
Por Camille A. Padilla Dalmau
IMPACTO
Desde joven Frances Pérez estaba conciente de las injusticias sociales y raciales escuchando las líricas de su abuelo Pete “El Conde” Rodríguez. “Abuelo cantaba mucho sobre la experiencia afrolatina. Tiene una canción que se llama ‘Babaila’ que es una canción de esclavitud en Latino América y otra que se llama ‘Pueblo Latino’ que se trata sobre Latinos uniéndose y luchando por justicia,” dijo Pérez.
Sin embargo, la joven nacida en Loíza, Puerto Rico y criada en el Sur de El Bronx tomó un rol más serio en el nuevo movimiento por los derechos civiles hace dos años cuando vió el documental Central Park 5. El documental trata sobre cinco jóvenes afroamericanos y latinos que fueron encarcelados equivocadamente por años después de ser acusados de violar a una mujer en Central Park. “Ver ese documental y cómo nuestro “sistema judicial” trata a las personas de color fue una revelación.”
Al mismo tiempo, la muerte de Trayvon Martin incitó un nuevo movimiento en Estados Unidos—#BlackLivesMatter. Lo que empezó cómo un hashtag, se ha convertido en el renacimiento del Movimiento de Liberación Negra.

“Es importante verlos [Black Lives Matter] cómo una continuación de un proceso, porque cuando se entiende que es un movimiento histórico, se entiende lo difícil que ha sido mover este país y otros países a reconocer el racismo y la discriminación.” dijo la Dra. Marta Vega, directora del Caribbean Cultural Center African Diaspora Institute (CCCADI).
Pérez, al igual que muchos jóvenes se educó y decidió educar a otros sobre el sistema jurídico en los Estados Unidos. Para ayudar a la causa, formó parte del Cop Watch Alliance de Sunset Park creada por People’s Justice.
El grupo está inspirado por el labor del Partido de las Panteras Negras, quien a los mediados de los sesentas se formó en el Bay Area de California para monitorear la actividad policiaca. Los miembros de las Panteras Negras cargaban sus libro de leyes y sus escopetas para intimidar a los policías que abusaban de sus comunidades. En ese tiempo era legal tener un arma a plena vista al público.
Desde sus principios, los Latinos también fueron parte del movimiento. “Soy Puertorriqueños orgulloso de estar involucrado en los dos movimientos: el latino y el afroamericano,” dijo Felipe Luciano, poeta y co-fundador de los Young Lords en un panel llamado “El Arte de Justicia: Articulando el Ethos y Estética del Movimiento.” Los Young Lords fue una organización política y comunitaria dedicada a traer justicia a las comunidades Puertorriqueñas y Latinas. Muchos de los servicios comunitarios que ofrecieron se basaban en los de las Panteras Negras.
En el panel se recordó a artistas afroamericanos y Latinos de los sesentas y setentas que combinaban la estética política y activista. Luciano dijo que los jóvenes artistas y escritores de los setentas fueron quienes “rompieron las burbujas de las mentiras que Estados Unidos había puesto en las mentes y cuerpos de sus ciudadanos. Y esa arte se transformó en un movimiento político que ha cambió el país y la conciencia de las personas de color.”

Ahora las redes sociales han sido lo que han impulsado la conciencia sobre las injusticias que aún existen. “Eso antes no se veía porque no teníamos los medios que instantáneamente comunicaran,” dijo Vega. “Uno con una cámara puede tomar ese momento y publicarlo en Facebook, en Instagram, Periscope,” dijo Vega.
Hoy en día, la cámara es el arma de Pérez y los miembros del Cop Watch Alliance. Además de vigilar, también educan sobre los derechos que tiene el individuo. “Yo no sabía la diferencia entre un frisk y un search. No sabía que no le tengo que enseñarles mi ID a los policías si no quiero. Cuando te das cuenta que tu no sabes, y cuán importante es conocer, tienes que empezar a educar a los demás,” dijo.
Los 140 caracteres de Twitter cautivarán la atención de muchos, pero no son suficientes para explicar la historia que nos ha llevado a hoy en día. Pérez está trabajando con un grupo de artistas, líderes comunitarios, y activistas que quieren crear un mural en Harlem de Malcom X y Yuri Kochiyama.
Yuri Kochiyama, una activista de derechos humanos fue una de los cientos japoneses-americanos sometidos al internamiento después de los ataques de Pearl Harbor durante la Segunda Guerra Mundial. Después de salir y casarse, se mudó Harlem donde luchó por la justicia de los afroamericanos junto a Malcom X. Kochiyama murió en Junio del 2014 y fue la motivación detrás del mural.

“Nosotros estamos muy alarmados por la sobrerrepresentación de las personas de color en la cárcel y el pobre sistema educativo. Así que mucha de las cosas que Malcom y Yuri lucharon por en los sesentas, por supuesto, son problemas la actualidad.” Aunque las personas de color forman 30 porciento de la población en los Estados Unidos, son aproximadamente 60 porciento de la población en prisión.
Pérez dice que se ha convertido más que un mural. “Tenemos grupos de estudio y reuniones, se ha convertido en un movimiento comunitario.” El grupo está trabajando en el proyecto de vivienda donde habitó Kochiyama.
No importa la etnia, todas las personas de color en Estados Unidos están luchando por justicia. “Pueblo latino nos unimos o nos lleva a la miseria,” dijo Pérez citando a su abuelo. “Estamos viviendo en un mundo de injusticia y nadie nos está enseñando nuestra historia real. Nadie nos está dando las mismas oportunidades que la gente no de color. Tenemos que hacerlo nosotros mismos y enseñarles a nuestros niños,” dijo Pérez.
Aunque es frustrante cuán lento ha sido la lucha de derechos civiles, hay que aprender del pasado y aprovechar de las herramientas actuales. La prensa le de la plataforma a Donald Trump perpetuar una mentalidad racista, pero todos tenemos acceso a las redes sociales.
“En vez de gente en Facebook estar enseñando el traje que se pusieron o lo que están comiendo, deben de estar hablando de la justicia. Deben de estar hablando de los hermanos y hermans de ellas en las prisiones. Deben de estar hablando sobre la educación que todavía los niños en nuestras escuelas no tienen computadoras,” continúa Vega, “Es nuestra responsabilidad hablar de nuestras condiciones.”



























