El alcalde de la ciudad de Nueva York, Eric Adams, dijo recientemente que Colorado planea enviar inmigrantes a la ciudad, sin embargo, advirtió que no hay suficientes recursos para atenderlos; y, por lo tanto, urge a las autoridades federales a hacerse cargo de la situación.
“Hemos hecho nuestro trabajo. No hay más espacio al final, pero las leyes locales aquí nos obligan a proporcionar refugio”, dijo el alcalde Adams.
Desde agosto del año pasado, decenas de autobuses provenientes de Texas y Arizona han arribado a la ciudad y han provocado que se habiliten refugios temporales, que se encuentra en estado de emergencia por este tema.
Adams comunicó en una entrevista que ‘ya no hay lugar’ en Nueva York para recibir a más inmigrantes de esta forma.
“Fuimos notificados el lunes que el gobernador de Colorado ahora está diciendo que va a mandar inmigrantes a lugares como Nueva York y Chicago”, alertó el mandatario.
Pero a pesar de que ya no hay lugar, Adams dijo que la ciudad tiene una obligación moral e histórica —además de estar obligados por la ley—, a dar asilo. También indicó que hasta el momento la ciudad ha recibido a unos 30 mil inmigrantes que necesitan ayuda.
“Hemos recibido a más de 30,000 solicitantes de asilo que necesitan no solo el refugio o la comida, sino educación para sus hijos, cuidados de salud y está impactando en la calidad de vida de Nueva York y en nuestra capacidad de proveer las necesidades durante este tiempo difícil”, aseguró.
Adams, junto con los dos líderes de Colorado, han pedido al gobierno federal que brinde asistencia a las localidades que enfrentan la afluencia.
“Ninguna ciudad debería tener que tomar una decisión si van a atender a sus ciudadanos, particularmente saliendo de COVID-19, o si van a lidiar con una avalancha de migrantes y solicitantes de asilo”, dijo el mandatario neoyorquino.
Esto era algo que se veía venir, por esta razón Adams había advertido a los legisladores de la ciudad el mes pasado que su sistema de refugio estaba "al máximo de su capacidad", y pidió a Albany y Washington que financiaran sus esfuerzos para atender a los migrantes antes de la expiración esperada del Título 42.
Reforma que la Corte Suprema bloqueó la semana pasada y que permite a Estados Unidos expulsar a los inmigrantes para detener la propagación de Covid-19.
Al igual que muchas ciudades importantes de todo el país, Denver ha estado luchando para proporcionar servicios a una oleada de personas que han huido de sus países de origen en América Central y del Sur, quienes cruzaron la frontera sur y buscaron asilo en los Estados Unidos.
Durante el mes pasado, más de 3.500 inmigrantes han llegado a Denver, según la ciudad, y cada noche alrededor de 1.800 solicitantes de asilo han buscado refugio en la ciudad.
Según una publicación de POLITICO el gobernador de Colorado, Jared Polis, le dijo al medio que el estado ha estado ayudando a los solicitantes de asilo a llegar a sus destinos finales, incluida la ciudad de Nueva York, durante semanas
Se habían retrasado en el envío debido a la tormenta invernal que azotó el estado, retrasándose los vuelos. Lo que provocó una acumulación de inmigrantes que querían salir de Denver, y que poco a poco ha ido fluyendo.
El alcalde de Denver, Michael Hancock, emitió una declaración de emergencia en respuesta a la oleada de inmigrantes que llegaron en las primeras semanas de diciembre del año pasado.
247 migrantes han llegado a Denver a través de varios medios de transporte.
Setenta y cinco llegaron a los refugios locales para personas sin hogar durante la noche, un momento que, según Hancock, ejerce aún más presión sobre el sistema debido al clima frío.



























