“El problema de lo que sucede actualmente en el mundo es un problema antropológico. Las cosas se hicieron para usarse, las personas para amarse, actualmente amamos las cosas y usamos a las personas”.
-Padre Goyo

Por Ximena Hidalgo-Ayala
IMPACTO
Tuvimos la oportunidad de conocer, entrevistar y acompañar durante parte de su visita a Nueva York al sacerdote, Antropólogo, Filósofo y Activista Social Gregorio López, conocido entre sus feligreses y seguidores como “Padre Goyo”.
La visita a Nueva York fue parte de una amplia agenda de actividades en Estados Unidos que ha incluido Seattle, San José, Detroit, Phoenix, Dallas, Las Vegas, Los Angeles, Texas, Filadelfia, Washington DC y terminará en San Francisco a finales de semana. La coordinación de la gira estuvo a cargo de otro reconocido líder mexicano radicado en California, José Sandoval, fundador de la organización Voluntarios de la Comunidad, a quien tenemos el placer de conocer desde hace muchos años.
El Padre Goyo se reunió con varias grupos y su objetivo principal ha sido informar sobre la realidad de las familias mexicanas, con detalle de los crímenes que se han cometido en los estados de Michoacán y Guerrero, particularmente los relacionados con los estudiantes de Ayotzinapa, los presos políticos como Mireles, Nestor A Salgado e Hipólito Mora, entre otros y el asunto en general de las autodefensas de Michoacán. En forma contundente ha dicho que necesitan que se les ayude a parar el envío de armas, que al final del día llegan a manos criminales.

AGENDA DEL PADRE GOYO
Durante su visita a la Capital del Mundo el Padre Goyo visitó por la mañana el Consulado General de Alemania en Nueva York localizado frente a las Naciones Unidas, en donde entregó una carta solicitando que termine el envío de armas a través de un plan clandestino. “Estas armas indica fueron las que llegaron a Guerrero, a la zona 21 militar y fueron utilizadas en el asesinato de los 43 estudiantes de Ayotzinapa. Estamos solicitando que se investigue y se descubra quiénes son los responsables, que se los identifique, vamos a hacer presión para que se desenmascare a los responsables, tenemos el derecho de saber quién está detrás”. Con Amnistía Internacional además tenemos el tema de los 383 autodefensas de Apatzingan, más los encarcelados con procesos judiciales plagados de irregularidades. El gobierno en lugar de unirlos los ha encarcelado.
ESTUDIANTES
En la Universidad Columbia se reunió con estudiantes y activistas para pedirles que sean aliados “con propuestas”, que sean parte de una solución y no del problema. Ha dicho: “Venimos a invitar a los estudiantes de las diferentes universidades para que sean nuestros aliados críticos y analíticos, que sean propositivos, que vengan a través de nuestra organización que se llama Ccristos que vengan a aprender y apoyar la Carta de Servicio Social en México.
INVERSIÓN Y EDUCACIÓN
Nosotros tenemos la firme convicción de que bajaremos los indices de criminalidad con inversión y educación. Estamos buscando becas en diferentes universidades del mundo, en Europa, en Latinoamérica, en universidades de varias ciudades y estados de la unión americana y en Canadá. Ya nos han dado ya becas en Austin, Texas para agro-industrias;
Becas en Israel para sistemas de micro-aspersión para citri-cultura; becas en Tokio Japón para tecnología de punta. Estamos apostando a la educación, pero también a la inversión y estamos invitando a nuestros compatriotas inmigrantes que quieran capitalizar a su misma gente en México. No queremos que continúen enviando remesas, sino que tengan inversiones en capital, en franquicias, que tengan acciones en micro-empresas juntándose, por ejemplo cien personas, cada una pone mil pesos, que se convierten en 100.000 pesos, el gobierno tendría que invertir unos 300.000 y ya 400.000 dólares son un buen monto para iniciar una empresa, los dueños de la franquicia tendrán a sus familiares trabajando en México, serán socios mayoritarios con voz y voto en la empresa, solo de esa manera se puede obligar al gobierno a que invierta capital y a que no nos de limosna, sino fuentes de trabajo y oportunidades.
¿Quién es el Padre Goyo?
- Soy Gregorio López Jerónimo y tengo 47 años, actualmente soy sacerdote de la Diócesis de Apatzingán en el estado de Michoacán, México. Soy licenciado en Antropología Teológica y Filosofía, estudié con los Jesuitas, me inspira la Teología de la Liberación. Me ordené de sacerdote hace 20 años y he trabajado durante los últimos 15 años con los huérfanos, las viudas y los pobres, en varios proyectos: con micro-industrias como las deshidratadoras, con 450 viviendas, con programas de prevención del delito, con empleos temporales, con becas para cincuenta estudiantes. Mi trabajo está en el ámbito social…hay mucho que hacer
¿Por que hace esto Padre Goyo? ¿Qué le motiva a denunciar al crimen y la corrupción?
