ENTREVISTA EXCLUSIVA
JACQUELINE ANDERE
Las mujeres bellas también saben actuar
Impacto Latin New

Elegancia, talento y belleza se conjugan en una sola persona, ella es ¡Jacqueline Andere!
Soy una actriz reconocida internacionalmente, gracias a las telenovelas en las que he intervenido y le han dado la vuelta al mundo, “aunque soy de extracción teatral”, precisamente mi entrada al mundo artístico, fue a través de una obra de la que no recuerdo cómo se llamó, porque de esto hace más de cincuenta años. Aunque haciendo memoria, fue en “Una gota de Miel”, nos dice en exclusiva para IMPACTO LATIN NEWS Jacqueline Andere, sin duda es una de las grandes estrellas del teatro, del cine y la televisión de nuestro país México.
Ustedes saben amigos lectores que México, es un rico semillero de artistas, comenta que lleva más de cincuenta años de trayectoria artística, desde adolescente, tuvo una formación teatral muy sólida. En sus principios protagonizó Romeo y Julieta, El Rey Lear, Un tranvía llamado deseo en el papel de Blanche Duvois de Tenesse Williams, el musical Can Cán de Cole Porter y más de cincuenta obras, una de las que produjo fue “La muerte y la doncella” con Rogelio Guerra y Guillermo Murray. El público la vio también en “El amor no tiene edad” al lado del joven actor Eduardo Santamarina.
Jacqueline Andere, es una de las actrices más populares y elegantes del medio artístico, nos confiesa en esta agradable charla, que desde que era una “chamaca”, que no llegaba a los quince años, le comunicaba a su mamá su deseo de ser artista.
Ahora mi querida Jacqui, ¿platícanos cómo se dio lo que tanto anhelabas? Y mira que tu carrera fue día a día más comprometida.
– Mira cuando somos jóvenes pensamos en mil cosas, primero fue que mi mamá me apoyó en todo. Estaba recién inaugurado el Instituto de actores “Andrés Soler”, nombre que hasta la fecha lleva en homenaje a este gran actor, donde empecé a estudiar actuación, de donde también fueron egresadas Maricruz Olivier excelente actriz, la distinguida Tere Velázquez, la talentosa Kitty de Hoyos y las españolas Sonia Furió y Elvira Quintana, ¡guapísimas!, desafortunadamente, fallecieron muy jóvenes, queda de esa época Ana Bertha Lepe, quien fue “Señorita México” y la primera mexicana en obtener 4° lugar en 1954, en el Certamen de Belleza “Miss Universo”, que ganó Christian Martell, que sigue conservándose tan bella, como en sus mejores años.
Después de tantos años de actuación de tu época a la actualidad, ¿cómo ves el medio artístico?
– Ahora está saturado el medio, de chicas guapas que quieren ser artistas sin preparación, aunque hay algunas que además de bonitas tienen talento, debo decirte mi querido Gustavo que yo no tengo porqué juzgar a las nuevas generaciones, esto le corresponde a los productores. Antes se fabricaban estrellas, empezábamos como extras, haciendo pequeños personajes, hasta el esperado estelar como dama joven.
¿Pasaste por esa situación o tuviste algún “padrino” que apoyara tu carrera?
–En mis años de juventud la moral de las chicas era intachable, yo empecé con pequeñas actuaciones hasta que tuve la oportunidad de alternar con figuras como Silvia Pinal, Patricia Morán, Nadia Haro Oliva y otros actores en la película “El ángel exterminador”. No tuve padrinos porque en mi camino apareció un buen hombre con el que me casé, José María Fernández Unsáin, presidente de la Sociedad General de Escritores de México, quien fue padre de mi hija Chantal Andere.
Luego de haber sido reconocida por el público como primera actriz, llegó “Yesenia” de la escritora Yolanda Vargas Dulché, telenovela que se convirtió en leyenda por el éxito avasallador que tuvo en Rusia y China, donde fui homenajeada cada año que transmitía ‘la historia de la gitana’.
Luego de sus sonados éxitos, le preguntamos, ¿cómo ve el llamado nuevo cine mexicano?
- La verdad no tengo tiempo de ir al cine para ver películas mexicanas o americanas, porque cuando estoy en la televisión, me absorbe todo el tiempo, ya que son por lo menos diez meses o un año de grabaciones, entonces ¿a qué hora voy a ver películas? – He ido en contadas ocasiones. Cuando estoy en teatro me dedico a recrear el personaje de la historia, como sucedió en la maravillosa obra de Miguel Sabido, “Carlota Emperatriz”, que es la vida que llevó en México Carlota, Eugenia, Clementina, Amalia, nacida en Bélgica el 7 de junio de 1840, cuando Napoleón III, los mandó a México como emperadores. A Maximiliano de Habsburgo lo mandó fusilar Don Benito Juárez y ella regresó a Europa a vivir en un palacio de Francia, donde vivió loca sesenta años. Por este personaje, la agrupación de Críticos y Periodistas de Teatro (ACPT) me otorgó “La dama de la victoria” como mejor actriz.
“En el teatro se reafirma la calidad del actor”
De una cosa si estoy segura, los actores aun siendo buenos en el cine o la televisión, donde se pueden repetir varias veces una escena hasta que queda mejor, en cambio teatro, reafirman su calidad histriónica que es la base de todo, porque cuando hay equivocaciones cada quien sabe cómo acomodar sus diálogos y eso te lo da la experiencia a través de los años.
Aunque no he hech0 muchas películas como otras actrices, puedo asegurar que en las que he intervenido han sido de calidad y han reconocido mi trabajo con cuatro Diosas de Plata, pero mi fuerte ha sido el Teatro.
¿Te gustaría participar en una obra en Nueva York?
– Por supuesto que sí, aunque ya he estado en esta ciudad, cuando recibí el premio de la Asociación de Cronistas de Espectáculos (ACE), que preside Fernando Campos y me encantaría que el público me viera actuar en una obra.
Le preguntamos a esta súper estrella-actriz ¿cuál de los tres medios ha preferido? – Para mí como actriz, los tres medios son Chantal, así como telenovelas y películas, la más reciente “Siete años de matrimonio”.
Jacqueline Andere es sin duda la muestra de que las mujeres bellas, también saben actuar, en lo personal ha sabido cosechar el cariño indiscutible del público y del gremio teatral… ¡Gracias Jacqueline!, ha sido un honor hablar contigo para esta entrevista exclusiva para IMPACTO LATIN NEWS, hasta la próxima… Y recuerda que también hablaré de ti.


























