El muro que realmente necesita Donald Trump

TRUMP PREDIJO QUE GANARÁ EL VOTO HISPANO PESE A SUS POLÉMICOS COMENTARIOS

 

 

Karina Borodnikoff -NUEVO

 

 

Por Karina Borodnikoff

“Cuando México envía a su gente, no está mandando lo mejor, no está enviando gente como tú…está enviando gente que tiene muchos problemas y nos están trayendo sus problemas. Están trayendo drogas, traen delincuencia, son violadores y, algunos, supongo, son buenas personas. Pero yo hablo con efectivos de la patrulla fronteriza y nos dicen que esto es lo que llega”.

Estas son sólo algunas de las nefastas palabras pronunciadas por el precandidato presidencial del partido republicano, Donald Trump, que dejan en claro que el dinero no compra muchas cosas –ética, valores, sentido común, humanidad, y, en algunas oportunidades, como en el caso de este magnate, sólo te convierte – o pone en evidencia lo que siempre fue - en un ser miserable con acumulación de capital.

En el año 1965, la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó la Convención Internacional sobre la eliminación de todas las formas de discriminación racial. En 1969, entró en vigor. La Convención parte del principio de la dignidad y la igualdad de todos los seres humanos, así como que todos tienen los mismos derechos humanos y libertades fundamentales, sin distinción por motivos de raza, idioma, sexo, religión o nacionalidad. El Artículo 1, Parte 1 dice que: “En la presente Convención la expresión “discriminación racial” denotará toda distinción, exclusión, restricción o preferencia basada en motivos de raza, color, linaje u origen nacional o étnico que tenga por objeto o por resultado anular o menoscabar el reconocimiento, goce o ejercicio, en condiciones de igualdad, de los derechos humanos y libertades fundamentales en las esferas política, económica, social, cultural o en cualquier otra esfera de la vida pública”.

Donald Trump, un xenófobo con intenciones presidenciales y presunto violador de los derechos humanos, parece haber perdido el contacto con la realidad. Entre la prepotencia y la ignorancia, Trump intenta llegar a la presidencia de un país con 50 millones de hispanos, con declaraciones racistas contra el pueblo mexicano. Declaraciones que impactan y provocan el rechazo de toda la comunidad latina y de quienes no pertenecen a ella, pero que tienen el don de gente y no quieren vivir en un país con gobernantes retrógrados y cargados de odio.

Donald Trump no ha entendido nada. No entiende la política, ni lo que sucede en su propio país. No comprende la época en la que vive. No comprende a la enorme porción de la población de los Estados Unidos, que ha expresado de mil maneras la voluntad de cambio en muchos aspectos que eran nocivos para la sociedad. Intentar ser un país mejor, que incluya en vez de excluir, en donde ni la etnia, ni el país de origen, ni la religión, ni la elección sexual, sean motivos de ningún tipo de discriminación, segregación o violencia. Las palabras de Donald Trump, además de poner en evidencia a un ignorante con dinero, son violentas. Pero no van a lograr influenciar en una sociedad que avanza hacia la reforma migratoria, hacia la reforma del sistema de salud, en donde un presidente negro está cerca de finalizar su segundo mandato, en donde se aprobó el matrimonio igualitario en todos los Estados – porque el amor triunfa o, por lo menos, somos muchos los que queremos que triunfe. A pesar de que siempre hay una derecha retrógrada agazapada, a quienes Donald Trump les resulta muy funcional, para instalar temas de índole racistas y esparcir su odio.

Es bueno tener tan en claro quién es realmente este magnate empobrecido en valores, que propone levantar un muro en la frontera con México. El muro que Donald Trump debería construir es uno que lo mantenga lo más alejado posible de la política.

 

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