- Cuando visité Harvard me dijeron que siendo sacerdote por qué no me dedico a dar misas y me ocupo de las capillas? Les respondí que para eso están los albañiles, que soy consagrado a la iglesia y la iglesia la forman personas, con rostro, con nombres y apellido, que tienen hambre, sed, miedo y tengo que ocuparme de ellos. Creo en Cristo, soy sacerdote no busco un puesto político, lo que busco es paz, justicia, desarrollo, que mi gente tenga pan. Estoy convencido que ahí es donde tengo que trabajar con acciones concretas.
El Papa nos ha pedido a los sacerdotes que estemos más comprometidos, que seamos más pastores y menos burócratas. Estoy haciendo denuncias muy concretas y contundentes contra el gobierno y los delincuentes, los cuales no solo están en las calles extorsionando y matando, también están usurpando los puestos injustamente, no desempeñándose como debe ser. Estoy denunciando a quienes han matado y acribillado a mi gente, pero no solo se mata con armas, también se mata a la gente de hambre, también se mata encarcelando a gente inocente.
¿No tiene miedo que le pase algo malo?
- Tengo temor, no tengo miedo porque el miedo no te deja pensar, ni vivir, ni actuar, ni amar ni soñar, pero el temor es controlable. Hemos pasado por situaciones de miedo, amenazas de muerte, intentos de homicidio, de secuestro, atentados y hemos tenido que superar todo eso! a estas alturas ya el miedo se nos acabó. Lo que no se nos acaba es la prudencia, quiero equilibrar lo valiente y lo prudente pero si me callo soy criminal o inepto, el silencio también es criminal, donde el mal abunda es porque no hemos sembrado el bien, tengo más miedo al silencio de los buenos que al ruido de los malos. Los buenos somos muchos y a esa bondad es a la que yo apelo, hago un llamado a todos para que nos sumemos, que hagamos frente a la maldad, que bajemos los indices de criminalidad mediante acciones positivas. Si el crimen se ha dedicado a hacer al bueno malo, se corrompe a la policía y a la gente buena, ahora vamos a dedicarnos a hacer buenos a los malos, mediante una catequesis axiológica, mediante propuestas, proyectos y alternativas.
México es una nación muy creyente, ¿No cree que la Iglesia católica falló en inculcar los valores?
- Somos corresponsables, no obstante que estoy involucrado en la denuncia, soy corresponsable porque de pronto tuve que gritar más a tiempo. Viajo mucho y no creamos que la crisis es solo de México, he estado en Alemania, España, Francia, Italia y en Canadá recientemente, en todos lados se escucha el tema de la crisis y no es una crisis financiera, ecológica, política ni religiosa, es una crisis antropológica, porque se perdió la cosmovisión y la posición central que debe ocupar el hombre. Hay una voracidad por tener, los vendedores de armas de Utah las venden en México. Es un capitalismo desmesurado en donde las cosas valen más que las personas, se contrata a la gente y cuando ya está enferma o mayor se la desecha. Los perritos nos han ganado en su lógica, porque solo guardan lo que se van a comer en una jornada y hay gente que tienen tanto dinero que no se lo podría acabar en toda su vida. La situación de México es culpa en parte del silencio axiológico que se volvió en silencio criminal, pero en realidad es una corresponsabilidad de todas las instituciones.
¿Cómo ve el rol de los estudiantes en el proceso de cambio?
- Los jóvenes estudiantes son críticos, analíticos y ahora están en medio de la comunicación internacional. Tuve la oportunidad de estar en Egipto en donde el pueblo estaba subyugado bajo el poder del califa y luego de seis años veo que los jóvenes se levantan en la plaza del Cairo. El hambre les hizo insurrectos, la gente salió a la calle y cayó el califa, al igual que otros países, pero hay una institución que no está copada con los carteles y que es critica y es la iglesia. Al final del día somos la única institución que puedo presumir el código de Derecho Canónigo nos blinda para que no nos corrompamos. Nuestra misión es denunciar, ser profetas. No solo soy yo, somos muchos sacerdotes, Solalindes, Vera López, somos muchísimos sacerdotes que estamos actualmente haciendo denuncias contundentes en contra de los criminales.
¿El Papa apoya esta agenda?
- ¡Mucho! creo que todos estamos bien involucrados inspirados por él, es una verdadera revolución en la iglesia, él mismo lo ha dicho en Brasil: “quiero pastores que salgan a la calle y hagan lío, quiero pastores con olor a oveja y no con olor a incienso, quiero más pastores y menos burócratas. En el documento que presentó en diciembre del 2014 dice: a los pobres hay que servirles al estilo del buen pastor y no servirse de ellos al estilo de los políticos y los criminales”… parece que estaba viendo a México.
Un mensaje final
- No hay que perder la esperanza y la fe, porque la mayoría somos buenos, aún el criminal quiere lo bueno, porque sabe en el fondo de su corazón que está haciendo algo malo y quisiera actuar con bien. Les invito a redoblar las cosas buenas, cuando estamos topando fondo tenemos que sacar coraje del orgullo, de dentro, porque es la hora de ser el mejor, en la escuela, en el trabajo, en todo lo que hagamos, manejando, bailando, cocinando, en todo ser los mejores y dejar en alto el nombre de nuestra patria. Por otro lado necesitamos que todos sean actores y no espectadores, un like no basta, tenemos que ser parte de la solución y no del problema.




























