La comunidad nicaragüense en la ciudad de Nueva York conmemoró el tercer aniversario del inicio de las protestas en contra del régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo en Nicaragua.

Desde que, Darwin Urbina, Richard Pavón, Hilton Manzanares, Álvaro Conrado Dávila, Erick Cubillo Solís, Moroni López García, se convirtieron en los primeros rostros de los asesinados durante las protestas iniciadas el 18 de abril de 2018, la diáspora nicaragüense de Nueva York y Nueva Jersey, se unieron para levantar la voz a nivel internacional y exigir justicia por cada uno de los asesinados.
La lista de asesinados por parte de la Policía Nacional de Nicaragua y paramilitares afines al gobierno es extensa, y, aunque no se tiene una cifra exacta de las personas asesinadas, a la fecha es imposibles establcer un conteo final, si continúan los asesinatos selectivos que quedan en la impunidad, especialmente campesinos.
Según la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), hubo 328 fallecidos, entre ellos, 19 menores de edad, incluidos niños. La CIDH logró contabilizar en un informe del 2020 que, 1.614 personas han sido arrestadas y llevados a las cárceles arbitrariamente por su participación o apoyo a las manifestaciones sociales.

La diáspora nicaragüense desde entonces ha expresado su solidaridad con los nicaragüenses que aún sobreviven bajo el régimen dictatorial, con constante asedio y persecución, a quienes se oponen a la pareja presidencial.
A tres años de la “rebelión de abril”, decenas de nicaragüenses se concentraron en la parte este de Central Park, en Manhattan para decir: “presente, presente, presente”. Gritaron consignas y portaban pancartas alusivas a la "rebelión de abril".
El acto inició con las notas del Himno Nacional de Nicaragua, quienes a viva voz y con mucha emoción cantaron para recordar la patria que los vio nacer.
El escritor nicaragüense Francisco de Asís Fernández dijo: “en Nicaragua todos somos poetas, hasta que no se demuestre lo contrario”, fieles a esa afirmación, continuaron el acto con una lectura de poesía enmarcada en el contexto de la rebelión de los “jóvenes de abril ”y el sueño de ver a “un país libre en Democracia, Justicia, Libertad”.
“Podrán quitar desesperadamente hasta la última barricada de la calle, pero no conseguirán remover de la conciencia el rechazo a la violencia y la tiranía”, relata una frase del poema.

Jorge Blass, uno de los organizadores del grupo “SOS Nicaragua New York / New Jersey”, aclaró a los nicaragüenses, que el acto fue realizado para conmemorar a las personas que han sido asesinadas y “exigir la libertad de los presos políticos”, que después de tres años continúan en las cárceles de Nicaragua, bajo “condiciones inhumanas”.
“Estamos aquí, por aquellos que se encuentran privados de su libertad, por aquellos que salieron de Nicaragua con la esperanza de volver algún día, estamos aquí para recordarle al gobierno que el pueblo es quien manda, estamos aquí porque amamos a nuestra patria y queremos una Nicaragua Libre”, dijo Blass, quien con sus palabras inspiradoras, sueña con regresar a su país natal.
Por su parte, Damaris Rostrán, quien junto al grupo “SOS Nicaragua New York / New Jersey”, ha estado activa realizando plantones, comunicados, conversatorios y foros en universidades, organizaciones sociales y con legisladores estadounidenses, dijo que este año están trabajado para exigir a los funcionarios de los Estados Unidos, mayores sanciones al régimen de Daniel Ortega, Rosario Murillo y sus allegados.

Rostran, quien asistió al mitin desde Nueva Jersey, destacó las conversaciones sostenidas con los legisladores estadounidenses Bob Menéndez, Albio Sires, entre otros, mostrándoles con datos e imágenes, la constante represión, asedio y persecución que viven los nicaragüenses.
Al estar en Estados Unidos, Rostran expresa la urgente necesidad de usar las herramientas que se tienen en el país, para “derrocar la dictadura de los Ortega-Murillo”, a través de las sanciones colectivas o puntuales.
"Una de las cosas que hemos realizado, son este tipo de actos, así como también la denuncia y la incidencia política con nuestros senadores", dijo Rostrán en su intervención, quien también animó a los neoyorquinos que "llamen a sus representantes" para la pronta aprobación de la ley RENACER.
Bajo el título de Ley de Reforzamiento de la Adherencia de Nicaragua a las Condiciones para la Reforma Electoral (RENACER), la legislación propone nuevas iniciativas para abordar la corrupción del gobierno y la familia del presidente nicaragüense Daniel Ortega, así como también, los abusos a los derechos humanos perpetrados por las fuerzas de seguridad nicaragüense.
La Ley RENACER también requiere que el gobierno de los Estados Unidos aumente la coordinación de sanciones junto con Canadá y la Unión Europea, así mismo, que refuerce los informes de inteligencia sobre las actividades rusas en Nicaragua.
Esta legislación es propuesta por el senador estadounidense Bob Menéndez como presidente del Comité de Relaciones Exteriores del Senado, y es copatrocinada por los senadores Marco Rubio de Florida y Tim Kaine de Virginia.
Apoyan esta iniciativa los senadores Dick Durbin, Ben Cardin y Chris Murphy, para alinear estratégicamente las herramientas diplomáticas de los Estados Unidos, incluidas las sanciones específicas.
El representante Albio Sires, presidente del Subcomité sobre el Hemisferio Occidental, Seguridad Civil, Migración y Política Económica Internacional, junto a varios representantes, entre republicanos y demócratas, expresaron su apoyo a los nicaragüenses en el tercer aniversario de las protestas del 18 de abril, a través de una declaración.
"El 18 de abril marcará el tercer aniversario del inicio de las protestas masivas contra el régimen de Ortega en Nicaragua. En 2018, manifestantes pacíficos se con actos indescriptibles de violencia sancionada por el Estado por parte de las fuerzas de seguridad de Ortega. Desafortunadamente, la depravación y desde entonces, la impunidad exhibida por el régimen de Ortega, ha demostrado ser parte de una tendencia más amplia a manos de esta brutal dictadura”, expresa parte del comunicado.

El acto realizado en Central Park continuó con una pequeña, pero conmemorativa marcha, donde varios de los participantes gritaron los nombres de cada una de las personas que fueron asesinados.
Los manifestantes depositaron flores en un improvisado altar, donde mostraron los rostros de algunos de los asesinados, especialmente la foto Álvaro Conrado, el niño de 15 años que se unió a las protestas y recibió un balazo en el cuello, diciendo antes de fallecer una de las frases que se convirtieron en un símbolo de la lucha nicaragüense: “Me duele respirar”.
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