Exprisioneros políticos, exiliados y miembros de la diáspora nicaragüense en la ciudad de Nueva York, se unieron a la jornada de protestas que se realizó en distintos países del mundo y ciudades de Estados Unidos, para denunciar el “fraude electoral” orquestado por el gobierno de Daniel Ortega, lo que le permite mantenerse en el poder por un cuarto periodo consecutivo desde 2006, junto a su esposa la vicepresidenta Rosario Murillo.

En el país centroamericano, el presidente Daniel Ortega desde hace algunos meses ya tenía prácticamente asegurada su victoria, sus rivales que aparecieron en la boleta electoral, llamados “partidos zancudos” son 5 partidos colaboracionista que simulan ser oposición.

Según el sociólogo nicaragüense Oscar René Vargas, se trata de partidos políticos que se "prestan al juego de un régimen para obtener prebendas y beneficios", sociales, económicos o políticos.

"A los partidos zancudos se les llama así porque el zancudo chupa sangre: estos partidos chupan la sangre del pueblo a través del dinero que reciben", asegura Vargas.

Daniel Ortega al ver que sus principales críticos y opositores estaban aumentado sus niveles de popularidad, metódicamente sofocó a los posibles aspirantes a la presidencia, con “cargos falsos” como lavado de dinero”, intento de golpe de estado, entre otros, que hasta la fecha no han sido comprobados por las autoridades judiciales afines al régimen Ortega-Murillo.

La Policía Nacional de Nicaragua por órdenes de la pareja presidencial encarceló a 7 aspirantes presidenciales, entre ellos, Félix Maradiaga, Juan Sebastián Chamorro y Cristiana Chamorro, hija de la expresidenta Violeta Barrios de Chamorro, quien derrotó a Daniel Ortega por vía electoral en 1990.

Entre los encarcelados también se encuentran más de 130 personas que participaron en las protestas de abril de 2018, los líderes estudiantiles Lesther Aleman y Max Jerez, incluso viejos sandinistas que lucharon en las filas del Frente Sandinista de Liberación Nacional, en los años 60 y 70 en contra de la dictadura de la dinastía Somoza.

Activistas nicaragüenses exigen la libertad de los líderes estudiantiles Lesther Aleman y Max Jerez desde el Consulado General de Nicaragua.

Los nicaragüenses en la ciudad de Nueva York, denunciaron los días sábado y domingo los atropellos y violaciones de derechos humanos que se están cometiendo en contra de los nicaragüenses que aún se mantienen en constante “asedio y represión”, por parte de la Policía Nacional, y “paramilitares” afines al gobierno de turno.

Los manifestantes dijeron que las elecciones son ilegítimas y fraudulentas, en lo que debería ser una fiesta cívica nacional. Sus organizadores aseguraron que en Nicaragua se celebra un “circo electoral”.

La jornada de protestas inició el día sábado pasada las 1:00 P.M. donde decenas de personas se apostaron frente al Consulado General de Nicaragua en Manhattan, seguido de una marcha hacia la sede de Naciones de Unidas.

Las consignas que se gritaron durante las protestas iniciadas en abril de 2018 se repicaron en la ciudad de Nueva York, agregando nuevas frases tales como: “Ortega ladrón, te robaste la elección”, “Ortega escucha, seguimos en la lucha”.

Activistas nicaragüenses protestan frente a la sede de Naciones Unidas.

Algunos de los participantes realizaron bailes folclóricos como sinónimo de protesta, en solidaridad también con varios artistas, pintores y cantautores que se encuentran en el exilio por expresar a través de su arte, estar en contra de las injusticias cometidas por el gobierno dictatorial de Daniel Ortega.

“Estamos aquí porque somos hijos de la misma nación. Ese amor a nuestra patria es lo que nos unió hoy aquí, ya no queremos guerra, no queremos seguir viendo más injusticias, más persecución, más asesinatos. ¡Viva Nicaragua Libre!”, gritó el activista y líder comunitario Jorge Blass, originario del barrio indígena de Monimbo, Masaya.

En la actividad del sábado estuvo presente la aspirante a la presidencia María Asunción Moreno, quien desde julio pasado decidió salir del país ante “el acoso, la persecución, y la amenaza de encarcelamiento”, por parte del gobierno de Daniel Ortega.

“Nicaragua no está sola. Acompañamos a nuestro pueblo desde la distancia, y que todo este esfuerzo, sacrificio y dolor de las madres que han perdido a sus hijos y de nuestros presos políticos, merece que continuemos en esta lucha. Estamos Unidos para seguir cambiando Nicaragua”, dijo Moreno ante los miembros de la diáspora nicaragüense que se encontraban frente a la sede de la ONU.

La Policía Nacional de Nicaragua por órdenes de la pareja presidencial encarceló a 7 aspirantes presidenciales.

Manifestación en Times Square

El 7 de noviembre decenas de manifestantes desde el icónico Times Square, se unieron a la marcha mundial que organizó la diáspora nicaragüense alrededor del mundo, y demandaron a la comunidad internacional que tome acciones contra el gobierno de Daniel Ortega.

“Denunciamos que la dictadura de los Ortega-Murillo, ha cometido crímenes de lesa humanidad. Mantiene activistas, candidatos políticos encarcelados y más de cien mil personas forzadas a salir de Nicaragua. Esta misma dictadura está realizando un fraude electoral masivo, cuyo resultado es un gobierno ilegítimo que ha sido alejado de la comunidad internacional”, dijo el activista Juan Sánchez, originario de la ciudad de Estelí, Nicaragua.

El grupo de nicaragüenses, entre ellos, exiliados y reos políticos, que se manifestaron en Times Square, denunciaron que la “dictadura de Daniel Ortega, enterró la democracia y la institucionalidad”.

El control absoluto de Ortega sobre Nicaragua y los poderes del estado, según analistas, está llevando al declive al país centroamericano, que se encamina a un modelo abiertamente dictatorial y represivo.

Nicaragüenses denuncian “fraude electoral” desde la ciudad de Nueva York.

Algunos presidentes desconocieron el proceso electoral viciado por el Concejo Supremo Electoral manejado desde hace varios años por Ortega, que maneja “a su antojo” las cifras para así poder mantener una mayoría absoluta en la Asamblea Nacional, y crear legislaciones a su favor.

Antes de que anunciaran los resultados electorales, el presidente de los Estado Unidos y Costa Rica fueron los primeros en denunciar las faltas de garantías democráticas de los resultados electorales, que restringieron la observación electoral de organismos internacionales. Los 27 países de la Unión Europea se unieron a este desconocimiento.

“Lo que el presidente nicaragüense Daniel Ortega y su esposa, la vicepresidenta Rosario Murillo, orquestaron fue una pantomima que no fue ni libre ni justa, y ciertamente no democrática. El encarcelamiento arbitrario de casi 40 figuras de la oposición desde mayo, incluidos siete posibles candidatos presidenciales, y el bloqueo de la participación de los partidos políticos manipularon el resultado mucho antes del día de las elecciones”, expresa la declaración del presidente Joe Biden.

Nicaragüenses celebran el rechazo de la población a las elecciones de Ortega

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