
A todas las selecciones de fútbol les gustaría estar el 13 de julio en el estadio de Maracaná, escenario de la gran final del Mundial de Brasil, pero solo dos combinados tendrán este privilegio y solo una levantará el deseado trofeo. Antes habrá que disfrutar de 63 espectaculares partidos.
Un mes y un día del mejor fútbol en doce ciudades de Brasil y con la meta en Maracaná es lo que nos va a ofrecer el Campeonato Mundial de fútbol. En ese mismo estadio, hace ahora 64 años, se decidió el título en favor de Uruguay frente a los anfitriones. Un partido que aún hoy es recordado como el "Maracanazo".
Pelé, la gran figura brasileña, desea que se repita el enfrentamiento el próximo 13 de julio y, en una reciente visita a México, este mago del balón comentaba: "Yo viví un momento triste en 1950 y, si tuviera el don divino, me gustaría ver a Brasil jugar la final contra Uruguay".

"Lo que todos esperamos es que Brasil haga una buena Copa Mundial, llegue a la final y, de ser posible, se quede con el título. No quiero recordar lo que ocurrió en 1950".
Para que Pelé vea cumplido su sueño, brasileños y uruguayos deberán esquivarse hasta la cita en Maracaná y sortear a selecciones como Croacia, México y Camerún, en el caso de los anfitriones, y a Costa Rica, Inglaterra e Italia, por parte de los charrúas.
Caminos complicados pero no imposibles, como apunta Oscar Washington Tabárez, seleccionador uruguayo, cuarto en el pasado Mundial de Sudáfrica. "Demostramos que podemos jugar de igual a igual, nos hemos ganado el respecto", reflexionaba sobre los enfrentamientos ante italianos e ingleses en el grupo D, en el que coinciden tres campeones mundiales.
ENFRENTAMIENTOS ENTRE CAMPEONES.

Además de ingleses, italianos y uruguayos, en Brasil estarán todos los campeones del mundo, en total ocho, incluido el último en ganar, España, campeona en Sudáfrica, que comenzará su andadura en tierras brasileñas enfrentándose a la selección a la que venció en la final de hace cuatro años: Holanda.
La final de Johannesburgo del 11 de julio de 2010 tendrá réplica el 13 de junio de 2014 en el estadio Fonte Nova de Salvador de Bahía, un partido vital porque el ganador tiene muchas probabilidades de quedar primero del grupo B, con permiso de Chile y Australia, y así evitar en octavos de final a los anfitriones, favoritos para dominar el grupo A.
En ese supuesto, el seleccionador brasileño, Luiz Felipe Scolari, más que evitar a los españoles, ha señalado que no quiere enfrentarse a Chile en octavos. "No se olviden que Chile es un equipo complicado. No me gustaría enfrentarme a ellos, a pesar de que la estadística muestre que Brasil siempre vence a Chile", ha explicado.
Los chilenos, por su parte, acuden a lo grande, como demuestran las palabras de su defensa Gary Mendel: "Queremos llegar a ser campeones y vamos a entregar todo dentro de la cancha". Para ello deberán deshacerse de España u Holanda, para alcanzar la fase de eliminatorias.
BRASIL-ESPAÑA, EN LOS PRONÓSTICOS.

Pero los pronósticos sitúan a Brasil y España, como ya sucedió en la Copa Confederaciones de 2013 (con victoria de los brasileños por 3-0), en la final de Maracaná del 13 de julio, aunque no es la apuesta de la leyenda del fútbol brasileño Ronaldo Luis Nazário da Lima que da más protagonismo a los alemanes. "En orden diría que los favoritos son Brasil, Alemania y España", ha comentado Ronaldo.
Para el argentino Jorge Valdano, campeón del mundo en 1986, su favorito es Brasil aunque con matices. "Además de la presión del local, van a tener que sobrellevar la presión del favorito".
Para el español Andrés Iniesta, autor del último gol en un Mundial, el marcado en el España-Holanda de 2010, "Brasil tiene muchos campeonatos del mundo (cinco) y juega en casa, en ese sentido tiene una parte de ventaja".
Para el presidente del Real Madrid, Florentino Pérez, "si se hace una encuesta de calle, todo el mundo contestará que Brasil y España estarán en la final", apuntaba el mandatario blanco en un foro de Gestión Deportiva celebrado en Sao Paulo.
En la misma línea se decanta el exseleccionador español José Antonio Camacho. "Yo apostaría por la misma final de la Copa Confederaciones, una final Brasil-España sería un partido que todo el mundo futbolístico espera. Además serviría como revancha para los españoles".

Una apreciación con la que no coinciden el brasileño Daniel Alves y el argentino Lionel Messi, compañeros en el F.C. Barcelona y que ya se han citado para el 13 de julio en Maracan·. "La final soñada para mí es Brasil-Argentina. Con Messi ya conversamos que sería un sueño, no solo para nosotros, sino también para ellos", explicaba Alves.
Por su parte, Messi escribió sobre una foto de la Copa del Mundo que había en un restaurante de su localidad natal, Rosario, que visitó junto a su pareja Antonella Roccuzzo y su hijo Thiago: "prometo traerla".
Argentina tendrá como rivales a Nigeria, Irán y Bosnia, y si terminará primera del grupo F, se enfrentaría al segundo clasificado del grupo E, donde transita otra de las campeonas del mundo, Francia, junto a Suiza, Ecuador y Honduras. De superar esta prueba, los argentinos podrían encontrarse en cuartos de final con selecciones como Alemania
campeona del mundo en 1954, 1974 y 1990-, la Portugal de Cristiano Ronaldo, o la joven Bélgica.
Para los mexicanos la "expectativa es regresar a nuestro país el 14 de julio", en palabras de su seleccionador Miguel Herrera. Para ello deberán ganar siete partidos, el mismo número que cualquier de las 32 selecciones que quiera levantar la Copa del Mundo el próximo 13 de julio en Maracaná. Ese es el gran objetivo.



























