
Por Fernando Campos
IMPACTO
La actriz y productora Miriam Colón, fundadora del Teatro Rodante Puertorriqueño en la ciudad de Nueva York, recibió de manos del Presidente Barack Obama el recién pasado jueves la Medalla Nacional de las Artes, en una ceremonia realizada en la Casa Blanca, donde el mandatario estadounidense reconoció 18 personas e instituciones, entre ellas la también actriz Sally Field y el escritor Stephen King.
De acuerdo con el parte de prensa conjunto de la Fundación Nacional para las Artes y la Fundación Nacional para las Humanidades que llegó a nuestras manos, el galardón otorgado a la Colón reconoce sus contribuciones como actriz en cine, televisión y teatro, a más de haber ayudado a abrir las puertas a generaciones de actores hispanos.
Ambas fundaciones fueron creadas por el Congreso en 1965 con el fin de proporcionar subvenciones que apoyen la excelencia artística.
Nacida en Ponce, Puerto Rico, un 20 de agosto, Miriam Colón hizo sus primera incursiones teatrales mientras estudiaba en la escuela superior Ramón Baldorioty de Castro en San Juan, y en 1953 hizo su debut en el cine en una película local titulada “Peloteros,” cuyo elenco lo encabezó el comediante Ramón (Diplo) Rivera.
Poco después, y ya reconocida como una excelente actriz y con la ayuda de su primer maestro de arte escénico, Marcos Colón — que no era parte de su familia, pero reconocía su talento histriónico — así como de Leopoldo Santiago Lavandero y Ludwig Schajowicz, ambos del Departamento de Drama en la Universidad de Puerto Rico, logró ser becada para continuar sus estudios en el Dramatic Workshop, en la ciudad de Nueva York, y posteriormente fue admitida por Elia Kazan, tras una sola audición, como miembro del afamado Actors Studio, también de Nueva York.
Los años 50 fueron de mucha actividad para la laureada actriz en el teatro hispano neoyorquino, y luego de interpretar uno de los papeles protagonistas de la obra “La carreta,” de René Marqués, conjuntamente con su director y también dramaturgo, Roberto Rodríguez Suárez, fundó lo que hasta entonces fue el primer teatro hispano con sede permanente en la Sexta Avenida de Nueva York, el Nuevo Círculo Dramático.
También en los 50 hizo incursiones en el teatro de Broadway en obras como “In the Summer House” con Judith Anderson y “The Innkeepers” con Geraldine Page, y llenó su hoja de créditos con centenares de programas de televisión grabados en Hollywood — incluyendo “The Shirley Temple Storybook,” “Studio One,” “Alfred Hitchcock Presents,” “Dr. Kildare,” “Gunsmoke,” “Streets of Laredo,” “Law and Order,” y un largo etcétera.
Antes de protagonizar la reciente película “Bless Me, Ultima,” la Colón tuvo varias otras actuaciones destacadas en el cine, entre ellas “One-Eyed Jacks” y “The Appaloosa,” protagonizadas por Marlon Brando; “Scarface,” con Al Pacino, e “Isabel la Negra,” que protagonizó junto a José Ferrer y Raúl Juliá, otras dos glorias de Puerto Rico.
Cabe recordar que el Teatro Rodante Puertorriqueño, uno de los más importantes legados de Miriam Colón, fue fundado poco después de que la actriz hiciera junto a Juliá la versión teatral en inglés de “La Carreta”, titulada “The Ox Cart,” en una sala neoyorquina del llamado “teatro Off Broadway.”
Desde hace varios años Miriam Colón está casada con Fred Valle, quien aparte de ser uno de los actores más talentosos de nuestro entorno, ha sido figura destacada de varias telenovelas.


























