El trabajador latino pieza clave del desarrollo de Nueva York

Sea ciudadano, residente, con DACA o TPS a indocumentado:

EL TRABAJADOR LATINO

PIEZA CLAVE DEL DESARROLLO DE NUEVA YORK

TRABAJADORES INDOCUMENTADOS aportan al fisco sin pedir nada a cambio, hasta que algún día sean legalizados plenamente.
TRABAJADORES INDOCUMENTADOS aportan al fisco sin pedir nada a cambio, hasta que algún día sean legalizados plenamente.

Todos los latinos del estado de Nueva York, con documentos o sin documentos, ciudadanos, residentes, con estatus de TPS o DACA , constituyen una fuerza sustancial de los trabajadores que vigorizan actualmente el ‘Estado Imperial’.

 

FACTOR ‘DACA’ CRUCIAL

Hoy, los ‘dreamers, en su gran mayoría de origen latino, que se acogieron a DACA (Deferred Action for Childhood Arrivals) se han constituido en una fuerza laboral importante -por lo general- con salarios mayores a la de sus padres.

En el Día del Trabajo en Estados Unidos es para poner la situación de los jóvenes DACA sobre la mesa. Por esta medida llamada DACA, Nueva York ha permitido que cerca de 42 mil jóvenes trabajen legalmente en empresas privadas y reparticiones estatales y de la ciudad.

Pero si se terminara su legalidad como en las últimas horas ha amenazado la administración del presidente Donald Trump, significaría que Nueva York perdiese inmediatamente $2,600 millones en su GDP anual.

En todo el país, DACA ha cambiado las vidas de más de 700 mil jóvenes que llegaron de niños con sus padres a los estados Unidos, permitiendo contribuyan a la economía de centenares de miles de familias latinas e inmigrantes en general.

TRABAJADORES TPS con labores a veces extenuantes para salir adelante y triunfar. Es injusto que el gobierno actual quiera eliminarlos.
TRABAJADORES TPS con labores a veces extenuantes para salir adelante y triunfar. Es injusto que el gobierno actual quiera eliminarlos.

APORTES DE FUERZA TPS

Cancelar DACA, significaría la terminación de 685 mil trabajadores jóvenes, que hablan perfectamente inglés, educados y llenos de espíritu estadounidense, ya que para ellos este es su país. Redundaría en la pérdida de $460 mil 300 millones en GDP de la próxima década.

En 2010, 16 por ciento de la fuerza laboral estadounidense eran mano inmigrante, siendo entonces escasamente el 13 por ciento del total de la población.

Parte de estos trabajadores fueron quienes llegaron de El Salvador, Honduras y Nicaragua con el TPS (Temporry Protection Status) como refugiados.

El tesón de estos trabajadores que huyeron de la violencia en sus países amparados por el TPS, los hizo ganarse la vida con dureza y sacrificio.

Data del conservador ‘National Immigration Forum’ señala que 85 por ciento de ellos trabaja activamente (94 por ciento de los hombres y 82 por ciento de las mujeres).

Las ocupaciones de los trabajadores en el TPS son la construcción y pintura (23 por ciento). Haciendo mensajería o ‘delivery’ (13.7 por ciento), limpieza de edificios y casas (7.3 por ciento). Asimismo, en jardinería (5.4 por ciento), cocina (3.9 por ciento), trabajo de almacén (2.5 por ciento).

 

INDOCUMENTADOS CUENTAN

Mientras tanto, las mujeres en el TPS se concentran en limpieza de edificios y casas (27.9 por ciento), cuidado de niños (6.6 por ciento), cocina (5.2 por ciento), fábricas de ropas (4 por ciento), empleadas de tiendas (3.8 por ciento).

En este marco, los trabajadores indocumentados también hacen su parte. Ellos contribuyen con un porcentaje importante de la fuerza laboral neoyorquina. En 2012, constituyeron el 5.7 por ciento de la fuerza laboral del estado (o 575 mil trabajadores), de acuerdo a Pew Hispanic Center.

Y si estos trabajadores indocumentados que viven en permanente zozobra por las políticas anti inmigrantes de ayer y hoy fueran deportados, el estado perdería $28 mil 700 millones en ingresos económicos.

De dicho enorme monto, aproximadamente $12 mil 700 millones serían por concepto de ingreso estatal, traducido en pérdidas de 137 mil,013 puestos de trabajo, de acuerdo a estimados de ‘Perryman Group’.

 

LUCHA CONTINÚA

Los latinos en Nueva York pagaron $10 mil millones en impuestos federales y $6,600en impuestos estatales y locales en 2013, de acuerdo al Partneship for a New American Economy.

En particular los trabajadores  latinos nacidos en sus países de procedencia pagaron $4,900 millones en impuestos federales y $3,300 millones en impuestos estatales y locales.

El 2014 el poder de compra de los trabajadores latinos en la ciudad de Nueva York totalizó $95 mil millones, un incremento de 300 por ciento desde 1990.

La población latina neoyorquina creció de 12,3 por ciento en 1990 a 15,1 el 2000.  Asimismo, aumentó a 18,4 (3,606,708 personas) el 2013.

A todo esto, hay que añadir el trabajo que hacen quienes mayormente ya obtuvieron su ciudadanía o residencia permanente, y han establecido pequeños negocios.

Cifras del Departamento de Servicios de Pequeños Negocios (SBS por sus siglas en inglés), en la Gran Manzana, señalan que seis de cada diez negocios establecidos son propiedad de inmigrantes o hijos de inmigrantes.

Según la Encuesta de Propietarios de Empresas Propiedad de Hispanos 2012, el número de empresas propiedad de hispanos eran 3.3 millones, un aumento de 2.3 millones o 46.3 por ciento del 2007.

Asimismo, 91.3 por ciento de empresas, de los 3.3 millones de empresas cuyos propietarios eran hispanos, no tenían empleados remunerados. De todas las empresas en los Estados Unidos, 80.4 por ciento son empresas sin empleados asalariados.

 

NEGOCIOS Y MÁS

De otro lado, las empresas cuyas propietarias eran mujeres hispanas generaron $78.7 millones. Las empresas cuyos propietarios eran hombres hispanos reportaron ventas de $359.1 millones.

Los latinos suman 3,606,708 personas en el estado de Nueva York, de acuerdo al Pew Research Center. Son 18 por ciento del total de la población del estado, y tienen como promedio 30 años de edad.

La cifra del Consejo de Inmigración Americana (AIC por sus siglas en inglés), en el 2013, coincide con el análisis de Pew.

Un punto sustancial que destaca AIC, es el poder de compra de los trabajadores latinos de Nueva York, que llegó a 95 mil millones el 2014, aumentando un 300 por ciento desde 1990.

Asimismo, los trabajadores latinos neoyorquinos tienen un ingreso promedio de $23 mil y un 36 por ciento viven en estado de pobreza, de acuerdo a Pew.

Según la Asociación Comunitaria Acción del Estado de Nueva York (NYCAA por sus siglas en inglés) los latinos en estado de pobreza son 25. 9 por ciento.

En este marco social y laboral, el futuro de los trabajadores latinos esta engarzado a su avance educativo y político.

El poder latino neoyorquino se encuentra unido umbilicalmente a una tendencia nacional de una población de 57 millones de personas, de las que más de 27 millones pueden hacer la diferencia en las urnas.

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