Washington.- El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, aseguró que la mayoría de los arrestos y deportaciones de inmigrantes indocumentados en el año fiscal 2010 ocurrió en la frontera y, en respuesta a quejas de algunos legisladores, dijo que la deportación de quienes amenacen la seguridad pública continuará.
En una carta enviada el lunes al legislador demócrata Luis Gutiérrez, a la que tuvo acceso, Obama reconoció el descontento de la comunidad latina por el aumento en las deportaciones durante su mandato -que inició en enero de 2009-, pero insistió en que la prioridad de su Gobierno es la "seguridad pública".
Obama respondió así a una carta que le enviaron Gutiérrez y otros demócratas el pasado 22 de julio, en la que se quejaron de la deportación de más de 800.000 indocumentados en los últimos dos años.
La mayor prioridad del DHS es deportar a aquellos que han cometido delitos graves o suponen una amenaza a la seguridad nacional", explicó Obama.
El mandatario dijo que en el año fiscal 2010 (octubre de 2009- septiembre de 2010), casi dos terceras partes de los no criminales expulsados de Estados Unidos fueron personas arrestadas en la frontera o que ya habían sido deportadas e intentaron reingresar al país.
El resto estaba compuesto por "fugitivos de los tribunales de inmigración", inmigrantes recién llegados o que no habían sido clasificados por las autoridades migratorias, dijo Obama.
En ese sentido, subrayó el mandatario, "la vasta mayoría de los expulsados del país eran infractores reincidentes o personas llegadas que probablemente no formaban parte de familias que están siendo separadas por nuestros esfuerzos" policiales.
El mandatario señaló, por otra parte, que el número de criminales deportados aumentó en un 70% en el año fiscal 2010, respecto a 2008, y esa cifra forma parte de una tendencia "muy clara".
En el año fiscal 2008, el 69% de los deportados era gente sin historial criminal, mientras que el 31% eran criminales.
En el siguiente año fiscal, los porcentajes fueron del 65% y 35%, respectivamente, continuó la misiva.


























