“Mi misión es compartir la dulzura de México”
-Fany Gerson

Conocimos a Fany Gerson con su perenne y entusiasta sonrisa en sus inicios, cuando con su carrito de “paletas” participó en las celebraciones de las fiestas patrias mexicanas en Brooklyn en septiembre del 2010.
PIONERA Y REINA
Desde entonces gracias a su vocación, talento, formación académica, arduo trabajo, esfuerzo y perseverancia, de pionera ha llegado a convertirse, por méritos propios, en la reina de los helados y dulces mexicanos, con una empresa en expansión, reconocida en el mundo estadounidense, gracias a la cual ha promovido la presencia en Nueva York de productores e ingredientes que antes eran inexistentes en este mercado.
EN EXPANSIÓN
Chef profesional, graduada del Instituto Culinario de América con una importante trayectoria profesional en Nueva York, ha logrado que aquello que inició como un sueño de amor a los dulces de su amado México desde su infancia, se convierta en una próspera empresa. La Newyorkina, que inició produciendo paletas, o helados de frutas mexicanos en barra, ahora tiene una linea completa con casi medio centenar de sabores mexicanos y creaciones propias. Ha desarrollado su linea de helados y además de panes para celebraciones especiales como el Día de Muertos y Día de Reyes, entre otros proyectos de pastelería en desarrollo.

Autora de varios libros especializados en postres mexicanos, en el 2010 publicó su primer libro, My Sweet Mexico, que fue nominado a un James Beard Award; en el 2012 el Paletas y hace unos días su última obra, Mexican Ice Cream: beloved recipes and stories, recién salida del congelador.
¿Cómo te sientes de estar en el Fancy Food Show?
-La verdad es que no había pensando mucho lo que significaba hasta la hora de montar todo, fue hasta ese momento en que me llegaron muchos sentimientos de logro, porque desde cuando comencé con mi carrito, un sueño y los tropiezos que han habido en el camino, llegar aquí marca la posibilidad de una nueva etapa de crecimiento. Hasta ahora hemos tenido muy buena respuesta y esta es una etapa en la que podemos posicionarnos.
¿Cuál ha sido el reto más grande en estos siete años?
-El huracán Sandy, porque nuestra cocina en Red Hook Brooklyn se inundó, perdí prácticamente todo y el seguro no cubría todo el daño, eso fue lo mas difícil. En una campaña que hice tuve mucho apoyo, además de lo financiero, para comprar una nueva máquina para hacer las paletas, lo más satisfactorio fue el apoyo, no solo de amigos y familiares, sino lectores, miembros de la comunidad, clientes…ese impulso, a través de la gente que cree en ti y te hecha las porras, eso fue muy grande.
¿Cuán fácil ha sido acceder a ingredientes para dar el sabor típico mexicano a tus productos?
-Lo más difícil de encontrar es la fruta. Hay ciertas frutas que con el tiempo están más disponibles de cuando comencé, pero hay otras que quisiera traer por ejemplo chirimoya o el mamey, -el que hay aquí no es tan bueno-, la verdad hay mucha diferencia con la disponibilidad de productos ahora, ya se encuentran chiles en todas las variedades, pero quisiera apoyar más a pequeños productores mexicanos, por ejemplo de flor de Jamaica o amaranto, pero no tienen distribuidores aquí, es algo que lo tengo presente y cuando puedo me traigo maletas llenas de productos mexicanos.
¿Qué otras trabas existen a nivel de negocio?
-El tamarindo no es muy conocido, muchos asumen que el chocolate mexicano es picoso, pero existe mucha curiosidad e interés. La barrera que existe es que mucha gente asocia el hecho de que por ser mexicano tiene que ser barato y nosotros estamos posicionando un producto premium, de calidad, pero si comparas una gelatería italiana de la misma calidad, cobran dos veces y la gente paga sin problema, por eso nuestra misión es decir, sí cuesta porque a mí me cuesta, nuestra materia prima es mucho más cara, más difícil de encontrar, nos tomamos el tiempo de importar chocolate de Oaxaca, de usar mango de la mejorar calidad, de preparar nuestra propia horchata.
¿Cuál ha sido la respuesta de los latinos?
-Esa parte es muy interesante, por ejemplo mucha gente llega de Colombia donde nos dicen que tienen un helado que se llama mango-viche, de mango verde, -que muero por probarlo-, nosotros tenemos de mango con chile y de mango, entonces siempre hay algo con lo que los latinoamericanos se sienten identificados, porque nuestros productos representan la nostalgia latinoamericana, no solo la mexicana.
Mensaje final
-Es importante que apoyemos a los negocios y a la gente latina que está haciendo cosas positivas. ¡Es muy importante ser muy orgulloso de donde uno viene y en lugar de esconderlo, celebrarlo!



























