Randall's Island. pic.twitter.com/CjkyofSzmY
— Mayor Eric Adams (@NYCMayor) October 18, 2022




























