
De Santiago Serrano. Con Lumi Lizardo, Ernesto Báez y Solanyi Gómez. Vestuario, Alberto Sánchez. Una producción, Joyce Roy Producciones y Lumi Narias Productions. Dirección general, Joyce Roy.
Una mujer atrapada por los embates que le ha proporcionado su agitada y vertiginosa vida, conocedora de todos los rincones más recónditos del sexo, se haya en un profundo hoyo negro, y es en la habitación de un hotel donde planea un suicidio, por la desilusión causada por un amante fallido (20 años y con eyaculación precoz). Pero nuestra heroína, con nombre de batalla Giselle Cristal o Luisa en la vida rutinaria, de profesión actriz y cantante de tangos, hembra madura, sexualmente activa y liberada, antes de proceder a efectuar de dar este gran paso, decide cerciorarse que nadie en la recepción del hotel haya dejado un mensaje para ella.

Y es ahí, donde aparece en la vida de nuestra protagonista Marco, el telefonista, hombre de gran precisión en la vida, algo así de “ley y orden”, quien la vida le privó del amor de su existencia, su mujer y quien por espacio de 10 años ha batallado con esta ausencia y además de lograr encauzar 2 hijas adolescentes.
En cumplimiento de la rutina que brinda su labor en el hotel, Marco llama a la habitación de Giselle Cristal y ahí comienza el entramado de esta simpática comedia del autor argentino Santiago Serrano, quien pone a disposición de dos profesionales unas interpretaciones que resultan de mucho contenido y que además poseen recursos de gran comedia.

Serrano se vale de la simplicidad del tema a simple vista para ahondar en los profundos misterios que son parte inseparable
del alma y la mente del ser humano.
El teatro Rafael Villalona del Comisionado Dominicano de Cultura, fue el lugar seleccionado por los productores de dicha pieza, para que la actriz, humorista y animadora, Lumi Lizardo, decidiera presentarse entre nosotros en teatro legítimo, para mostrarnos cuan completa y talentosa es. Poseedora de gran belleza física e innumerables galardones artísticos, muestra con este trabajo que puede salir triunfante en cualquier rama del arte actoral. Lumi es una presencia en el escenario y las tonalidades que aportó a su delicioso pero su profundo personaje de Giselle Cristal, son de esmerada calidad escénica.

En cuanto a Ernesto Báez en el papel de Marco, es el que contribuye a la creación del contrapunto en la comedia de Serrano, poseedor de una gran voz y presencia, este actor dominicano de gran trayectoria en el cine y el teatro de su país, crea el personaje perfecto, para alternar a la misma altura que la Lizardo. Sus duelos profesionales son de gran calidad, credibilidad y sobre todo de excelencia teatral. Baéz nos recordó en algunos momentos de la representación a los relevantes galanes de la época dorada del cine, en este caso el mexicano.
También tiene su momento de gloria Solanyi Gómez, en su papel de la conserje del hotel, quién en su labor cotidiana, ve en su encuentro con Gisselle, la mujer que podría devolverle por su experiencia mundana la confianza en su sexualidad. Este hecho también marca un momento destacado en “Sexualmente hablando”, por el trabajo desarrollado por Gómez en su escena, el cual le pertenece por derecho propio.

¿Comedia con visos de tragedia?, Tal vez un sí rotundo, porque además del trabajo actoral, Joyce Roy dirigió de manera precisa todo los que su autor pedía y tal vez hasta poco más. con mucha aptitud y profesionalismo. El trabajo directriz de Roy es sumamente encomiable y muestra y dice mucho sobre el deseo, la soledad y la incomprensión de este peligroso mundo en que nos ha tocado habitar.


























