
“Hay hechos que congregan vitalmente a una familia y son, o un nacimiento o una muerte, son momentos que se graban indelebles por ser de intensiva vivencia, en los que el ser humano abriga la esperanza o se sumergen en la angustia”.
Fueron las palabras de Jaime Roldós en 1980, cuando se conmemoraron 150 años de la muerte del Libertador y varios jefes de estado se reunieron en el lugar de su fallecimiento en Colombia.
EL FULGOR DE UN RAYO
Si no hubiera sido porque el avión en el cual viajaba, junto a su esposa y edecanes, colapsó el 24 de mayo de 1981 al sur de Ecuador, este 5 de noviembre el Ab. Jaime Roldós habría cumplido 74 años.
Con ocasión de recordar su nacimiento, exaltamos sus elevados ideales, su liderazgo auténtico y fundamentalmente su trabajo apasionado por la democracia y los derechos humanos, que le han ganado un lugar prominente en la historia continental, como personalidad clave que marcó la transición de una época y su papel protagónico en el retorno de la democracia a América Latina.
Fue el primer presidente elegido en Ecuador con casi el 70% del voto popular luego de casi una década de dictaduras civiles y militares.
Graduado en Jurisprudencia y Ciencias Sociales, desde temprana edad se destacó como excelente estudiante obteniendo premios, medallas y becas.
Entre otros fue presidente de la Federación de Estudiantes Universitarios del Ecuador, presidente del Colegio de Abogados del Guayas, catedrático universitario y diputado.
A los 39 años asumió la presidencia un 10 de agosto de 1979 hasta su muerte el 24 de mayo de 1981.
En su breve mandato logró liderazgo internacional por su trabajo en pro de la Integración continental.

ROMPIENDO ESQUEMAS
Las acciones más significativas en su corta presidencia fueron las Reformas al Código de Trabajo: redujo la semana laboral a 40 horas, aprobó el aumento del salario mínimo de los trabajadores, decretó la jubilación de la mujer a los 25 años de servicio y el 15o sueldo para empleados públicos y privados.
Estableció el Plan Nacional de Desarrollo, creó el Banco de Desarrollo y estableció el Plan Nacional de Alfabetización.
Impulsó grandes proyectos hidroeléctricos como Paute y Agoyán.
Ferviente demócrata, respetó la libertad de prensa, creó la Secretaria Nacional de Información Pública SENDIP.
Fue el primero en la historia del país en dar discursos en kichwa y en nombrar a una mujer como ministra de gobierno.
Demostró su convicción democrática creando organismos como la Asociación Latinoamericana de Derechos Humanos a los que convirtió en objetivo nacional y regional.
DOCUMENTAL REVELADOR
El documental ‘La muerte de Jaime Roldós’ (2013) que se encuentra en YouTube, presenta interesante información basada en investigaciones documentales y entrevistas a testigos, aportando elementos de juicio en el análisis del liderazgo de Roldós a nivel regional.
Sugiere los nombres de algunos militares sudamericanos de la época como sospechosos de su asesinato, entre ellos el almirante ecuatoriano Raúl Sorrosa y oficiales argentinos del ‘Plan Viola’ del sucesor del dictador argentino Videla.
Según el documental las fuerzas armadas de países del Cono Sur, para evitar condenas por violaciones a los Derechos Humanos establecieron el “Plan Condor”.
Una serie de fallecimientos de personalidades de países que no se adhirieron al Plan Viola, entre ellos el Gral. peruano Rafael Hoyos Rubio y el presidente panameño Omar Torrijos, apuntan a una conspiración internacional producto de alianzas secretas de los comandos militares latinoamericanos para impedir la censura y castigo a sus crímenes.

LA “CARTA DE CONDUCTA”
Conformó un plan democrático contra las dictaduras creando un bloque de países para enfrentar políticamente a los gobiernos militares de la época.
Para ello invitó a los gobiernos de los países de la Region Andina y a los gobiernos de Panamá, Costa Rica y España a firmar una declaración de defensa de los Derechos Humanos llamada Carta de Conducta, que fue presentada en la 1a reunión del Consejo Andino (1980) que fue un mecanismo para lograr el robustecimiento del poder de negociación el Grupo Andino.
Entre otras cosas propone: “Propiciar un proceso de desarme subregional y regional que, inspirado en los postulados de la Declaración de Ayacucho, constituya una contribución efectiva al desarme general y completo y permita liberar recursos para el desarrollo económico y social”.
Añade: “ Contribuir a la vigencia de la libertad, la justicia social y la democracia mediante el cumplimiento del compromiso Andino de aplicar los principios fundamentales establecidos entre otros instrumentos internacionales, en la Carta de la Organización de las Naciones Unidas, en la Carta de la Organización de los Estados Americanos, en la Declaración Universal de los Derechos Humanos…”
La firma del documento consolidó su liderazgo internacional pero incomodó a las dictaduras del momento, los países democráticos les decía a estas que debían rendir cuentas de sus actos ante la comunidad internacional.
Roldós trató de condenar en la OEA como genocidio a los 30.000 muertos durante la dictadura Argentina.
Su doctrina sostiene que la preocupación de la comunidad internacional por la situación interna de los Derechos Humanos de un país no es una violación a la soberanía.
CONFLICTO CON PERÚ
Una de las pruebas más duras para Roldós fue el conflicto con Perú, que estalló los primeros meses de 1981 en la Cordillera del Cóndor.
Según consta en el documental arriba mencionado, el representante de Ecuador ante la OEA Jaime Falconí ante la primera noticia del conflicto dice que: “el Embajador de Perú Luis Merchán se comunicó con su Presidente Fernando Belaunde, quien le pidió expresamente que informe que Perú nunca atacará al Ecuador”.
Lo cual el embajador ecuatoriano transmitió al Presidente Roldós.
La conclusión del ex diplomático es que ni el presidente de Perú ni su embajador mentían, sino que no tenían control sobre lo que hacían sus Fuerzas Armadas.
Perú había retornado a la democracia cinco meses antes y los militares aún tenían poder.
Afirma que fue “un conflicto fabricado” el cual destruyó el Pacto Andino en el cual participaban los dos países y que era la base de la unidad democrática planificada por Roldós.
Ecuador se vio obligado a endeudarse en armamento y Roldós a implantar medidas económicas anti-populares provocando protestas, huelgas, disputas sobre la compra de armas.
Salió de la disputa territorial con el arbitraje de la Organización de los Estados Americanos pero el conflicto desestabilizó su gobierno y propició una crisis económica interna.
Raúl Andrade en la revista Vistazo escribió entonces: “Roldós no perdió la calma, exageró los procedimientos o se apartó de una linea de legitimidad constitucional.Nadie podrá acusarlo de abuso de poder, de violación de la ley, de dispendio en provecho propio de los fondos públicos. Deja al desaparecer una imagen límpida, un ejemplo de lealtad a los principios, una elevada concepción de la acción del gobierno al servicio de los más”.
Famoso por su brillante y poderosa oratoria, su elegancia y carisma, que pretende ser imitada por muchos, reiteró que: “Una democracia auténtica necesita de una oposición, pero de una oposición democrática…dura y ardua es la tarea de edificar una democracia y por lo mismo es inadmisible que esta se vaya esterilizando en luchas sin sentido porque haya individuos que han perdido el norte de la lucha popular”.



























