ENTREVISTA EXCLUSIVA
Lorelei Salas, una comisionada con puro sabor latino

Por Ximena Hidalgo-Ayala
IMPACTO
El 20 de mayo el Alcalde de Nueva York, Bill Di Blasio designó para liderar al Departamento de Asuntos del Consumidor de la Ciudad a Lorelei Salas, orgullosamente inmigrante latina.
Abogada de profesión, nació en Lima y Perú sigue siendo su casa. Le encanta viajar a su tierra natal y mostrarles a sus hijos, -nacidos en Nueva York-, de donde han salido sus raíces. Le gusta todo tipo de gastronomía, pero si debiese escoger un plato, seleccionaría la carapulcra, plato andino preparado con papa seca, muy versátil, que se puede servir con cualquier tipo de carne, pero confiesa que le encanta la comida de mar, de cualquier cocina y de cualquier país.
Con una brillante carrera profesional, en la cual ha trabajado con agencias federales, estatales, privadas y de servicio, a través de las cuales con su formación legal ha sido defensora en asuntos de vivienda, derechos laborales, inmigración, Lorelei Salas ocupa una de las posiciones de mayor responsabilidad en la ciudad.
La entrevistamos en exclusiva para conocer su perspectiva como mujer latinoamericana, inmigrante, madre y compañera de trabajo.

¿Cómo logra a nivel personal compaginar sus responsabilidades laborales con su rol familiar?
-Tengo mucha mucha suerte de tener dos hijos, son adolescentes de quince y diecinueve años, su papá falleció hace un año, son muy fuertes y muy independientes. Cuento con el apoyo de ellos. Mi trabajo fue una decisión familiar, cuando tomé la posición sabía que requeriría mucha energía y tiempo. Ellos me dijeron que me dedique a hacer algo que beneficiara a mucha gente. Mi mamá vive cerca, ha sido la roca para dedicarme a mi carrera, al sentir la tranquilidad de tener a alguien ayudándome en este trabajo de ser madre y es alguien que me adora. Este apoyo familiar me ha permitido continuar con mi carrera y enfrentar más retos.
¿Existe algún modelo femenino que le ha inspirado en sus retos?
-He tenido varios modelos en distintos momentos de mi carrera, por ejemplo, a nivel profesional Trisha Smith, una mujer muy fuerte que trabaja para el presidente en el Departamento de Trabajo, alguien que ha estado presente desde que comencé mi carrera de abogada. También Debora Axt, de Make the Road New York, que lidera una organización de inmigrantes, trabajó mucho conmigo en el gobierno y cuando estuve en esa organización. Soy parte de un grupo de mujeres de apoyo increíble, somos cinco o seis que nos conocemos hace unos años y nos reunimos periódicamente para hablar de los retos que tenemos para liderar nuestras organizaciones. Un grupo muy bonito porque nos hemos ayudado profesionalmente y a nivel humano.
¿Cuáles considera son los mayores errores que comete un latinoamericano para integrarse a Estados Unidos?
-Vine con mi familia a los diecinueve años y deje el comienzo de mi carrera en Perú. Fue difícil porque a pesar del apoyo familiar, fue complicado aprender el idioma, es un reto. Uno llega a trabajar duro y no tiene tiempo. Actualmente la ciudad ha puesto mucho empeño en asegurarse de que tengamos mucha información en diferentes idiomas, eso ayuda para conocer los beneficios, pero para lograr la integración es importante hablar el Inglés. Cuando uno llega se refugia en su propia comunidad, es algo familiar, nos hace sentir mas cómodos pero limita un poco. Es bueno tener a nuestra comunidad que nos reciba, ayude y guíe, pero en esta ciudad con tanta diversidad cultural, étnica, lingüística es importante trabajar con inmigrantes de otros países, con quienes se comparten los mismos retos y problemas. La única manera para conseguir cambios grandes es uniéndose a las comunidades y no trabajando por separado, debemos salir de nuestra zona de confort.
Hay mucho trabajo para lograr la igualdad de género. ¿Cuál es su experiencia en este sentido?
-Trabajo con un grupo de líderes que manejan los programas, somos un equipo de doce personas que hacemos decisiones juntos, de como cumplir esta misión y la mayoría son mujeres, de diferentes lugares, muy diversas, de razas, clase y con historias increíbles de como han llegado a estas posiciones. Nos reunimos para conocernos como equipo y llegar a un acuerdo en nuestro trabajo, que necesita más que un cerebro. Son neoyorquinas que han llegado a este lugar y a posiciones de poder con decisiones que afectan a toda la ciudad, eso me confirma que es posible superar barreras.
En mi propia experiencia, he tratado de asegurarme de que las opciones se mantenga abiertas, tanto para mi como para un hombre, la verdad trato de no verlo en esa manera, sino como ser humano y tengo derecho a las mismas oportunidades. Hay también que ser mentor, de mis hijos que son hombres. Hay muchos obstáculos reales, pero hay que salir de ese esquema, en donde vemos obstáculos que nos limitan.
Un mensaje final
-Es un mes increíble no solamente para celebrar nuestra cultura y logros, también para exponer y abrirnos a otras comunidades para que conozcan lo lindo de la música, lo rico de nuestra comida. Queremos asegurarnos de que todas las comunidades están representadas entre quienes damos servicios y si hay una oportunidad de que nuestro personal conozcan esas comunidades y más de cerca a los hispanos, es importante. Podemos conocernos más como seres humanos, queremos visitar a las comunidades, a los negocios, conversar con los dueños, saber sus inquietudes y cómo podemos, -como gobierno de la ciudad-, ayudarle.



























