EDITORIAL
A pesar de las medidas tomadas por las autoridades, hasta la mañana del martes 24 de marzo en el Estado de Nueva York se registraron 25.665 infectados y ciento ciento cincuenta y siete muertos por coronavirus, cerca del siete por ciento de todos los casos a nivel mundial y solo en la ciudad de nueva York se contabilizaron quince mil casos.
Nueva York es el epicentro de la pandemia a nivel continental y la tragedia la comparten todos los habitantes de la ciudad, si no por estar infectados o perder la vida, por mantenerse aislados y en miles de casos, por haber perdido de la noche a la mañana sus empleos.
Como informó en rueda de prensa en el Centro de Convenciones Javits de Manhattan el
Gobernador Cuomo, en el Estado de Nueva York los contagios se duplican cada tres días y por el momento no se avizora una esperanza para poner fin a esta pandemia que ha impactado gravemente la vida de los habitantes de la Gran Manzana.
Los neoyorquinos han demostrado como siempre, gran creatividad, innovación y resistencia para enfrentar la crisis, por su parte las autoridades del Estado y de la Ciudad no han escatimado esfuerzos para mantener a la población permanentemente informada trabajando 24/7 y presentado cifras, factores, nuevas medidas, solicitudes a la población y al gobierno federal, coordinando el trabajo con los gobernadores de otros estados, trabajando con empresas privadas, especialistas, etc., etc.
No se puede negar que los gobiernos de la ciudad y estado de Nueva York han mostrado total disponibilidad para trabajar con el gobierno federal, pero este no ha respondido de acuerdo a la magnitud e la crisis, como lo afirmó el gobernador cuando recibió cuatrocientos ventiladores enviados por la administración Trump, cuando la ciudad necesita tres mil para atender a los afectados, muy por el contrario Trump no escucha a
los científicos y especialistas y afirma que los negocios se pueden activar, con lo cual se
incrementaría ilimitadamente la cifra de infectados y muertos.
El Departamento del Tesoro aprobó el establecimiento de la Línea de Liquidez del Fondo Mutuo del Mercado Monetario para proporcionar liquidez al sistema financiero y el Presidente Trump ordenó al Departamento de Energía que compre grandes cantidades de petróleo crudo para la reserva estratégica y se ha mantenido trabajando con líderes empresariales de la industria farmacéutica, aerolíneas, aseguradoras de salud, supermercados, tiendas minoristas, bancos y más, pero su enfoque parece estar más en favor de los intereses de los grandes grupos de poder que del pueblo indefenso que es la gran mayoría, el tema no es solo un asunto de salud pública versus una catástrofe financiera, es un asunto de vida o muerte, literalmente hablando, sin importar cuál es el grupo más vulnerable o el porcentaje de la población que este representa, además el enemigo es nada más que un virus agresivo, altamente contagioso y mutante, que ha demostrado que puede exterminar a cientos de miles, sin importar la edad y para muestra la rectora de un colegio de Brooklyn y varios niños infectados, al igual que cientos de personas menores de cincuenta años.
En el tema económico, el Jefe de la Reserva Federal, Jerome Powell anunció que la mitad del porcentaje de interés de préstamos se disminuirá a partir del tres de marzo, como parte de una serie de drásticas medidas anunciadas, para respaldar la solvencia de crédito del mercado corporativo y promover la estabilidad económica durante la pandemia del coronavirus, que entre otras cosas ha provocado una crisis de pérdida de empleos, con el consecuente incremento exorbitante de solicitudes de pagos por desempleo y que cada día que pasa empuja a la economía nacional a una etapa de recesión.
El Banco Central (Reserva Federal) que es independiente políticamente, ha sido claro durante estas semanas sobre que no puede resolver la crisis económica por si solo, sin el apoyo de una política fiscal, medidas de estímulo establecidas por el Congreso, en cuyas manos recae gran parte de la responsabilidad para proteger la economía nacional, así como de los gobiernos locales y estatales que tienen el poder y de hecho, realizan la mayoría de contrataciones en servicios de construcción, limpieza, transportación, etc., etc., etc.
Las medidas tomadas por el Banco Central son dramáticas, complicadas y sin precedentes, pero su objetivo es hacer lo más barato posible para todo tipo de entidades, que reciban préstamos, mientras se logra controlar la pandemia, se encuentra una vacuna y se logra aprobar una ley de ayuda en el Congreso, que como siempre, usa cada circunstancia como un campo de batalla política de lado y lado, en lugar de pensar en el bienestar de la mayoría, como es su deber y
obligación legal y moral.
Desde que inició la crisis, el Contralor de la ciudad, Scott M. Stringer, ha pedido a las agencias de crédito proteger a los consumidores de los impactos negativos sobre las puntuaciones de crédito debido a COVID-19 e hizo un llamado a las principales agencias de crédito - FICO, TransUnion, Experian y Equifax - a tomar medidas inmediatas para proteger de cualquier impacto negativo a los consumidores debido a las condiciones económicas creadas por el coronavirus que ha provocado la pérdida de empleos e ingresos, pidiendo “la colocación de una suspensión inmediata de todos los informes de crédito negativo.”
Mientras el Congreso redacta el proyecto de ley de estímulo federal hay varias propuestas clave que son imprescindibles para aliviar inmediatamente a las familias, empresas y organizaciones no lucrativas y muchas de estas iniciativas las recoge el último informe del Contralor, al que se puede acceder en línea y en varios idiomas, Incluyendo la extensión del seguro de desempleo con una eliminación del periodo de espera.
Por su parte grandes empresas como Goya, Freshdirect, Nestlé y Board’s Head han realizado importantes donaciones de alimentos a través de organizaciones comunitarias de base, en condados como Queens, -que tiene el mayor porcentaje de infectados en toda la ciudad- y lo que deberían hacer los oficiales electos participantes, es realizar un severo control sobre a quienes realmente y finalmente se destinan esas donaciones, ya que la experiencia cuenta que muchas veces, esas donaciones a agrupaciones comunitarias pueden ser utilizadas para ganar respaldo político usando la necesidad ajena y en un año de elecciones, puede ser un tema delicado, sobretodo en momentos en que realmente hay gente necesitada que requieren
ayuda, sin el compromiso de retribuir de ninguna forma. Además muchos son los casos en que las agrupaciones comunitarias se han quedado con las donaciones para sus directivos y allegados.
La comunidad latina está particularmente llamada a ayudar y sostener a sus pequeños
negocios, particularmente a los restaurantes, que son no solo un negocio de venta de comida, si no importantes puntos de representación y promoción cultural de los países latinoamericanos.
Los restaurantes tienen la posibilidad de continuar parcialmente abiertos a través de ventas para llegar o de entregas a domicilio y esa es una oportunidad para mantener la representación empresarial de nuestra comunidad viva.
El espíritu de los neoyorquinos se caracteriza por ser resiliente, innovador, creativo y sus
empresarios saben y pueden mantenerse en un ambiente extremadamente competitivo, es hora de respaldarlos, porque si en algo delicado nos puede afectar el coronavirus, además de llevarse la salud, la vida, la alegría, es borrar nuestra presencia empresarial, tan importante para nuestro progreso.
El golpe fuerte del coronavirus radicó en la sorpresa y agresividad de su aparición, que nos ha impactado donde más duele, pero que por experiencia sabemos tarde o temprano pasará, solo es cuestión de resistir y para ello es vital apoyar a los pequeños negocios de nuestra comunidad latina, porque no hay mal que dure cien años.


























