HUD ofrece guia sobre protecciones legales de vivienda para personas con inglés limitado

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El Departamento de Vivienda y Desarrollo Urbano de los Estados Unidos (HUD) emitió una guía legal llamada “Limited English Proficiency (o Dominio Limitado del Inglés)” que aborda cómo la Ley de Vivienda Justa de los Estados Unidos se aplicaría a los reclamos de discriminación en la vivienda reportados por las personas porque no hablan, leen, o escribir el inglés con soltura. Hay más de 25 millones de personas en los Estados Unidos que no se comunican con buen dominio del inglés. Nueva guía de Limited English Proficiency (o Dominio Limitado del Inglés).

La Ley de Vivienda Justa prohíbe la discriminación en la vivienda intencional, y también prácticas no intencionales que tienen un efecto discriminatorio sin justificación. Las personas con conocimientos limitados del inglés no son una clase protegida bajo la Ley de Vivienda Justa. Sin embargo, la Ley de Vivienda Justa prohíbe la discriminación respecto a siete bases protegidas, incluyendo el país de origen, lo cual está muy ligado a la capacidad de comunicarse con buen dominio del inglés.

Por lo tanto, los proveedores de vivienda (gerentes de apartamentos o dueños de casa en renta o venta) tienen prohibido usar el dominio limitado del inglés selectivamente o como una excusa para la discriminación en la vivienda intencional. La ley también prohíbe a los propietarios usar el dominio limitado del inglés de una manera que cause un efecto discriminatorio sin justificación.

“Tener una capacidad limitada de hablar el inglés nunca debe ser una razón para que se le niegue un hogar”, dijo Gustavo Velásquez, secretario adjunto de HUD para la Vivienda Justa e Igualdad de Oportunidades. “Cada familia que llama a este país su hogar tiene los mismos derechos cuando se trata de alquilar o comprar una casa, independientemente de dónde vengan o limitaciones de idioma que puedan tener”.

Casi el 9 por ciento de la población de Estados Unidos tienen una limitación en su dominio del inglés. Aproximadamente 16,350,000 (o el 65 por ciento) de estas personas hablan español, mientras que 1,660,000 (el 7 por ciento) hablan chino, 850,000 (el 3 por ciento) hablan vietnamita, 620,000 (el 2 por ciento) hablan coreano y 530,000 (el 2 por ciento) hablan tagalo. Cualquier decisión que está basada en el dominio limitado del inglés puede tener un mayor impacto sobre estos grupos y otros grupos debido a su nacionalidad.

La nueva guía aclara como los varios enfoques jurídicos, ya sea los de efectos discriminatorios o tratamiento dispar, se aplican en casos relacionados a la Ley de Vivienda Justa cuando se trata de un rechazo de vivienda – ya sea que le nieguen alquilar o renovar un contrato de arrendamiento – relacionado al dominio limitado de una persona de hablar, leer, escribir o entender el inglés.

Las prácticas discriminatorias, por ejemplo, podrían incluir la aplicación de un requisito relacionado con el lenguaje para las personas de ciertas razas o nacionalidades; la publicación de anuncios que contienen declaraciones generales, tales como “todos los inquilinos deben hablar inglés;” o inmediatamente apartándose solicitudes de los que no dominan el inglés.

Un proveedor de vivienda también viola la Ley de Vivienda Justa cuando las políticas o prácticas de su propiedad tienen un efecto discriminatorio injustificado, incluso cuando el proveedor no tenía la intención de discriminar.

Las personas que creen que han sufrido discriminación pueden presentar una queja comunicándose con la Oficina de Vivienda Justa e Igualdad de Oportunidades de HUD al (800) 669-9777 (voz). Las quejas de discriminación de vivienda también pueden ser levantadas en el sitio www.hud.gov/fairhousing o mediante la descarga de la aplicación móvil de Vivienda Justa de HUD, que se puede acceder a través de los dispositivos de Apple y Android

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