Movimiento nacional hace retroceder a Correa al grito de ¡Fuera Correa, Fuera!

1

 

Por Víctor Contreras

 

Ecuador es un país dividido entre los del partido verde Alianza País, que honra el color de los dólares, de petróleo y demandas, versus la gran mayoría que viste de luto por la situación que atraviesa.

No llama la atención la solidaridad mutua entre regímenes que han demostrado falta de respeto a las libertades civiles, derechos humanos y libre expresión y que se han manifestado para apoyar a Rafael Correa. Sus coidearios Evo Morales, Maduro y el dictador cubano Raúl Castro lo han apoyado efusivamente durante la prolongada etapa de protestas masivas, realizadas por la mayoría de sectores sociales, entre ellos estudiantes, maestros, trabajadores, indígenas, empresarios, jubilados y amas de casa en Ecuador.

 

2

 

En medio de una progresiva aplicación de todo tipo de impuestos y gravámenes, Correa, a quien el pueblo ha bautizado de Egonomista Correa, no demoró sino dos horas en cambiar su decisión sobre la ley a las herencias luego de que había declarado que no cedería “un milímetro”.

Los plantones, marchas y protestas a nivel nacional continuarán y existen varias convocatorias para no detenerlas ni siquiera durante la visita del Papa. Realmente las grandes marchas iniciaron hace tiempo, hasta que en la actualidad las protestas son prácticamente diarias.

Ante la realidad imperante e inocultable, es extraño el silencio sospechoso de las cadenas informativas hispanas. Canal 41 de la Cadena Univisión en Nueva York reportó la semana pasada en su noticiero local sobre las protestas en el país sureño, pero no se ha mencionado nada en el noticiero nacional. Por su parte el Canal 47, Telemundo de la cadena hispana de NBC no se ha manifestado y por el contrario se ha dedicado a cubrir los asuntos de los emisarios de Correa atrincherados en las representaciones diplomáticas, en donde se dedican al proselitismo partidista a favor del régimen y a expander contactos con medios de prensa, agencias de publicidad, jueces y organizaciones comunitarias, no solo de Ecuador, sino que se han logrado infiltrar en otras comunidades hermanas, sin contar claro, las del círculo revolucionario que trabajan bajo el mismo esquema.

En Telemundo parecería que no existe una política que separe el departamento comercial del informativo, ya que en las últimas semanas se han transmitido varios comerciales pagados por los consulados ecuatorianos del área, con el consiguiente silencio sobre la situación interna del país que tiene indiscutiblemente repercusiones en la región y en el hemisferio.

El malestar provocado por ocho años de desaciertos en la política exterior, el permanente ingreso de impuestos, el deterioro del sistema de justicia y fiscalización, el desmesurado gasto público, el acoso permanente a los medios de comunicación independientes, las expropiaciones, violaciones a los derechos humanos, la corrupción, prepotencia e impunidad han colmado al pueblo ecuatoriano, del cual son parte algunos millones de inmigrantes de países hermanos, fundamentalmente de Colombia, Venezuela, Perú, Uruguay y otras nacionalidades, que han emigrado a Ecuador para ganar en dólares y que son parte activa de la economía.

Deja mucho que desear el escaso y casi nulo sentido de patriotismo y solidaridad con su país de origen por parte de la mayoría de dirigentes ecuatorianos y sus agrupaciones cívicas, sociales, culturales y deportivas, en su mayoría beneficiarias de pequeñas donaciones para sus eventos. Muy controversial el apoyo de una fracción comunitaria y una jueza a Patricio Pazmiño, emisario de Correa ahora posicionado en la Corte Interamericana de Derechos Humanos que ha perdido su credibilidad.

Se sabe que en todo este entretejido un doctor en medicina y asesor de los asambleístas ecuatorianos en Nueva York tiene un rol preponderante. Pero los ecuatorianos no retrocederán. Hoy jueves 25 de junio, Guayaquil, que ya se ha manifestado en contra del regimen, volverá a protestar masivamente, hasta lograr que se apruebe la revocatoria del mandato de uno de los nuevos tiranos del continente, apoyado por una facción de beneficiarios sin valores, escrúpulos y dignidad.

 

Compartir
[fbcomments]