
Bogotá.- Los dos tripulantes del avión militar siniestrado el miércoles en el departamento colombiano del Cauca fallecieron y las FARC entregarán el cadáver de uno de ellos a lo largo del día al Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR).
El delegado en Colombia del CICR, Jordi Raich, confirmó a Efe que una misión de este organismo se encuentra en la zona donde las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) les dijeron que les iban a entregar hoy el cuerpo sin vida de uno de los dos tripulantes.
El cadáver del otro tripulante está en un lugar ya identificado cerca de donde cayó el aparato, que, según el comandante de la Fuerza Aérea Colombiana (FAC), general Tito Saúl Pinilla, no parece haber sido derribado por las FARC.
"No tenemos ningún indicio de que el avión haya sido derribado" por las FARC, enfatizó Pinilla, quien apunto que se trató de "un accidente aéreo que debe ser investigado".
Hasta el lugar del siniestro, en el área de Jambaló, en el Cauca, se han desplazado inspectores para determinar las causas, "una vez sea desminada el área", aseguró la FAC.
La confirmación de la muerte de ambos oficiales siguió a la difusión por los medios colombianos de unas fotografías en las que se ve la aeronave destrozada y que fueron tomadas posiblemente por los indígenas que habitan ese territorio.
La aeronave era una Súper Tucano, de fabricación brasileña, que desapareció el miércoles cuando apoyaba operaciones contra los insurgentes en el norte del Cauca.
Con cerca de seis años de servicio, el aparato hacía parte de una flotilla de aviones y helicópteros que la FAC había desplegado para repeler acciones guerrilleras y proteger al presidente Juan Manuel Santos y a sus ministros en su visita a la localidad de Toribío.
Las víctimas son el teniente Andrés Serrano Lemus, de 29 años; y el técnico primero Oscar Castillo Moncaleano, de 38 años.



























