Gobernadora Hochul promulgó legislación que reducirá el tamaño de las clases

El gobierno estadounidense pidió este miércoles a los gobiernos estatales y locales una subida de sueldos a los educadores, como parte de las medidas necesarias para paliar la falta de profesores en este inicio del curso escolar.
La gobernadora Kathy Hochul firmó una controversial ley para reducir el número de niños por salón escolar en los próximos cinco años.

La gobernadora demócrata de Nueva York, Kathy Hochul firmó este jueves una controversial ley para reducir el número de niños por salón escolar en los próximos cinco años, en el sistema de educación más grande de la nación y con una gran diversidad racial y cultural.

La ley se concretó bajo la venia del alcalde de la ciudad, Eric Adams, a pesar de que en un momento expresó oposición a esta nueva medida.

La ley busca reducir el número de estudiantes en cada aula. El proceso de esta nueva ley sería fásico, de kínder a tercer grado 20 estudiantes, de cuarto al octavo 23 y para secundaria 25.

Hochul otorgó un año más para la implementación de los nuevos requisitos, lo que amplió el plazo final de septiembre de 2027 a 2028. Sin embargo, su aplicación comenzará a partir del próximo otoño.

El alcalde Adams se mostró en desacuerdo por el hecho de que la legislación estatal redujera su control sobre el sistema de escuelas públicas de la ciudad en los últimos dos años, a pesar de las promesas por parte de la oficina de la gobernadora de que el proceso se llevaría a cabo en tres o cuatro años.

“Aunque el proyecto de ley actual exigía que la introducción progresiva de cinco años se completara en septiembre de 2027, la aplicación de esta iniciativa requerirá una importante planificación estratégica. He conseguido un acuerdo con la Legislatura para requerir una fase completa del plan para septiembre de 2028”, explicó Hochul.

Sin embargo, el canciller de escuelas, David Banks mostró preocupación al afirmar que esta iniciativa podría causar un enorme daño al sistema educativo, bajo el argumento de que se requiere un gasto anual de 500 millones de dólares sólo para las escuelas primarias.

Algunos defensores que apoyan esta ley de reducción del tamaño de las clases, argumentan que algunas investigaciones demuestran que el número de alumnos en una clase influye en la calidad de la educación que reciben, ya que con menor número de estudiantes en las aulas se reduce el déficit atencional.

El proyecto aumenta además la representación de los padres en el Panel de Política Educativa (PEP). La coalición Class Size Matters, que abogó por este cambio durante mucho tiempo, celebró la aprobación del proyecto "que hace tiempo se necesitaba y con urgencia".

"Esta ley es la culminación de la defensa persistente de padres y maestros", dijo Wendy Lecker, abogada del Education Law Center (ELC), que trabaja para hacer cumplir los derechos legales de los estudiantes de las escuelas públicas de Nueva York.

En respuesta a la promulgación de esta ley histórica el presidente de UFT, Michael Mulgrew, emitió una declaración diciendo que, durante décadas, los padres y maestros de la ciudad de Nueva York han estado luchando por clases con menos alumnos. Una legislación que, según él, Ahora tenemos algo que celebrar.

Michael Mulgrew explicó que estudios importantes han demostrado los beneficios de tamaños de clase más bajos, y desde la Campaña por la Equidad Fiscal en la década de 1990 hasta los litigios repetidos y otros esfuerzos de la UFT y grupos de padres como Class Size Matters, han trabajado para establecerlos en la ciudad.

“Ahora tenemos la oportunidad de hacer realidad las clases más pequeñas para los niños de Nueva York y la ciudad de York", dijo Mulgrew.

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