Después de un año de ajetreos, viajes a Washington, mítines, vigilias y marchas exigiendo un camino a la ciudadanía, los inmigrantes en la ciudad de Nueva York regresan nuevamente a las calles para exigir al presidente Joe Biden que cumpla su promesa de campaña de una reforma migratoria.
Para los miembros de la organización New Immigrant Community Empowerment (NICE), que desde hace años ha venido luchando por mejorar la calidad de vida de los trabajadores inmigrantes, el icónico Times Square se “ha convertido en su hogar” después de realizar varias manifestaciones cerca de las “gradas rojas” de la encrucijada del mundo.
Los activistas y defensores de los inmigrantes prometieron que continuarán presionando para que los legisladores federales demócratas y republicanos, apoyen el proyecto de ley Build Back Better, y otorguen un camino a la ciudadanía para millones de indocumentados que “por años han permanecido en la sombra” a pesar de ser trabajadores esenciales que generan un importante aporte a la economía del país.

El senador Chuck Schumer envió un mensaje de aliento y esperanza para los miembros de la organización NICE y millones de inmigrantes a través de una videollamada asegurando que a pesar de las “barreras procesales recientes, no nos detendremos en nuestro esfuerzo por arreglar nuestro sistema de inmigración que no funciona y brindar un camino hacia la ciudadanía”, agregó.
El líder de la mayoría dijo que el Senado pronto someterá a votación el proyecto de ley Build Back Better, y una vez que se inicie el proceso, estará listo para trabajar con sus colegas e ignorar cualquier opinión parlamentaria que se interponga en el camino para lograrlo.
“La mayoría de los estadounidenses apoyan nuestros esfuerzos para proporcionar un camino a la ciudadanía para millones de trabajadores inmigrantes en este país. Saben que esto aumentará los salarios, creará empleos bien remunerados, enriquecerá nuestra economía y mejorará la vida de todos los estadounidenses”, dijo el representante de Brooklyn desde su oficina en Washington.

Una encuesta reciente de Data for Progress reveló que una clara mayoría de los estadounidenses, el 67 %, apoya la legalización de los Dreamers, los beneficiarios de TPS y los trabajadores esenciales.
Mientras que un informe de FWD.us destacó que la legalización de millones de inmigrantes proporcionaría al país $149 mil millones en el PIB y $39 mil millones en impuestos federales, estatales y locales.
En la actividad se unieron las autoridades electas de origen latino, asambleísta del estado de Nueva York Jessica González-Rojas, su colega Marcela Mitaynes, y la concejal de la ciudad de Nueva York Alexa Avilés.

Sus discursos estuvieron enfocados en seguir presionando al Congreso para que cumpla su promesa de brindar un camino hacia la ciudadanía y garantizar que la reforma migratoria se apruebe este año, ya sea como parte del proyecto de ley Build Back Better u otro proyecto.
Marcela Mitaynes, quien durante su intervención se identificó como primera inmigrante indígena de origen peruano en ser elegida ante la asamblea estatal, lo hizo de esa manera porque asegura que la representación es importante, ya que “somos parte de la comunidad” al realizar diferentes actividades económicas y sociales.
“Esta es nuestra casa, este es nuestro hogar y no nos vamos a ningún sitio”, dijo Mitaynes mientras la multitud le respondió con vítores de “si se puede, si se puede” y “aquí estamos y nos vamos”.

Invitó a que las personas se organicen para seguir luchando por sus derechos, siendo su historia un ejemplo de lucha cuando llegó al país siendo una niña y luego atravesó por todos los procesos legales hasta convertirse en ciudadana.
Durante décadas, los inmigrantes han estado esperando que el Congreso de los Estados Unidos cumpla la promesa de un camino hacia la ciudadanía.
Después de que una pandemia devastadora destacó la mano de obra esencial que los inmigrantes proporcionaron a este país, y después de cuatro años de retórica antiinmigrante y políticas deshumanizantes bajo el presidente Trump.
Los miembros de la organización NICE de la mano de su Directora Ejecutiva interina, Diana Moreno, exigen que “se reconozca la humanidad de nuestra comunidad y que los demócratas cumplan las promesas que han hecho”.
Manuel Castro es el nuevo Comisionado de la Oficina de Asuntos de Inmigrantes




























